Las 15 situaciones que más estrés causa a los bibliotecarios

5 marzo, 2015 at 7:50

La vida del bibliotecario es una vida tranquila y sedentaria. Sin muchos sobresaltos y con mucho tiempo para pensar en el ocio y en la familia (sip, también tienen de eso). Lo único que hace es leer todos los libros de la biblioteca y colocarlos en sus estanterías. De vez en cuando viene alguien a quien se le manda callar para seguir en su paz interior y espiritual. De hecho, 1 de cada 2 británicos querría ser bibliotecario… seguro que para vivir en paz consigo mismo y no ver alterado su ritmo cardiaco o sus chakras.

Si no os habéis cansado ya de leer esta vida sedentaria y aburrida de los bibliotecarios, e incluso si no habéis cerrado está página con un cabreo monumental, he de deciros que estaba siendo irónico. ¿Y por qué?… pues porque cuando leo cosas como que la profesión del bibliotecario es de las menos estresantes o es que no conocen la actividad con la que tiene que lidiar un bibliotecario en su día a día o es que es resto de las profesiones son de lo peor.

La 3ª profesión menos estresante: El Bibliotecario: El entorno es relajado, silencioso y no tienen que enfrentarse, generalmente, a ninguna situación desagradable.

HELP!!!

HELP!!!

Los bibliotecarios, al igual que las personas, también tienen los problemas del estrés en cuanto a la muerte de un familiar o amigo, hacer una mudanza, casarse, divorciarse, tener un bebe, enfermedades, perder el trabajo… “Vale, este estrés lo puede padecer cualquier persona y en la vida laboral el bibliotecario no hay estrés que valga”, pensarán algunos.

Pues en este post voy a mostrar algunas de las situaciones más estresantes a las cuales se enfrenta un bibliotecario ejerciendo su profesión. Quiero agradecer a Mario Aguilera que me pusiese en alerta con este tema y a mis colegas bibliotecarios del Facebook por decirme cuales son las causas que más estrés les originan.

