Julio Alonso Arévalo es toda una eminencia en el mundo de las bibliotecas y la documentación. Paso a paso, este renombrado bibliotecario, documentalista y profesor ha revolucionado nuestro enfoque hacia el acceso a la información y la gestión bibliotecaria digital. Su extensa carrera, enfocada en descubrir y compartir conocimientos, lo posiciona como una voz líder hacia la era de las bibliotecas digitales. Ha abogado por el libre acceso a la ciencia, la adaptación a la lectura digital y una gestión eficaz de contenidos digitales.
Por medio de sus variadas publicaciones y su presencia online, como en el blog Universo Abierto, Julio ha ofrecido recursos valiosos, análisis detallados y reflexiones sobre la evolución bibliotecaria y sus retos y oportunidades actuales y futuras. Su trabajo ha beneficiado a la comunidad bibliotecaria y documentalista, tanto en España como a nivel mundial, inspirando a muchos hacia un futuro abierto e innovador.
En esta entrevista, Julio Alonso Arévalo nos adentra en el universo de las bibliotecas digitales. Como bibliotecario y académico destacado, Julio desgrana los retos y oportunidades que el sector enfrenta en la actualidad. Desde la digitalización y el acceso abierto hasta la llegada de la inteligencia artificial, aborda cómo se reinventan las bibliotecas para atender las demandas actuales. Subraya el valor de los espacios físicos como eje comunitario. Asimismo, examina el papel de las bibliotecas en impulsar la Ciencia Abierta y el impacto de la lectura digital en nuestros hábitos. Julio Alonso Arévalo reflexiona sobre cómo las redes sociales reconfiguran la interacción con el público y resalta las competencias clave para el personal bibliotecario.
En los últimos años, hemos sido testigos de una transformación significativa en el papel de las bibliotecas debido a la digitalización. ¿Cuáles consideras que son los cambios más impactantes que han ocurrido en las bibliotecas digitales, y cómo crees que continuarán evolucionando en la próxima década?
En este mundo digitalizado, donde parece que todo se reduce a secuencias de bits con solo un clic de ratón, y donde muchas personas consideran que las bibliotecas son innecesarias porque «todo está en Internet», es cuando la biblioteca y el papel del bibliotecario adquieren un valor aún más significativo en esta institución milenaria. En un momento en el que casi todo puede hacerse desde la comodidad de nuestro hogar, surge la necesidad de contar con un lugar donde podamos reunirnos con otros, mirarnos cara a cara, confraternizar, divertirnos, soñar, desarrollar proyectos y participar en un aprendizaje compartido.
«Con la digitalización, el valor de la biblioteca y del bibliotecario adquiere aún más significado en esta institución milenaria», Julio Alonso Arévalo
Sin lugar a dudas, aunque la biblioteca de hoy abarca tanto lo físico como lo virtual, es su presencia tangible la que nos conecta con mayor firmeza a nuestra comunidad. Creo firmemente que en la actualidad nuestro papel como bibliotecarios cobra cada vez más valor para las personas. Como afirma David Lankes, el valor de la biblioteca del siglo XXI no está definido por las tecnologías que despliega, las cuales son cambiantes y caducas, sino por su capacidad para crear comunidades y conectar a las personas entre sí. De hecho, las bibliotecas pueden considerarse los espacios más abiertos y democráticos de cualquier sociedad.
En palabras del sociólogo Eric Klinenberg, auténticas infraestructuras sociales, que son la base de una sociedad más igualitaria y menos dividida, porque como comenta, cuando hay espacios donde la gente se cruza florecen las comunidades, la convivencia arraiga, las personas se conocen, y se da una mayor capacidad de resiliencia. Mientras haya personas que deseen compartir, socializar y colaborar, las bibliotecas seguirán existiendo. Si bien las tecnologías nos ayudan a avanzar, el valor intrínseco de la biblioteca radica en la misma esencia del ser humano como ser social.
