Y aquí mi experiencia con un lector de libros electrónicos después de un mes

29 octubre, 2015 at 9:11

En la lectura todo influye: las ganas que se tienen de leer, si el libro te engancha o no, el lugar donde se lee, si se está acompañado o solo en el momento de la lectura, el tiempo que tienes para leer… Y da igual que sea lectura en papel o lectura digital, la verdad es que a la hora de leer lo que quieres es adentrarte en una historia, aprender o informarte. Lo único que influye, también, en la digital es que el aparato te deje tirado y te quedes sin leer. Sí… también me ha pasado. Sé que con el libro en papel esto no me hubiera ocurrido.

¿Y por qué os cuento todo esto?… porque os quiero contar mi experiencia de un mes con un lector de libros electrónicos. Tras escribir el post “Las personas y el libro electrónico… una aventura de amor odio con final ¿feliz?” me vi en la necesidad de darle una segunda oportunidad tras 3 o 4 años de mi primera incursión en él. Tenía que empezar de cero… ya que el lector de libros electrónicos que tenía lo regalé al mes de tenerlo porque no le daba uso.

Experiencia con eReader

Primera cosa a tener en cuenta: No todos los libros electrónicos son igual de buenos ni tienen todas las funciones que crees necesitar. Digo esto porque el eReader que me compré era una maravilla, pero sin diccionario. Una colega del sector me dijo el otro día: “Lo que te has comprado no es un eReader”. Me hizo pensar en cuanta gente se comprará una castaña de eReader y abandonará porque no cumpla sus expectativas… y no hablo solamente de que tenga diccionario o no, ya que no influye en la forma de leer que traemos de herencia de la lectura en papel… sino del tema de los formatos compatibles, el tema de la pantalla y tono de las letras, si es compatible con el préstamo electrónico de mi biblioteca… Puede haber una gran lista de cosas a tener en cuenta cuando las personas lo único que quieren es leer.

Todo esto también me hizo pensar que bien es cierto lo que dice Stephen Hawking, y es que la tecnología está aumentando la desigualdad en el mundo. No todo el mundo puede que tenga, tirando por lo bajo, 70 euros para comprarse un lector de libros electrónicos y que puede que a los 2 o 3 años tenga que cambiar porque se le rompa con el uso o surjan nuevos formatos de lectura que no lea su aparato. Damos por hecho que todo el mundo tiene un dispositivo de lectura, como puede ser un smartphone, pero habría que ver la cantidad de móviles que andan muy justitos y que siguen funcionando a duras penas con un sistema operativo muy desfasado.

Las personas y el libro electrónico… una aventura de amor odio con final ¿feliz?

29 septiembre, 2015 at 10:10

No me gusta el rol de hater que algunos me han puesto con mi actitud en cuanto al libro electrónico, es más, me gustaría que triunfase porque eso significaría que triunfaría la lectura… pero tampoco quiero decir que el libro electrónico sea la leche y que crece y supera al libro en papel cuando no es cierto. No lo supera ni en índice de producción, ni en ventas, ni en niveles de lectura.

I love books

Bien es cierto que la lectura digital va creciendo poco a poco, y que poco a poco se va introduciendo en la vida de las personas… pero es que tiene un duro competidor: el LIBRO EN PAPEL. Duro competidor que la música o la fotografía digital no se encontró con sus hermanos en papel, y que ahora sí se está encontrando el periódico. Destaca El País que los lectores digitales se triplican en España en 4 años… sí, ahora hay un 17,7% de las personas que leyó en formato digital en el último año frente al 59% que lo hizo en papel.

Ambos formatos tienen sus beneficios y no voy a negar, para nada, la comodidad de un libro electrónico frente a uno en papel. Hace un tiempo le quise dar una oportunidad al libro digital (hace unos 3-4 años), pero a los pocos meses lo abandoné por la escasa oferta existente y falta de acceso de manera legal. Quizás ahora le vuelva a dar otra oportunidad con la llegada del préstamo digital a las bibliotecas. Quizás… aún no lo sé.

El hábito lector  en España tanto en papel como en digital

Según los datos de la última encuesta publicada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte sobre los hábitos y prácticas culturales un 62,2% de personas leyeron libros en el último año… un 59% utilizó el papel y un 17,7% optó por el formato digital en digital (como se pueden ver en la cifras hubo personas que optó por ambos formatos). La valoración del interés por la lectura se sitúa en un 6,3 sobre 10.

El 94,4% de las personas que han leído libros en el último año suelen utilizar el formato en papel, mientras que el formato digital un 28,5% (de los cuales solamente un 9,7% utiliza un eReader).

Mención a parte se merece el apartado que habla de la forma de descargar libros por parte de las personas. La gente los descarga por Internet por comodidad (71,5%), ahorro económico (66,2%), rapidez, inmediatez (52,9%)… Y se los descargan de web de enlaces (33,1%), webs de descargas masivas (29,9%), webs de acceso a obras de libre acceso (22,5%), web P2P (10,9%) y webs de streaming (5,7%).

Libro electrónico: Mucho miedo y pocas nueces

3 noviembre, 2014 at 14:41

El libro electrónico puede ser tratado desde dos vertientes: la del negocio y la del acceso a él para el uso y disfrute de los lectores. Ese es el contexto en el cual se está ahora mismo en cuanto a libro digital. Mientras que las editoriales y las librerías ven al libro electrónico como un mero producto de negocio (más los primeros que los segundos), las bibliotecas ven al libro digital como un nuevo formato prestable (o accesible) en el cual se plasman contenidos.

e-lector - 006/366 by Roger Ferrer Ibáñez (user: rofi)

e-lector – 006/366 by Roger Ferrer Ibáñez (user: rofi)

La situación no es nada fácil para el sector editorial… y más cuando se tiene un miedo palpable del desmoronamiento de una industria por los “peligros de Internet”. No ven esta crisis, por la cual están pasando, como una nueva oportunidad. Lástima que se vea la crisis como una crisis económica en lugar de una crisis de identidad que necesita un buen capitán para coger con fuerza el timón y hacer un giro en estas aguas bravas.

Tampoco es fácil la situación para las librerías, ya que si se tambalea el sector editorial saben que uno de los primeros intermediarios en desaparecer pueden ser ellos.

La situación de las bibliotecas es bien distinta. Puede que porque no se juegue su futuro (o su “negocio” o su economía) con el libro electrónico. “¿Cómo que no se lo juega?” preguntarán algunos. La respuesta es fácil: no se lo juega porque las bibliotecas han ido trabajando y preparándose para prestar (o dar acceso) a libros desde hace ya tiempo sin esperar al último momento.

Como bien se comentó en el pasado II Congreso del libro electrónico, y del cual trata este post que escribo, “es preferible decir que estás ante un reto apasionante en lugar de decir que estás de problemas hasta el cuello”. Actitud tomada desde el mundo de las bibliotecas… y en menor medida desde el sector editorial y librero.

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