Las bibliotecas es un lugar donde cada persona puede sentirse libre para adquirir conocimiento, sabiduría y cultura. Es un universo cargado de información a descubrir y que propicia el encuentro y las oportunidades a través del acceso.

Una biblioteca se puede definir, desde un punto de vista estrictamente etimológico, como el lugar donde se guardan libros. Sin embargo, en la actualidad esta concepción se ha visto superada para pasar a referirse tanto a las colecciones bibliográficas y audiovisuales​ como a las instituciones que las crean y las ponen en servicio para satisfacer las necesidades de los usuarios. [Wikipedia]

Las bibliotecas públicas son de todas y para todas las personas. Son más que necesarias… ¡son imprescindibles para la sociedad! Tanto ellas como nosotros (las personas) nos necesitamos mutuamente. Nosotros por los recursos y servicios que ponen a nuestro alcance. Ellas por ser nosotros parte fundamental de su fortaleza y razón de ser. De ahí la necesidad de entendernos, apoyarnos e incluso amarnos. Quizás no todas las personas vean la necesidad de las bibliotecas públicas ahora mismo. Bien porque no las han necesitado o porque se han desilusionado con ellas. O quizás sí que la vean, pero no se hayan parado a pensar lo que realmente una biblioteca pública puede llegar a hacer por ellas, y a entender que todo lo que hacen son por y para nosotros. ¡No te pierdas el «Manifiesto para las bibliotecas públicas: 100 tesis sobre ellas»!