10 retos que las bibliotecas deben asumir para enfrentarse a los desafíos del futuro

//10 retos que las bibliotecas deben asumir para enfrentarse a los desafíos del futuro

10 retos que las bibliotecas deben asumir para enfrentarse a los desafíos del futuro

El futuro de las bibliotecas está a la vuelta de la esquina. No hay que esperar a que llegue, sino que hay que empezar a trabajarlo desde ya. Todo lo que avancen hoy será parte del camino recorrido para llegar a ese futuro que nunca llega, salvo si se mira hacia el pasado. ¿A que las bibliotecas de ahora son muy distintas a las de hace una década? Que sepas que las bibliotecas de ahora también serán distintas a las de dentro de diez años.

Las bibliotecas deben conocer los distintos caminos a recorrer y empezar a asimilarlos. Para ello no hay nada mejor que mirar hacia el interior de las bibliotecas (no hablo del interior como espacio físico, sino algo que va más allá y que lleva en su ADN) para identificar sus puntos fuertes y las oportunidades para mejorarlos. En ello lleva un tiempo trabajando la IFLA a través de su programa IFLA Global Vision.

Los desafíos a los que se enfrenta el campo bibliotecario frente a la globalización cada vez son mayores y solo pueden superarse mediante una respuesta global inclusiva desde un campo bibliotecario unido. Esta es la razón por la cual IFLA ha involucrado a miles de bibliotecarios y amigos de la biblioteca en la discusión de IFLA Global Vision, una iniciativa que generará una hoja de ruta del campo de la biblioteca unificada para el futuro.

El pasado mes de julio tuvo lugar el segundo taller español Visión Global de la IFLACómo un sector bibliotecario unido puede enfrentar los desafíos del futuro – Ideas para acciones»). En dicho taller se identificaron una serie de retos / oportunidades de las bibliotecas y se propusieron una serie de acciones para conseguirlos. A continuación, comparto los 10 retos identificados (de mayor a menor importancia para el sector profesional) junto con sus acciones:

1. Se deben actualizar los roles tradicionales de la biblioteca en la era digital.

Poco tiene que ver el bibliotecario de hoy con el bibliotecario del pasado. Seguro que tampoco tendrá nada que ver el bibliotecario de ahora con el bibliotecario del futuro. La tecnología y la digitalización están abriendo nuevas oportunidades a aprovechar para llegar a los usuarios y dotarles de nuevas vías de acceso a la información a través de la creación de recursos y utilidades para influir en su desarrollo personal y profesional.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en formar a los usuarios en el uso de la información, dotar a los usuarios de nuevas fuentes de información curadas desde la biblioteca, y dotar de mayor acceso a colectivos específicos.

1. Educación a los usuarios ante un nuevo tipo de información. Mediadores / Formadores = Educadores divulgadores.

2. Creación de nuevas fuentes de información a partir de repositorios digitales y bases de datos. Curación de contenidos. Colaboración institucional = Creadores de información.

3. Mayor acceso a colectivos específicos.

2. Se debe entender mejor las necesidades de la comunidad de la biblioteca y diseñar servicios que tengan impacto.

No basta con saber el número de usuarios, visitas o préstamos en las bibliotecas, se hace necesario llegar más allá y valorar la calidad de las cifras para poder entender mejor a la comunidad de usuarios de la biblioteca. Además, hay que dotar a los distintos profesionales de las bibliotecas de mayor importancia para diseñar y desarrollar nuevos servicios, y prestar atención a las nuevas tendencias tecnológicas y sociales.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en la realización de estudios cualitativos en la biblioteca, dotar de mayor importancia a la colaboración y el desarrollo profesional, y la inclusión de nuevas tecnologías.

1. Además de la recogida sistemática de resultados (estudio cuantitativo) es necesario realizar estudios cualitativos de la actividad de las bibliotecas para analizar el retorno de la inversión.

2. Incluir la versatilidad y transversalidad de los diferentes profesionales de la información y establecer colaboración entre ellos en el diseño de los servicios.

3. Incluir tecnologías y tendencias disruptivas (gamificación, inteligencia artificial, etc.).

3. Se deben adaptar las bibliotecas a los permanentes cambios tecnológicos.

Vivimos en un continuo cambio tecnológico. Lo que hace unos años era lo último en tecnología o ya está asimilado por la sociedad o pasó con más pena que gloria por la vida de las personas y las organizaciones. Las bibliotecas deben estar atentas a estos cambios para aprovechar el potencial de la tecnología en los servicios y recursos a ofrecer a sus comunidades de usuarios.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en el intercambio de experiencias profesionales, involucrar a la sociedad en la vida de la biblioteca, desarrollar y reforzar alianzas con organizaciones y asociaciones, y sacar el máximo provecho a los recursos económicos de la biblioteca.

