Cuando muchas personas pensaban que las bibliotecas estaban encerradas en cuatro paredes, llega la propuesta de las bibliotecas hexagonales para demostrar lo contrario. Este innovador modelo rompe con el esquema tradicional y redefine estos espacios como centros abiertos, colaborativos y en constante evolución. Basado en seis vectores de transformación, el concepto de bibliotecas hexagonales impulsa a las bibliotecas hacia un papel más dinámico en la sociedad, donde pueden adaptarse y responder a las necesidades de sus comunidades, promoviendo así la cultura, la participación y el aprendizaje compartido.
Las bibliotecas hexagonales son una visión renovada de lo que pueden ser estos espacios, donde el conocimiento se expande más allá de sus paredes físicas y se conecta profundamente con la comunidad. Este modelo bibliotecario ha sido creado por Raúl Oliván y su equipo en Hexagonal, impulsado por la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura a través de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria (y la semilla puesta por el COBDCV). Adaptado del deseo de transformar las bibliotecas en centros de innovación social y cultural, el proyecto de bibliotecas hexagonales introduce seis vectores que reorientan la biblioteca hacia la apertura, la experimentación y la colaboración activa, todo pensado para adaptarse y responder a las necesidades actuales de su comunidad usuaria. Por cierto, no dudes en descargar gratuitamente el libro «Bibliotecas Hexagonales» para profundizar en esta iniciativa, descubrir las propuestas que ofrece y sus toolkit para sacar el máximo partido al proyecto.
«Las bibliotecas pueden ser muchas cosas y no dejar, por ello, de ser bibliotecas. Pero no todo puede ser una biblioteca, porque si no las bibliotecas acabarán siendo nada», Raúl Oliván, Director de Hexagonal.
¿Cuáles son los seis vectores en los que se basan las bibliotecas hexagonales?
El modelo de bibliotecas hexagonales se basa en seis vectores de acción: abrir, mezclar, agilizar, prototipar, colaborar y digitalizar. Cada uno de ellos responde a una faceta clave de la biblioteca moderna. ‘Abrir’ invita a eliminar barreras físicas y culturales, mientras que ‘mezclar’ fomenta la diversidad de ideas y personas, convirtiendo a la biblioteca en un verdadero laboratorio de experiencias. A su vez, ‘agilizar’ y ‘prototipar’ impulsan la experimentación y la flexibilidad, permitiendo probar nuevos servicios y adaptarse rápidamente a los cambios. Finalmente, ‘colaborar’ y ‘digitalizar’ integran a la comunidad y la tecnología, ampliando el alcance de la biblioteca y facilitando el acceso al conocimiento en múltiples formatos.
Open / Abrir
El primervector, ‘Open’ o ‘Abrir’, invita a derribar las barreras tradicionales que rodean a la biblioteca, no solo en términos físicos, sino también mentales y digitales. La idea de apertura se refiere tanto a facilitar el acceso al edificio y sus recursos como a crear una atmósfera de bienvenida para todas las personas, eliminando estereotipos y promoviendo una biblioteca inclusiva. Se busca hacer de estos espacios lugares amigables y atrayentes, donde la diversidad de culturas, capacidades y lenguas no solo es aceptada, sino valorada.
Subsectores: Mapear y Articular, Conversar y Empatizar, Compartir e Influir
En este contexto, el rol del personal bibliotecario como comunicador es esencial. Este profesional se convierte en un vínculo entre la biblioteca y la comunidad, trabajando para que el entorno perciba a la biblioteca como un espacio abierto y cercano. A través de campañas de comunicación, colaboraciones y eventos, el personal bibliotecario puede destacar el valor inclusivo de la biblioteca, acercando a nuevos públicos. Su labor va más allá de informar; se trata de crear un diálogo constante que rompa barreras y potencie el acceso de todas las personas a la cultura y el conocimiento.
Trans / Mezclar
El segundo vector, ‘Trans’ o ‘Mezclar’, plantea una visión transgresora de la biblioteca como un espacio donde conviven diversas disciplinas, ideas y públicos. Este enfoque busca que la biblioteca se transforme en un ‘Think Tank’ o, mejor dicho, en un ‘Think Garden’, un lugar fértil para la innovación cultural y el pensamiento crítico. Aquí, se rompen jerarquías tradicionales y se mezclan saberes académicos con conocimiento popular, prácticas tradicionales con nuevas tecnologías, y experiencias locales con ideas globales, enriqueciendo la biblioteca como un espacio de aprendizaje colectivo.
Subsectores: Mezclar y Recombinar, Interconectar y Abstraer, Desafiar y Desbordar
Dentro de este contexto, el personal bibliotecario adopta el rol de filósofo, cultivando el pensamiento crítico y promoviendo la reflexión entre las personas. Al igual que un filósofo, el personal bibliotecario plantea preguntas y explora conceptos, fomentando un espacio donde no se buscan respuestas rápidas, sino una comprensión más profunda. Este rol implica generar diálogos y conexiones importantes entre las personas, ayudándolas a cuestionar, aprender y ampliar sus perspectivas. Así, la biblioteca se convierte en un foro activo, capaz de nutrir una comunidad de pensamiento libre y participativo.