  1. Multitarea. Atender a las personas en el mostrador, a la vez atender el teléfono y seguir haciendo la actividad que tenían que terminar antes de llenarse el mostrador y recibir llamadas. Cuando no tiene todo esto y a la vez suena el arco de seguridad porque alguien está intentando (o no se ha dado cuenta) llevarse algún libro guardado en la cartera… por no hablar de la poca colaboración en el caso de que sea la primera acción (la de llevarse el libro en préstamo perpetuo)
  2. Usuarios revolucionados. Que pueden ser de cualquier edad: niños, adolescentes, adultos, mayores… Lo peor de todo es cuando se tienen controlados a los niños y de repente aparecen los padres de estos por la puerta (y que se piensan que la biblioteca es la guardería) y se revolucionan más que los monos de la película de Jumanji. Por no hablar cuando hay conflictos / discusiones entre los propios usuarios por varios temas: no me dejas estudiar, este sitio es mío, porque no te callas, porque me miras, ¡qué haces hablando por el móvil!… Y de la imposibilidad de mantener el orden y el silencio en la biblioteca ante picos de actividad importantes como son épocas de exámenes.
  3. Usuarios psicópatas. Obsesionados con su trabajo, su vida y que te echan la bronca como hagas algo mal, y que incluso te mandan callar y siempre quieren llevar la razón. Por no hablar de esos que se quejan por no atenderlos justo en el momento que ellos quieren. La paciencia no van con ellos. O ese tipo de usuario que trata de dejar por mentiroso al bibliotecario porque dice haber devuelto un libro, cuando no es así o ha habido algún tipo de fallo.
  4. Usuarios posesivos de tu persona. Usuarios que te tratan como personal de uso exclusivo suyo sin poder atender al resto de usuarios que se empiezan a amontonar en el mostrador… y se empiezan a impacientar.
  5. Usuarios poco cuidadosos. Usuarios que no respetan los plazos de préstamo, que te devuelven los libros o cualquier material en pésimas condiciones o que incluso los pierden…
  6. Libros que no están en su sitio. Cuando va un usuario al mostrador y dice que no encuentra un libro, vas tú y te das cuenta que no está y debería de estar ahí. Hay dos posibilidades: o está perdido en cualquier estantería o lo han robado. Bueno, también puede ser que esté en uso en sala, que esté pendiente de colocar o que haya habido algún fallo en el préstamo. Siempre, lo suyo, es ponerse en lo peor.
  7. Actividades programadas y que no salen. Estar esperando el inicio de una actividad y que el protagonista de la misma no aparezca a la hora (ya no digo 30 minutos antes, digo a la hora de inicio) y ver que se retrasa y la gente se empieza a impacientar, e incluso a irse.
  8. Largas colas en el mostrador. Que de repente se llene el mostrador de gente y veas que la cola no tiene fin. [Esto también es aplicable a cinco minutos antes del cierre de la biblioteca]
  9. Caída del sistema e Internet. Sí, esto también pasa hasta en las mejores familias. En ocasiones se cae el sistema con el cual hacer préstamos, catalogar, realizar devoluciones… o mismamente se cae Internet y te deja totalmente incomunicado. Todo esto sumado a que justo en ese momento todos los usuarios quieran sacar un libro o devolver el que se llevaron hace un tiempo.
  10. El color de los libros o el argumento de una película. Son muchos los usuarios que piensan que los bibliotecarios han leído todos los libros y han visto todas las películas de las bibliotecas y se conocen su descripción física al dedillo. Hay usuario que llegan a la biblioteca preguntando por ese libro que era azul y tenía las letras doradas… que le gustaría llevárselo de nuevo.
  11. Compañeros. Bibliotecarios que se quejan constantemente o bibliotecarios que piensan que su trabajo es el mejor y el de los demás no les llega ni a la suela de los zapatos. Por no hablar si además, este tipo de compañeros, delega constantemente funciones mientras él no hace nada dentro de la biblioteca salvo hablar con su familia o amigos por teléfono o whatsapp. También está el típico jefe que pide las cosas para ya… o para ayer.
  12. Justificar constantemente el trabajo del bibliotecario. Puede llegar a ser una causa de estrés el tener que estar siempre hablando de la importancia de las bibliotecas a las personas que tratan de menospreciarlas… llega al punto, por cantidad de argumentos, que uno empieza a plantearse si de verdad tendrán razón.
  13. Causas ajenas y externas. Como pueden ser inundaciones, plagas, fuego, políticos (sí, políticos que te recortan y que ves que no llegas), accidentes dentro de la biblioteca, niños perdidos u olvidados en la biblioteca…
  14. Proyectos que no salen. Y que tienen mucho trabajo y muchas horas dedicadas (además de ilusión) y que luego veas que no salen y que no se van a hacer porque son una tontería para el jefe.
  15. Bibliotecario solo ante el peligro. Bibliotecario que se da cuenta que han desaparecido todos sus compañeros y que se le ha llenado el mostrador de usuarios, que tiene que ir a poner orden… y que, además, le han entrado unas ganas tremendas de ir al baño y no hay nadie para que ocupe su puesto.

Bueno, pues hasta aquí algunas razones por las cuales la vida profesional del bibliotecario no es un camino de rosas como algunos piensan. Tienen que lidiar con todo tipo de públicos, sacar adelante las funciones y actividades que le corresponden, hacer frente a esas causas ajenas y externas comentadas, aguantar a compañeros que no ven el trabajo como uno mismo… En fin, una profesión de cara al público nunca se puede considerar relajada porque nunca sabes con que te puedes encontrar.

Imagen cortesía de shutterstock

[Algunas de las causas de estrés mencionadas anteriormente están ampliadas más allá de la realidad cotidiana, pero veraces como la vida misma]

JuliánMarquina

Community Manager de Baratz-Servicios de Teledocumentación, donde me encargo de la gestión, comunicación y dinamización de los medios sociales de la empresa así como de buscar nuevas líneas de comunicación y participación. Escritor del libro: "Plan Social Media y Community Manager" y del "Informe APEI: Bibliotecas ante el siglo XXI: nuevos medios y caminos". Creador de RecBib - Recursos Bibliotecarios, de BiblogTecarios y de InfoTecarios. Profesor en temas relacionados con social media, community manager y bibliotecas. Estoy diplomado en Biblioteconomía y Documentación y licenciado en Documentación por la Universidad Carlos III de Madrid. Profesor en la UPF y profesor colaborador en la UOC.

More Posts - Website

Follow Me:
TwitterFacebookLinkedInPinterestGoogle PlusFlickrYouTube