La Biblioteca Joanina de la Universidad de Coimbra cuenta con una colonia de murciélagos que juega un papel activo en el control de plagas. La habilidad de los murciélagos para capturar insectos, los cuales se pueden alimentar del papel o madera, asegura la preservación tanto de los propios libros como del mobiliario (estanterías, mesas, sillas…) de la biblioteca. Por cierto, el personal antes de cerrar la biblioteca cubre las mesas con una tela para protegerlas de los excrementos de los murciélagos. Al día siguiente las retiran y limpian el suelo.

Durante al menos dos siglos y medio, han habitado la Biblioteca Joanina dos colonias de murciélagos que contribuyen al control de plagas. La presencia de estos mamíferos requiere, sin embargo, cuidados adicionales: al final de cada día, es necesario cubrir las mesas con “toallas” de cuero. Este procedimiento, que era habitual en los templos y palacios, también ayuda a prevenir los daños causados por los excrementos de los animales.

La Biblioteca Joanina es el máximo exponente del barroco portugués y está considerada como una de las bibliotecas europeas más ricas. Se terminó de construir en 1728 y funcionó como la Biblioteca de la Universidad desde 1777 hasta la primera mitad del siglo XX. Tiene más de 60.000 volúmenes de temática variada, los cuales datan de los siglos XVI al XVIII.

En los tres pisos que componen el edificio, se conservan cerca de 60.000 volúmenes, lo que representa lo mejor que se imprimió en Europa entre los siglos XV y XVIII. La gran mayoría de estos libros son parte de nuestro catálogo electrónico y continúan siendo solicitados. En promedio, se solicitan alrededor de 750 obras cada año. La Biblioteca tiene un proceso de digitalización selectiva en curso.

Según comenta Smithsonian Magazine, se puede ver por la noche como salen los murciélagos por las ventanas de la biblioteca y cruzan la ciudad universitaria dirección a las colinas. También dice que el personal bibliotecario a menudo escucha a los murciélagos «cantando» al final de la tarde en días lluviosos.

Para terminar y como curiosidad, si es que te ha parecido poco el tema de los murciélagos, comentar que el edificio cuenta con una prisión académica.

Al igual que otras prestigiosas universidades europeas, la Universidad de Coimbra tuvo, durante mucho tiempo, el privilegio de ser gobernada por su propia legislación (Foro Académico). La existencia de este privilegio protegió a la comunidad académica (docentes, personal y estudiantes) de vivir con delincuentes de delitos comunes. Esto sucedió hasta 1834, cuando terminó este privilegio.