1. Crear redes de intercambio profesional.

2. Implicar a ciudadanos y a estudiantes de otros sectores como oportunidad de aprendizaje para los bibliotecarios y para las actividades de las bibliotecas.

3. Reforzar las alianzas entre las asociaciones, las administraciones y las empresas para que el conocimiento y la adquisición de nuevas competencias sea más rápida.

4. Centrar los recursos económicos en la contratación de más servicios y disminuir la compra de equipos que, en ocasiones, no son rentabilizados.

4. Se necesitan más y mejores promotores y defensores de la profesión en todos los niveles.

La biblioteca es de todos, y entre todos la debemos cuidar y defender. Las personas deben conocer qué es todo lo que puede hacer por ellas, y para ello es importante pensar y ejecutar acciones de visibilidad e impacto. Y es que la sociedad necesita bibliotecas fuertes, las bibliotecas necesitan una sociedad fuerte que las promueva y defienda.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en fortalecer la imagen de la biblioteca y del bibliotecario, conseguir presencia en medios y visibilizar la biblioteca, y dotar de más dinero y recursos a las asociaciones profesionales para la defensa de las bibliotecas.

1. Trabajar la imagen de la biblioteca hacia la sociedad y hacia los políticos para que sea atractiva. Diseñar campañas de marketing que muestren lo que realmente es una biblioteca.

2. Crear el día del “orgullo bibliotecario”. Aumentar la autoestima del bibliotecario.

3. Conseguir mayor presencia en medios y redes sociales tanto de las bibliotecas como de los profesionales. Ser influencers.

4. Diseñar, promover, difundir y explotar premios que visibilicen a las bibliotecas en otros colectivos.

5. Reforzar los recursos económicos y humanos de las asociaciones para que puedan continuar y aumentar las acciones de lobby.

5. Se debe desarrollar un espíritu de colaboración bibliotecario.

La colaboración entre bibliotecas y profesionales es de suma importancia. Trabajar como una única marca dará más fuerza al sector. Para ello se hace más que necesario que bibliotecas, bibliotecarios y asociaciones centren sus esfuerzos y piensen como un grupo para lograr los grandes objetivos propuestos.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en integrar aún más a las bibliotecas en la sociedad, y unir al sector de las bibliotecas (y asociaciones) para trabajar en la misma línea.

1. Cambiar la mentalidad y la forma de relacionarnos con el entorno, con los usuarios; implantar dinámicas de búsqueda activa de aliados, demostrar mayor sensibilidad con lo que sucede en el entorno (sociedad civil, foros políticos, culturales, etc.).

2. Incluir en la gestión y trabajo de las bibliotecas acciones que la conviertan en un nodo relacional entre los profesionales y la comunidad (individuos y grupos), no sólo en centros de atención de necesidades informativas de los usuarios. Mediación social y cultural.

3. Crear redes y estructuras de colaboración entre bibliotecarias /os de todos los sectores y tipos de bibliotecas.

4. Reforzar la colaboración de todas las asociaciones bibliotecarias en España. Organizaciones con los mismos objetivos no pueden trabajar de forma separada.

5. Alinear las estrategias de todas las instituciones bibliotecarias. Potenciar el Consejo de Cooperación Bibliotecaria como el foro que alinea las estrategias en política bibliotecaria entre bibliotecas y entre otros agentes de sectores cercanos, a nivel nacional y regional.

6. Se debe luchar por la libertad intelectual desde la biblioteca.

La pluralidad social es una realidad y debe ser respetada, entendida y atendida desde el mundo de las bibliotecas. Las bibliotecas son mediadoras ante el acceso a la información y es por eso por lo que se deben ofrecer toda variedad de contenidos para satisfacer las distintas demandas de información que puedan tener las personas. La colaboración entre bibliotecas y el open access se presentan como parte de la solución para dotar a las personas de mayor número de recursos informativos.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en colaboración con bibliotecas especializadas y agentes sociales, potenciar el open access, interiorizar el código ético profesional, defender la libertad de acceso a la información, fomentar el pensamiento crítico y entender la pluralidad social a la hora de crear colecciones, recursos y servicios.

1. Mayor colaboración con bibliotecas especializadas.

2. El código ético profesional tiene que conocerse y ser vinculante.

3. Llevar a cabo acciones para modificar la legislación bibliotecaria para que se incluyan explícitamente nuestro espíritu plural.