Fast / Agilizar
El tercer vector, ‘Fast’ o ‘Agilizar’, se enfoca en hacer que la biblioteca sea un espacio dinámico y flexible, donde los servicios y actividades puedan adaptarse rápidamente a las necesidades cambiantes de la comunidad. Este enfoque busca reducir la rigidez en las estructuras y facilitar la toma de decisiones de manera rápida y efectiva, permitiendo que la biblioteca responda de inmediato a las demandas emergentes. A través de la agilización, se minimizan las barreras burocráticas, se fomenta la innovación en los servicios y se crea una biblioteca que evoluciona al ritmo de su entorno.
Subsectores: Facilitar y Simplificar, Agilizar y Aproximar, Activar y Acelerar
En este contexto, el personal bibliotecario actúa como un verdadero activador, impulsando iniciativas y motivando a la comunidad a involucrarse de manera práctica y directa. Como activador, el personal bibliotecario identifica oportunidades para mejorar los servicios, establece alianzas estratégicas y facilita el acceso a recursos que de otra manera podrían tardar en llegar al público. Este rol implica no solo tener una mentalidad proactiva, sino también una gran capacidad para inspirar a otras personas y entidades a participar, ayudando a que la biblioteca se convierta en un espacio de acción y respuesta constante.
Proto / Prototipar
El cuarto vector, ‘Proto’ o ‘Prototipar’, invita a la biblioteca a convertirse en un espacio de experimentación, donde se prueban nuevas ideas y servicios a través de proyectos piloto. Este enfoque implica diseñar prototipos que respondan a las necesidades de la comunidad y que, a su vez, puedan ser ajustados y mejorados con el tiempo. En lugar de esperar a implementar soluciones acabadas, el prototipado permite a las bibliotecas realizar pruebas rápidas, evaluar resultados y aprender continuamente, haciendo que sus servicios sean más innovadores y adaptativos.
Subsectores: Analizar y Sintetizar, Prototipar y Visualizar, Experimentar y Testar
En este contexto, el personal bibliotecario adopta el rol de diseñador, elaborando y perfeccionando servicios y experiencias para la comunidad usuaria. Como diseñador, el personal bibliotecario combina creatividad y empatía, visualizando nuevas formas de interacción y generando entornos donde la comunidad pueda experimentar y colaborar. Este rol requiere una gran capacidad para escuchar y observar, captando las necesidades y deseos del público y convirtiéndolos en experiencias tangibles y atractivas. Así, el personal bibliotecario no solo administra recursos, sino que moldea el espacio y las actividades, creando una biblioteca en constante transformación.
Co / Colaborar
El quinto vector, ‘Co’ o ‘Colaborar’, destaca la biblioteca como un nodo central en la red comunitaria, conectando personas, ideas y recursos para fortalecer el tejido social. Este enfoque subraya la importancia de construir relaciones con diversas organizaciones, desde centros educativos hasta asociaciones locales, para generar proyectos conjuntos y maximizar el impacto de la biblioteca. A través de la colaboración, la biblioteca no solo amplía su alcance, sino que también se posiciona como un espacio vital para la cohesión social, donde se pueden compartir conocimientos y experiencias en un ambiente inclusivo y enriquecedor.
Subsectores: Implicar y Cohesionar, Contribuir y Desarrollar, Cuidar y Conciliar
En este sentido, el personal bibliotecario se convierte en un conector, un facilitador de sinergias que une a personas y grupos con intereses y objetivos comunes. Este rol implica una habilidad para identificar oportunidades de colaboración, crear alianzas estratégicas y fomentar el diálogo entre los distintos actores de la comunidad. Como conector, el personal bibliotecario hace posible que la biblioteca funcione como un espacio integrador y participativo, contribuyendo a que las personas no solo accedan a recursos, sino que también encuentren en ella un punto de encuentro y cooperación.
Tec / Digitalizar
El sexto vector, ‘Tec’ o ‘Digitalizar’, impulsa a las bibliotecas a abrazar la tecnología para expandir su alcance y relevancia en la era digital. Este vector propone que la biblioteca no solo digitalice sus contenidos, sino que también aproveche herramientas tecnológicas para crear plataformas de acceso remoto, mejorar la experiencia de usuario y adaptarse a los hábitos digitales de su comunidad. Así, la biblioteca se transforma en un portal cultural, permitiendo que las personas interactúen y accedan a sus servicios desde cualquier lugar, derribando barreras físicas y temporales.
Subsectores: Digitalizar y Medir, Actualizar y Anticipar, Escalar e Impactar
En este contexto, el personal bibliotecario asume el rol de gestor digital, encargado de implementar y optimizar soluciones tecnológicas que faciliten el acceso a la información y el conocimiento. Este rol va más allá de manejar equipos y plataformas; implica una constante adaptación a las innovaciones y una comprensión profunda de cómo la tecnología puede enriquecer la experiencia del usuario. Como gestor digital, el personal bibliotecario actúa como guía en el entorno virtual, asegurando que todas las personas, sin importar su nivel de familiaridad tecnológica, puedan beneficiarse de los recursos digitales de la biblioteca.

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