«Las bibliotecas pueden considerarse los espacios más abiertos y democráticos de cualquier sociedad», Julio Alonso Arévalo
Con la llegada de la IA, la labor del bibliotecario es crucial
Desde la llegada de la llamada Inteligencia Artificial generativa (LLM), con ChatGPT de OpenAI en septiembre de 2022, esta se ha convertido en la tecnología más disruptiva de todos los tiempos. Su capacidad de adopción fue cinco veces mayor que la de cualquier otra tecnología, y en tan solo cinco días tenía un millón de usuarios activos. Aunque muchas tareas pueden automatizarse y es de gran ayuda en muchos campos del conocimiento, también es evidente que ahora más que nunca la labor del bibliotecario es crucial. Nadie se conformaría con una respuesta única y válida; las posibilidades profesionales que se abren son importantes, como ya se veía siendo el caso con temas relativos a la integridad, confiabilidad y privacidad de la información.
Por lo tanto, desde mi punto de vista la biblioteca seguirá evolucionando como un espacio social compartido. Algo que cada vez es menos común en una sociedad en continua privatización, se ahí el valor de los espacios comunes.
La inteligencia artificial (IA) está empezando a tener un impacto significativo en numerosos sectores, incluido el bibliotecario. ¿Cómo ves la incorporación de la IA en los servicios bibliotecarios y qué aplicaciones prácticas crees que podrían ser más beneficiosas para mejorar las experiencias de la comunidad usuaria de las bibliotecas?
La inteligencia artificial ha estado siendo aplicada en las bibliotecas durante muchos años, desde sistemas expertos en búsquedas hasta sistemas de recomendaciones para los usuarios. Lo que ha llevado a que la IA cobre protagonismo en el último año y medio es la llegada de la IA generativa. Estos son modelos de lenguaje grandes (LLM) que permiten que una máquina emule el pensamiento humano, creando escritos que son casi indistinguibles de los escritos humanos.
«La inteligencia artificial… ya se aplica en las bibliotecas desde hace años, pero la IA generativa ha revolucionado nuestra percepción y uso de esta tecnología», Julio Alonso Arévalo
En este contexto, el papel del bibliotecario es fundamental para garantizar que la información generada por estos sistemas sea accesible, precisa, ética y útil para los usuarios. Esto requiere una combinación de habilidades tradicionales en gestión de información con un entendimiento profundo de los desafíos y oportunidades que presenta la IA en el ámbito de la bibliotecología.
Desde mi punto de vista, la labor formativa e informativa que hemos venido realizando desde hace tiempo se verá consolidada, ya que las bibliotecas se vuelven cada vez más indispensables como centros para obtener información confiable. Curiosamente, según una encuesta de Pew Research, los bibliotecarios, junto con los maestros, son algunos de los profesionales en quienes las personas más confían.
«Los bibliotecarios, junto con los maestros, son algunos de los profesionales en quienes las personas más confían», Julio Alonso Arévalo
Las redes sociales han transformado la forma en que las instituciones, incluidas las bibliotecas, se comunican con su público. ¿Cuál consideras que ha sido el impacto más significativo de las redes sociales en las bibliotecas y cómo pueden estas utilizar estas plataformas de manera efectiva para promover sus servicios y colecciones?
En algún momento, solíamos decir que lo que no estaba en Internet no existía. Ahora, podemos aplicar lo mismo a las redes sociales. Las personas utilizan estas plataformas casi como si fueran su sistema operativo; a través de ellas nos comunicamos con amigos, nos mantenemos informados (o desinformados) y también damos visibilidad a nuestras actividades. Como afirmó Erik Qualman, autor del libro «Socialnomics: How Social Media Transforms the Way We Live and Do Business», las redes sociales no son una moda ni una frivolidad; son una nueva forma de comunicación que ha llegado para quedarse.
Al igual que otras entidades, las bibliotecas necesitan comunicar el valor de sus servicios y cómo los ofrecen. Muchas personas desconocen los servicios que ofrecen sus bibliotecas, y asocian bibliotecas únicamente con lectura, y sienten que lo que ofrece una biblioteca no tiene que ver con ellos, por no ser lectores; por lo que es importante que estas estén presentes en el mundo de las redes sociales para reforzar su valor como espacios físicos. Amy K. Gartner destaca que, en la era digital, la biblioteca se convierte en un espacio virtual accesible desde cualquier lugar las 24 horas del día, los 7 días de la semana (24/7). Sin embargo, este espacio virtual no debe considerarse como algo aparte e independiente de la biblioteca física. Ambos espacios deben integrarse e interactuar entre sí, y ser igualmente atractivos en su objetivo de cumplir plenamente la misión de la biblioteca.