4. Open Access.

5. Ser beligerantes con la neutralidad de la red.

6. Ampliar los interlocutores (todos los agentes sociales en las localidades).

7. Garantizar la pluralidad (recursos, colecciones, etc.).

8. Fomentar el pensamiento crítico.

7. Se debe asegurar de que las partes interesadas comprendan el valor e impacto de la biblioteca.

No todo el mundo entiende por igual el valor de las bibliotecas en la sociedad. Sin duda que ha llegado el momento de mostrar el potencial y valor de las bibliotecas ofreciendo datos cuantitativos y cualitativos de las mismas fuera del sector profesional y a las entidades políticas y del gobierno.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en la comparación de resultados, ofrecer datos del retorno de la inversión (ROI), promocionar y difundir a las bibliotecas en otros sectores.

1. Incluir siempre en las memorias de actividad de nuestras bibliotecas la comparación de resultados para poder evaluar estos mejor.

2. Mejorar los métodos de evaluación de las bibliotecas incluyendo la perspectiva social y el ROI.

3. Aumentar la promoción y difusión de nuestro trabajo a la comunidad.

4. Aumentar la presencia de profesionales y asociaciones en foros de otros sectores.

8. Se deben desafiar las estructuras y los comportamientos existentes.

Las bibliotecas evolucionan, y sus profesionales y funciones también lo hacen junto a ellas. Deben estar preparados para afrontar nuevos retos (movilidad profesional, nuevos perfiles profesionales…), y para ello hace falta motivación y formación.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en la movilidad profesionales, motivación, formación y nuevos perfiles profesionales en las bibliotecas.

1. Incluir la movilidad profesional.

2. Identificar mecanismos de motivación profesional.

3. Formación y oportunidades de interacción con otros sectores.

4. Incluir nuevos perfiles profesionales en las bibliotecas.

9. Se debe maximizar el acceso al patrimonio documental mundial.

Al acceso a la información es un derecho de los ciudadanos, y desde las bibliotecas se tiene que potenciar este acceso al patrimonio documental mundial. La ciencia abierta y las bibliotecas virtuales se presentan como dos buenas formas de dotar a la sociedad de acceso a la información y el conocimiento.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en dotar de voz a las bibliotecas en el ámbito de la propiedad intelectual, trabajar en entornos abiertos, bibliotecas virtuales y ciencia abierta, generar conocimiento, y conseguir que las bibliotecas sean referentes en el mundo digital.

1. Conseguir tener y que se reconozca nuestra voz en el ámbito jurídico (propiedad intelectual).

2. Trabajar en entorno abiertos, intercambio de datos, normalización, datos vinculados.

3. Bibliotecas virtuales: a partir de estas, crear contenidos.

4. Fomentar la generación de conocimiento abierto (proyecto como biblio-wiki para trabajar el patrimonio y la información local).

5. Generar una entidad digital autónoma; ser referentes de calidad en el mundo digital.

6. Impulsar la Ciencia abierta.

10. Se debe ofrecer a los jóvenes profesionales oportunidades eficaces de aprendizaje, desarrollo y liderazgo.

Las nuevas generaciones vienen cargadas de ideas y nuevas formas de ver la función de la biblioteca. Es por ello por lo que se les debe dar la oportunidad para que las desarrollen y lideren iniciativas de valor.

Las acciones propuestas para conseguir este reto se centran en realizar prácticas en puestos de mando, realizar cambios en el acceso a puestos directivos, acercar las asociaciones profesionales a estudiantes y jóvenes profesionales, fomentar los intercambios profesionales…

1. Incluir en las prácticas profesionales el acceso a todos los puestos y niveles de trabajo, incluidos los directivos.

2. Incluir cuotas para que los jóvenes estén representados en instituciones y organismos profesionales y bibliotecarios.

3. Realizar cambios en los accesos a las plazas directivas; valorar otros aspectos más allá de los años de experiencia en bibliotecas.

4. Acercar las asociaciones a los estudiantes y a los recién titulados.

5. Diseñar programas de intercambio profesional para motivarles.

6. Plantear, a nivel nacional, un programa de líderes enmarcado en las líneas generales que recomienda la IFLA.

Imagen superior cortesía de Shutterstock

Por | 2018-09-20T10:08:43+00:00 septiembre 19th, 2018|biblioteca|Sin comentarios

About the autor:

Community Manager de Baratz-Servicios de Teledocumentación, donde me encargo de la gestión, comunicación y dinamización de los medios sociales de la empresa así como de buscar nuevas líneas de comunicación y participación. Escritor del libro: Plan Social Media y Community Manager y del Informe APEI: Bibliotecas ante el siglo XXI: nuevos medios y caminos. Creador de RecBib - Recursos Bibliotecarios, de BiblogTecarios y de InfoTecarios. Profesor en temas relacionados con social media, community manager y bibliotecas. Estoy diplomado en Biblioteconomía y Documentación y licenciado en Documentación por la Universidad Carlos III de Madrid, además de especializado en Dirección de Comunicación e Imagen corporativa por la UOC. Profesor en la UPF y profesor colaborador en la UOC. Colaborador de la Revista Desiderata.

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