Los grandes clásicos quieren una segunda oportunidad en forma de aplicación

31 mayo, 2016 at 10:09

Quizás los clásicos sean los grandes olvidados del mundo literario. Puede que tanto los jóvenes como los mayores hayan oído hablar de ellos, pero… ¿cuántos los habrán leído realmente? ¿Cuántos sabrán cuales son las tramas de dichos libros?… Difícil respuesta (y casi mejor no preguntar, mea culpa). Y es que los grandes clásicos se han visto sepultados por una gran cantidad de nuevas obras literarias que han ido surgiendo en los últimos años dejando a los lectores sin tiempo para echar la vista atrás y ver las grandes obras que fueron escritas hace décadas / siglos.

Hay libros que se resisten a morir y buscan una nueva oportunidad interactiva

Grandes clásicos que pueden estar entre las estanterías o depósitos de las bibliotecas, pero que cada vez son más difíciles de encontrar en las librerías por la baja demanda que tienen (quizás únicamente demandados para lecturas escolares). Libros abocados a la descatalogación por la falta de interés (y/o tiempo) de las editoriales y distribuidoras en promocionarlos.

Ahora bien, hay clásicos que se resisten a morir… o que buscan una segunda oportunidad. Una nueva oportunidad para ser leídos en un nuevo siglo y con lectores que poco tienen que ver con los lectores que había en la época en que fueron escritos. Una nueva oportunidad de la mano de las nuevas tecnologías móviles… y es que una startup española ha decidido desempolvarlos y transformarlos en experiencias interactivas en formato aplicación.

Libros interactivos para lectores interactivos

Como comentaba anteriormente, los lectores de una época y otra no son iguales. Estos cambian y evolucionan a lo largo del tiempo, y más si han pasado un par de siglos. Y no es que cambie únicamente de formato de lectura (del libro en papel al libro electrónico y al libro interactivo), sino que cambian las maneras de escribir y de expresar las vivencias de la época (vivencias o normalidades que podrían estar fuera de lugar en la sociedad actual). Está claro que muchas cosas cambian, excepto las ganas de informarse, entretenerse e imaginar de las personas a través de la lectura.

Algunos lectores buscan, o demandan, una mayor cambio entre lo que es el libro en papel y el libro electrónico. Dicho cambio puede estar orientado hacia el libro interactivo (por cierto, hace pocos meses Google realizó una patente sobre libros interactivos [2]). Un libro que te cuente la historia (no hay que olvidar el auge de los audiolibros), un libro que te ilustre y de deje interactuar con los elementos, un libro que te guíe por caminos distintos a la historia lineal a la cual estamos acostumbrados, un libro que le ponga música y sonidos a los distintos pasajes de la historia… En definitiva, un libro que aproveche todo el potencial de las nuevas tecnologías y sepa enganchar a nuevos y viejos lectores.

Un libro electrónico no es un libro, es un servicio electrónico

10 marzo, 2015 at 10:09

Así lo ha hecho saber el Tribunal de Justicia de la Unión Europea al obligar tanto a Francia como a Luxemburgo a subir el IVA reducido que venían aplicando desde el 1 de enero de 2012 a los libros en formato electrónico. Francia aplicaba a los libros en formato electrónico un IVA reducido del 5,5%, mientras que Luxemburgo aplicaba un 3%, inferior al 5% que la Directiva IVA de la Unión Europea propone para el IVA reducido.

Con esta subida del IVA sobre los libros electrónicos, Francia pasará a pagar un 14,5% más de IVA (20%) y Luxemburgo un 14% más de IVA (17%). Traducido en términos económicos significa que si antes por un libro electrónico de 12 euros Francia pagaba de IVA 0,66 euros, ahora pasaría a pagar 2,4 euros. Mientras, en Luxemburgo por ese mismo libro electrónico se pagaba de IVA 0,36 euros, ahora pasaría a pagar 2,04 euros. [Como apunte señalar que en España se aplica el IVA reducido a los libros en formato papel (4%), mientras que el IVA para los libros electrónicos es del 21%]

Un libro en papel no es lo mismo que un libro electrónico

Un libro en papel no es lo mismo que un libro electrónico

Según dice la propia nota de prensa del TJUE “Francia y Luxemburgo no pueden aplicar un tipo reducido del IVA a la distribución de libros electrónicos, a diferencia de lo que ocurre con los libros en papel”. Con lo que se deja clara la diferencia entre libro en papel y libro electrónico. Que aunque los dos sean “libros” no son lo mismo por el soporte que los contiene.

El concepto de libro electrónico (o digital) objeto de estos asuntos abarca tanto los libros distribuidos a título oneroso mediante descarga o visionado en línea (streaming) desde un sitio de Internet, como los libros de formato electrónico que pueden consultarse en un ordenador, un teléfono inteligente, un lector de libros electrónicos o cualquier otro sistema de lectura.

Comenta la sentencia que el IVA reducido únicamente se aplicará a las entregas de bienes y a las prestaciones de servicios en cualquier medio de soporte físico. Menciona que para leerse los libros electrónicos es necesario un soporte físico (ordenador, eReader, smartphone…) pero que estos soportes no están incluidos en la distribución de libros electrónicos y que por eso no se les aplicará el IVA reducido.

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