Nunca dejes de prepararte para tus futuras oportunidades

11 mayo, 2017 at 10:30

Nunca se sabe cuando va a llegar la oportunidad. Lo bueno es que cuando llegue se esté preparado para saber cómo afrontarla. Hoy me gustaría hablaros de mi oportunidad, de cómo me preparé y esperé a que llegase y de cómo sigo preparándome para nuevas oportunidades.

Nunca dejes de prepararte para tus futuras oportunidades

Preparándome para mi oportunidad… aunque no sabía cuál iba a ser

Cuando empecé en la universidad no tenía ningún objetivo laboral. Lo único que quería era prepararme para trabajar en algo que no me supusiera un desmedido esfuerzo físico. Y es que un año antes de empezar la carrera había decidido dejar los estudios. Estuve trabajando como pintor durante el verano. Solamente aguanté un mes, y se puede decir que fue el mes que cambió mi vida.

Cuando terminó el verano volví al instituto, me saqué 2º de Bachillerato (lo repetía después de que me quedasen 7 asignaturas el curso anterior), aprobé la Selectividad y llegó el turno de elegir la carrera.

A partir de ese momento mi vida profesional (desde la etapa de estudiante hasta la laboral) se puede resumir en 10 puntos:

  1. Empecé a estudiar Biblioteconomía y Documentación (2002). Confieso que no fue mi principal elección.
  2. Aposté por no abandonar y tirar para delante. No quería volver al mundo laboral siendo nuevamente pintor.
  3. Aposté también por la tecnología. Confieso que antes de entrar en la universidad no había tocado un ordenador y el Word era algo novedoso para mí.
  4. Desde el segundo año de carrera estuve trabajando como becario en la universidad mientras estudiaba. La verdad es que esto no me dejaba tiempo para nada más, pero conseguía algo de experiencia y dinero.
  5. Terminé Biblioteconomía y Documentación y empecé a hacer la Licenciatura en Documentación (2005). Mi intención al terminar era irme a Inglaterra a estudiar inglés durante un año, pero el amor me retuvo en Madrid y seguí estudiando.
  6. Antes de acabar la licenciatura creé una página web: RecBib – Recursos Bibliotecarios. Confieso que tenía un diseño horroroso y no era algo novedoso… pero sí que era bastante útil para el sector.
  7. Al terminar la carrera empecé a trabajar (2007)… aunque no eran trabajos que me aportasen profesionalmente mucho, pero me permitían seguir centrándome en esa web que había creado.
  8. Seguí formándome de todo lo que me parecía importante e interesante, aunque me quedase de nuevo sin tiempo. Se puede decir que fue una etapa en la que sufrí de titulitis.
  9. Abrí mi camino en los medios sociales. Todo era nuevo y cambiante, pero apasionante por el poder de conexión y comunicación que permitían Facebook y Twitter.
  10. Se acabó el proyecto en el que estaba trabajando y me quedé en paro en 2010. Mi etapa en paro consistía en ir a la biblioteca todos los días (mañana y tarde). En ella seguí trabajando en ideas y nuevos proyectos (lancé mi blog y empecé a diseñar un proyecto de blog colaborativo del sector: BiblogTecarios).

Cómo sacarle partido a las redes sociales de la biblioteca sin ser un experto

3 mayo, 2016 at 10:04

Han pasado ya unos cuentos años desde que las bibliotecas se subieron al tren de las redes sociales. Bibliotecas que han experimentando en sus propias carnes tanto el éxito como el fracaso en la conexión con sus usuarios y la visibilidad buscada. Es verdad que las redes sociales consumen mucho tiempo, que hace falta formación para el personal encargado de llevarlas y que es necesaria una mínima planificación y organización de las tareas para conseguir los objetivos marcados. En definitiva, las redes sociales hay que tomarlas como una función más dentro de todas las funciones llevadas a cabo por el personal bibliotecario… y sí, son una carga de trabajo.

