¡Bienvenidos a mi rincón de microrrelatos! Aquí encontrarás pequeñas historias que nacen de la imaginación, condensadas en pocas palabras pero cargadas de emoción, misterio, y reflexión. Cada relato es un universo en miniatura, diseñado para llevarte a lugares inesperados, despertar tus sentidos y, quizás, dejarte con una sonrisa o una pregunta en la mente. Espero que disfrutes este viaje literario donde lo breve se convierte en lo infinito. ¡Gracias por acompañarme en esta aventura de palabras!

La boda maldita en la biblioteca

Las puertas de la biblioteca se abrieron de par en par cuando el reloj marcaba la medianoche. Las estanterías temblaron y los libros comenzaron a caer, como si supieran lo que estaba a punto de suceder. Entre las sombras, ella apareció. Un velo cubría su rostro pálido y su vestido, en descomposición, arrastraba un silencio sepulcral.

Él, nervioso, esperaba frente a un altar improvisado en la sección de libros de terror. Sabía que no había vuelta atrás, que el pacto sellado la pasada luna llena con tinta y sangre se cumpliría esa noche, en ese preciso lugar. Sentía su frío aliento antes de verla, antes de escuchar su voz, que era más susurro que palabra: «Prometiste que estaríamos juntos… incluso después de la muerte».

El bibliotecario, único testigo, temblaba al pronunciar las palabras que sellaron la unión, sabiendo que el precio sería su alma. Cuando el último «sí» fue murmurado entre dientes, las velas se apagaron y un grito desgarrador se escuchó entre los pasillos. Pero no fue el del novio… sino el de los libros, que sabían que una vez sellada esa unión, ninguno saldría jamás de esa biblioteca. Ni vivos, ni muertos.

Publicado en Instagram con motivo de la noche de Halloween 2024

Los chismes de la vecina del segundo

Todo era una mentira que no podía ser descubierta porque nadie sabía el engaño de estar enamorado de la prima de la sobrina de la vecina del tercero que desapareció de casa mientras estábamos reuniendo el dinero para el funeral del tío abuelo del pastelero que hacía unos pasteles riquísimos que le llevaron a ser uno de los personajes más destacados de esta ciudad sin nombre conocida en todo el mundo por las funestas noticias actuales que iban sucediendo sin una explicación lógica que hacían sospechar de dónde estaría ahora esa joven que la noche anterior se la vio salir de la confitería junto al sobrino nieto del pastelero con actitud sospechosa y acaramelada buscando un futuro sin ocultar a nadie su amor compartido entre hermanos y descubierto tras el envenenamiento del repostero.

Presentado en Concurso de microrrelatos «La pezuña de plata» de las Bibliotecas Públicas Municipales de Leganés. 2021.

El último beso es el que más duele

El último beso fue como un puñal directo al corazón. Todo su cuerpo se quedó helado en aquel momento en el que cada segundo era una constante eternidad en soledad. Sin vida, sin fuerza, sin llanto. Mientras aún sujetaba sus manos con la única esperanza de que todo terminara cuanto antes y que quedaran atrás los recuerdos y mentiras de un amor caprichoso y sin más futuro que el ayer. Una burda imitación del amor a modo de despedida sinfín.

Sus ojos aún querían más, pero el último suspiro acabó con todo lo que años atrás consiguieron a base de pequeñas conquistas y grandes concesiones. Un beso roto por la quietud del momento y en el cual los sueños se desvanecían junto a la felicidad prometida hasta la saciedad.

Los cuadros del Thyssen fueron testigos silenciosos de esta escena de desamor solamente firmada por una de las partes. Ahí estaba ella: sola y rota. Delante de la preciosa obra «El concierto» de Mattia Preti sintiendo la triste melodía que el instrumento vaticinaba de lo que sería una vida destrozada que ni el tiempo podría curar. Y es que nunca un beso había dolido tanto como aquel.

Presentado en Concurso de microrrelatos «Un amor, cualquier amor» de las Bibliotecas Públicas Municipales de Leganés. 2021.

Noche de San Juan, 1991

Nada tuvo sentido aquella noche de San Juan de principios de los 90. Una llamada al 091 nos alertó de una fiesta ilegal con mucho ruido, bebidas y drogas. Llegamos en pocos minutos, pero la casa estaba vacía. No había rastro de fiesta alguna, tampoco de personas. Entramos una por una en todas las habitaciones, hasta que en la bañera encontramos un cuerpo descuartizado fruto de un macabro crimen. Nos dimos la vuelta y vimos al comisario con la mandíbula desencajada, los ojos ensangrentados y el puño en alto portando un hacha. ¿Sería nuestro final?

Presentado en Concurso de microrrelatos de las Bibliotecas Públicas Municipales de Leganés. 2020. Segundo premio.