La tecnología y las personas hicieron posible que las redes sociales fueran el origen de esta revolución comunicativa y participativa en la que nos encontramos ahora mismo. Las redes sociales han hecho del usuario de Internet un usuario participativo y dispuesto a la interacción con otras personas y organizaciones. Sus principios se remontan al uso personal, pero el auge mediático y el crecimiento de las mismas hicieron que las organizaciones vieran ahí una posible nueva vía de difusión de su marca, servicios o productos. Gracias a los medios sociales es más fácil estar informado de lo que pasa en el resto del mundo, estar en contacto con otras personas sin importar las distancias, adquirir un rol de influencia, movilización y viralización increíble e inimaginable.