«Las bibliotecas necesitan comunicar el valor de sus servicios y cómo los ofrecen», Julio Alonso Arévalo
Esta misión se centra en proporcionar un acceso equitativo, fomentar el aprendizaje y promover el desarrollo cívico. Por lo tanto, la biblioteca en la era digital abarca tanto un espacio físico como un espacio virtual, ambos destinados a servir a la comunidad de manera inclusiva y efectiva.
Dado el rápido cambio tecnológico y la evolución de las necesidades de las personas, la formación continua se ha vuelto esencial para los profesionales de la información. ¿Qué habilidades crees que son cruciales para los bibliotecarios en la actualidad y cómo pueden las instituciones de formación bibliotecaria adaptarse para proporcionarlas?
Considero que la función principal de un bibliotecario es reconocer que la biblioteca es un servicio comunitario y que debe adaptarse a las necesidades específicas de la comunidad a la que sirve. En este sentido, la capacidad subestimada de escuchar es de suma importancia. A menudo, asumimos que, como especialistas en información, sabemos qué es lo que las personas necesitan, pero muchas veces lo que consideramos que quieren no coincide con lo que realmente necesitan.
Desde mi punto de vista, es esencial que los profesionales de las bibliotecas estén bien versados en habilidades tecnológicas, pero aún más importante son las habilidades didácticas. Como mencionaba Dewey a principios del siglo pasado, «La biblioteca es una escuela, y el bibliotecario un maestro». Además, es crucial desarrollar habilidades sociales para poder interactuar efectivamente con la comunidad y comprender sus necesidades de manera más profunda.
El acceso abierto se ha convertido en un tema crucial para la diseminación del conocimiento científico. ¿Cómo crees que las políticas de acceso abierto están influenciando la forma en que las bibliotecas gestionan sus colecciones y servicios? ¿Qué desafíos y oportunidades ves en el futuro cercano para las bibliotecas en este ámbito?
Las bibliotecas han sido pioneras en la promoción del acceso abierto en nuestras instituciones. Gracias al impulso de los bibliotecarios, con el apoyo crucial de científicos y tecnólogos, hoy en día aproximadamente la mitad de las publicaciones científicas del mundo están disponibles en acceso abierto. Sin embargo, es importante destacar que este dato oculta otras realidades, ya que cerca del 65% de las publicaciones con mayor impacto aún están sujetas a barreras de pago.
«Aproximadamente la mitad de las publicaciones científicas del mundo están disponibles en acceso abierto… un testimonio del impulso de los bibliotecarios y la comunidad científica», Julio Alonso Arévalo
Las universidades están trabajando activamente para recuperar el control sobre sus propios contenidos. Estos contenidos, generados por las propias universidades y financiados para sus investigadores, son validados por expertos de estas instituciones. Sin embargo, la inercia del mercado y las recompensas que los investigadores pueden recibir, como el impacto y las citas, continúan en manos de corporaciones privadas a través de los índices de citas, como Scopus y Clarivate. Hasta que estos sistemas de reconocimiento y reputación digital del investigador no cambien, será difícil alterar la dinámica del mercado.
Desde aproximadamente 2015, hemos ampliado el concepto a un tema más amplio: la Ciencia Abierta. Esto no solo abarca los contenidos, sino también las metodologías abiertas que buscan una ciencia más transparente, accesible y participativa. La base de la Ciencia Abierta se encuentra en la democratización del proceso científico, que incluye aspectos como la ciencia ciudadana y la revisión abierta. Este enfoque se alinea directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los grandes desafíos mundiales, como el cambio climático, las pandemias y el hambre en el mundo.