Las bibliotecas deben evaluar la necesidad de estar en las redes sociales

También es cierto que no es necesario ser un experto en todo lo que abarcan las redes sociales para lograr la conexión con los usuarios. Lo que hace falta es repetir las cuatro o cinco técnicas que se vean (a través de la medición) que mejor funcionan para llegar a la gente… y de vez en cuando experimentar con algo nuevo, probar sin miedo a equivocarse.

Ha llegado el tiempo de sentarse y mirar la trayectoria de la biblioteca en las redes sociales. Es tiempo de evaluar la necesidad de estar y de tomar decisiones. No estoy diciendo que haya que cerrar la presencia online de la biblioteca a cal y canto si los resultados no son como se esperaban, sino más bien ver a que redes se les puede sacar un mayor partido y dar el máximo en ellas. ¿Para qué estar en siete redes sociales si no se consigue nada en ellas? ¿No crees que sería mejor estar en tres redes sociales y conseguir unos resultados satisfactorios?

¿Por qué se falla en las redes sociales si se hace lo que hace todo el mundo?

Quizás la respuesta esté en la misma pregunta: se falla porque se hace lo mismo. Las personas no quieren ver (ni leer) más de lo mismo. Quieren ser sorprendidas, que se les llame la atención, que se les divierta, entretenga, informe… En definitiva, las personas quieren que les despiertes un sentimiento que haga que sigan tus medios sociales.

También es cierto que el día a día, la falta de interacción en las publicaciones, la escasez de ideas… todo esto sumado a la falta de tiempo hace que el personal bibliotecario caiga en un estado de desmotivación, desconfianza y desolación que lleva a la dejadez y la falta de implicación por la presencia de la biblioteca en las redes sociales.

Pero todo tiene solución. Quizás haya llegado el momento de gestionar mejor el tiempo y los esfuerzos aplicando técnicas básicas para llegar con las publicaciones a las personas, programar las acciones con una semana de antelación por lo menos y no dejarse marear por las múltiples redes sociales existentes y centrarse en las que mayor partido se les puede sacar.

10 cosas que debes saber antes de ser Community Manager

26 marzo, 2015 at 10:21

Ser Community Manager mola, a mí me gusta. No por el nombre (que no me gusta mucho) sino por las funciones que realizas en el día a día. Son muchas las personas que piensan que esta figura nació como fruto de la burbuja 2.0… y sí, lo admito, si no hubiese existido esa burbuja no estaría hablando ahora del Community Manager… pero ahora que me digan qué profesión no nació por una nueva demanda de servicios.

Lo que menos me gusta es el desconocimiento que se tiene de la figura del Community Manager. Desconocimiento que dividiría en tres grupos de personas: los que no tienen ni idea y no han escuchado hablar nunca del nombre, los que tienen una ligera idea y tienen una percepción equivocada de lo que es y hace un Community Manager, y los que quieren ser Community Manager y no se han planteado nunca todo lo que implica ser Community Manager de una organización o una marca.

Este post va dedicado a esas últimas personas que quieren ser Community Manager y que nunca se han planteado todo lo que hay tras esta figura. Como introducción al tema mencionar que es una profesión, o figura, apasionante si lo que realmente te gusta es el trato con las personas y tratar de ayudarlas e informarlas en todo momento. Un Community Manager es la voz de la organización online… además de ser un creador de contenidos, un diseñador de estrategias y elementos visuales, un cortafuegos, un analista capaz de sacar conclusiones a partir de sus acciones, un buscador / localizador de temas y personas de interés, un dinamizador nato, psicólogo de su propia comunidad…

Community Manager

Community Manager

El community manager no está reñido con el content curator… ni viceversa

8 octubre, 2014 at 15:56

El community manager se complementa perfectamente con el content curator y al content curator no le está de más conocer y poner en práctica las funciones del community manager. Esta es una de las conclusiones que se pueden extraer de la mesa redonda “Social Media Content: las nuevas profesiones que generan valor en la red” celebrada el pasado 18 de septiembre en la sede madrileña de la UOC con motivo de la presentación del curso “Social Media Content: Community Manager y Content Curation”.