Las bibliotecas deben apoyar y concienciar al personal investigador
En cuanto a la labor profesional, el papel de las bibliotecas es crucial y determinante en el apoyo y la concienciación de nuestros investigadores. Trabajando como socios colaborativos, los bibliotecarios, ya sea como bibliotecarios de enlace o integrados, ayudan a alcanzar objetivos mediante la curación de metadatos, la orientación sobre dónde y cómo publicar, cómo aumentar el impacto y cómo gestionar la investigación de nuestras universidades. Se reconoce cada vez más el valor del bibliotecario como socio indispensable en estas tareas, lo que contribuye a posicionar mejor a nuestras universidades y a favorecer el éxito y la retención del estudiante.
Con el aumento de la lectura digital, especialmente en dispositivos móviles y lectores electrónicos, ¿cómo están respondiendo las bibliotecas para satisfacer las necesidades y hábitos cambiantes de las personas lectoras? ¿Qué estrategias consideras más efectivas para fomentar la lectura en la era digital?
En este sentido, es necesario hacer algunas precisiones. Actualmente, casi el 90 por ciento de nuestro tiempo se dedica a la lectura en pantallas. Sin embargo, solo alrededor del 20% de la población se considera lectora digital. Por lo tanto, es importante aclarar qué entendemos por lectura digital. Parece ser que cuando buscamos una lectura profunda y sosegada, preferimos el papel. Sin embargo, para informes, artículos, blogs y otros contenidos, normalmente optamos por la pantalla debido a sus ventajas en disponibilidad, posibilidad de compartir y búsqueda rápida de información. Al final, lo fundamental es leer: ya sea para informarse, para disfrutar, o simplemente para pasar el rato. El medio de lectura es secundario. La cultura digital no limita, sino que amplía y ofrece nuevas formas de leer.
«Casi el 90 por ciento de nuestro tiempo se dedica a la lectura en pantallas… Sin embargo, para una lectura profunda y sosegada, preferimos el papel», Julio Alonso Arévalo
La lectura también implica nuevas formas de aprendizaje, basadas en la experiencia y el aprendizaje compartido. Las bibliotecas deben ser facilitadoras de este proceso, proporcionando los medios necesarios. Aunque muchos jóvenes hoy en día no leen libros, están bien informados a través de otros medios no tradicionales. Es posible que pierdan el placer de sumergirse en un mundo imaginario, pero están al tanto de la actualidad.
Como bibliotecarios, nuestra labor es crear comunidades, orientar hacia fuentes de información confiables y, sobre todo, escuchar. La capacidad de comprender las necesidades de nuestros usuarios es clave.
Preguntas breves:
¿Qué libro estás leyendo ahora mismo?
El libro «La música prohibida» de Javier Corcobado es una novela biográfica que retrata la vida de este músico innovador y creativo. A lo largo de su carrera, Corcobado ha liderado diversos proyectos musicales, entre los que destacan «Mar otra vez», «Demonios tus ojos» y «Corcobado y Los Chatarreros de Sangre y Cielo». La novela ofrece una visión íntima y profunda de la vida y obra de este artista, explorando sus pasiones, luchas internas y contribuciones al mundo de la música.
¿Cuál es tu libro favorito y por qué?
«Pedro Páramo» de Juan Rulfo es una obra literaria que plantea profundas reflexiones sobre la existencia, la vida y la muerte. A través de su narrativa magistral, Rulfo sumerge al lector en un mundo enigmático y surrealista donde las fronteras entre la realidad y la fantasía se difuminan. La novela invita a cuestionar la naturaleza misma de la realidad y a explorar las complejidades del ser humano y su relación con el mundo que lo rodea.
Lo que hace que «Pedro Páramo» sea una obra atemporal es su capacidad para generar diferentes interpretaciones en cada lectura. Cada vez que se vuelve a leer el libro, se descubren nuevas capas de significado y se profundiza en los temas y símbolos que lo atraviesan. Esta riqueza interpretativa hace que la obra sea siempre relevante y estimulante, ofreciendo una experiencia literaria en constante evolución para el lector.
¿Cuál es la biblioteca que has visitado que más te ha impresionado y por qué?
La Biblioteca Vasconcelos en Ciudad de México es impresionante tanto por su magnitud, que equivale casi a dos estadios de fútbol, como por su innovadora concepción arquitectónica de estanterías colgadas, que parecen casi volar. Según cuentan, cuando el presidente Fox, que al parecer no era muy dado a la lectura, asumió el cargo en México, deseaba dejar un legado con la creación de una biblioteca que lo inmortalizara.