En dicha mesa tuve el placer de presentar y moderar a Eva Moya (Asesora en comunicación corporativa digital y analista de inteligencia en comunicación en línea) representando a la figura del community manager y a Javier Guallar (Documentalista, content curator, editor. Profesor de Documentación y Comunicación en la UOC, UB, URL, UIC, Revista EPU, Anuario ThinkEPI) representando por su parte a la figura del content curator.

Más que tratarse de un duelo de funciones y habilidades de ambas figuras por limitar las competencias de cada una de ellas, fue una sesión en la cual se vio que perfectamente pueden vivir y complementarse ambas… y que en muchas ocasiones dichas funciones recaen en una única persona. Funciones y figuras centradas en la interacción con las comunidades y en la desinfoxicación de unos usuarios cada vez más saturados de información.

Pero vayamos al principio, ¿por qué una mesa redonda centrada en las figuras del community manager y del content curator? La respuesta es simple: el espectacular crecimiento de los medios sociales y la revolución de estos ante las posibilidades de publicación, intercambio y comunicación… por no hablar del volumen de usuarios y contenidos que circulan en red, y de las comunidades creadas por intereses comunes y que se convierten en un objetivo estratégico para las empresas, investigadores y gobiernos. Por todo esto, y por las singularidades de las plataformas sociales existentes, se vislumbra la necesidad de gestionar de forma eficaz la información y ejercer de intermediarios para lo cual hay que contar con nuevas habilidades e incluso nuevos perfiles profesionales, los cuales ocupan cada vez más un lugar importante en el entorno laboral.

Javier Guallar en su presentación habló del origen del término allá por el año 2009 en el Manifiesto de Bhargava. Dicho término se relaciona con un nuevo profesional especialista en el filtrado de contenidos web y no está falto de polémica, por las funciones que realiza y que se pueden asemejar a otras profesiones ya existentes, y por las posibles traducciones del mismo.

Crea tu marca personal a través de la content curation… si, has leído bien

11 julio, 2014 at 8:40

En ocasiones peco de impulsivo y de defensor a ultranza de lo que son los puestos profesionales de nuestro (maltrecho) sector, y esto lo digo siendo un “documentalista no convencional” (por no llamarme directamente community manager metido en el mundo de la Información y la Documentación). Me acuerdo cuando esto me pasó con el profesional content curator y documentalista.

Con el paso del tiempo ese ímpetu y defensa se me va apaciguando, lo que no quiere decir que mi actitud sea de pasotismo si no más bien de aceptación terminológica. Pero… ¿por qué dicha aceptación? Porque realmente me da igual la terminología cuando las funciones del puesto que quiero desempeñar las tengo claras.

Eso sí, ahora me encuentro con un lío tremendo. No sé si soy documentalista, community manager o content curator. ¿Por qué digo esto?… Pues porque hago funciones de todos esos perfiles profesionales en mi vida laboral (y personal). La verdad es que el community manager y el content curator van algo más de la mano, podría decir que son como una relación estable en la cual solamente una de de las partes ha dejado de estar enamorada y se quiere separar. No entiendo el community management sin la content curation, pero sí puedo llegar a entender la content curation sin el community management.

Before I die... by ~ Katherine

Before I die… by ~ Katherine

Estas fueron (y siguen siendo) las conclusiones sobre el debate community manager y el content curator (resumidas):

Son dos figuras o perfiles que pueden convivir perfectamente ya que sus funciones principales están bien diferenciadas: El Community Manager funciones ligadas a las personas y el Content Curator funciones ligadas a la información y contenidos. Aún así, creo, que el Community Manager puede hacer claramente todas las funciones del Content Curator, mientras que el Content Curator puede que no sea capaz de realizar todas las funciones del Community Manager. Cada vez más, según las ofertas de empleo que salen publicadas, se piden a los Community Managers más capacidades propias de los Content CuratorsHibridación de perfiles. Figura única que cubra las funciones de ambos puestos. El Content Curator aporta valor a las publicaciones que va a compartir, mientras que en ocasiones, y por la falta de tiempo y acumulación de tareas, un Community Manager no puede realizar esta función, limitándose única y exclusivamente a compartir. Ambos perfiles viven de los contenidos (propios o de terceros) con el único fin de llegar a las personas.

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