En un principio pensó en erigir la Biblioteca Nacional de México, pero su asesor, el escritor Carlos Fuentes, le informó que ya existía desde 1733. Luego consideró la posibilidad de una biblioteca enfocada en temas mexicanos, pero también se encontró con que ya había una. Entonces, recurrió a Fuentes para saber su opinión y este sugirió la idea de homenajear a Vasconcelos, quien había trabajado arduamente por la cultura y la alfabetización en el país. Así fue como surgió la idea de la Biblioteca Vasconcelos, ubicada en una zona desfavorecida que ha revitalizado gracias a su presencia.
Por otro lado, la Biblioteca de Chacras del Río en la provincia de Mendoza, Argentina, dirigida por Estela Suris, me impresionó de una manera muy diferente. Se trata de una biblioteca comunitaria donde se llevan a cabo numerosas actividades con la participación activa de la comunidad, todo ello con un presupuesto reducido. Es un claro ejemplo de que el éxito de un proyecto no depende únicamente del presupuesto, sino de la determinación para llevarlo a cabo. En este espacio se realizan desde clases de manualidades y bordado hasta cursos de idiomas, además de mantener un huerto comunitario, organizar cuentacuentos, espectáculos de teatro y una amplia gama de actividades más. Es un ejemplo inspirador de cómo la voluntad y el compromiso pueden transformar una comunidad.
Si pudieras cambiar o mejorar una sola cosa en el sistema bibliotecario actual, ¿cuál sería y por qué?
Claramente y sin duda. La existencia de bibliotecas escolares con profesionales de las bibliotecas,
¿Qué es para ti una biblioteca?
Como no lo sé decir mejor, lo diré con las palabras que el escritor estadounidense E.B. White utilizó en su carta a los niños de Troy (Michigan)*.
«Una biblioteca es muchas cosas. Es un lugar al que ir, para resguardarse de la lluvia. Es un lugar al que ir si quieres sentarte y pensar. Pero sobre todo es un lugar donde viven los libros, y donde puedes entrar en contacto con otras personas, y otros pensamientos, a través de los libros. Si quieres saber algo, la información está en los libros de referencia: los diccionarios, las enciclopedias, los atlas. Si te gusta que te cuenten una historia, la biblioteca es el lugar al que debes acudir. Los libros guardan la mayoría de los secretos del mundo, la mayoría de los pensamientos que han tenido los hombres y las mujeres. Y cuando lees un libro, tú y el autor estáis solos, los dos solos. Una biblioteca es un buen lugar para ir cuando te sientes infeliz, porque allí, en un libro, puedes encontrar ánimo y consuelo. Una biblioteca es un buen lugar para ir cuando te sientes desconcertado o indeciso, porque allí, en un libro, puedes tener la respuesta a tu pregunta. Los libros son una buena compañía, tanto en los momentos tristes como en los alegres, porque los libros son personas, personas que han conseguido mantenerse vivas escondiéndose entre las tapas de un libro.»
E.B. White 14 de abril de 1971
*En la primavera de 1971, justo antes de la apertura de la primera biblioteca pública de Michigan en Troy, una audaz bibliotecaria llamada Marguerite Hart se propuso inspirar a los jóvenes de la ciudad para que leyeran y amaran la biblioteca. Para lograrlo, ideó una campaña de envío de cartas, invitando a numerosas personalidades de la cultura, incluyendo escritores, actores, músicos, políticos y artistas, a compartir qué los llevaba a encontrar la magia en la lectura y a resaltar la importancia de las bibliotecas. La respuesta fue abrumadora, recibiendo 97 cartas de 50 estados diferentes y una amplia gama de ocupaciones. Entre los remitentes se encontraban figuras destacadas como el Dr. Seuss, Neil Armstrong, E.B. White e Isaac Asimov. Esta colección de cartas se hizo famosa bajo el título «Cartas a los niños de Troy». En una de estas cartas, E.B. White expresó: «Una biblioteca es muchas cosas», buscando así inspirar a los niños de una pequeña ciudad a enamorarse de su nueva biblioteca.

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