La delgada línea roja del voluntariado en las bibliotecas

14 enero, 2016 at 10:00

El tema del voluntariado en las bibliotecas es difícil de tratar y muy fácil de malinterpretar. La delgada línea roja existente entre funciones del bibliotecario y tareas del voluntariado ha encendido la mecha en más de una ocasión en el lado del sector bibliotecario (y que busca empleo, sobre todo) por el hecho de considerar que las Administraciones se están ahorrando el tener que sacar plazas para realizar esas tareas.

El voluntariado en las bibliotecas

Hace ya un tiempo que escribí unas breves líneas sobre el tema del voluntariado en las bibliotecas a raíz de asistir al VII  Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. La verdad es que el tema del voluntariado en bibliotecas no ha sido nunca “santo de mi devoción”. Lo veía como una amenaza en lugar de como un apoyo en las bibliotecas.  Y la verdad es que sigue siendo una amenaza si realmente los voluntarios realizan funciones que son propias del personal bibliotecario. Espero que nunca llegue el tema del voluntariado en bibliotecas a este punto.

Pero, y haciendo un poco de abogado del diablo, ¿qué hacer si la única manera de que funcione una biblioteca es a través, y gracias, a la ayuda de los voluntarios? ¿Qué hacer si la única manera de que se realicen actividades en la biblioteca es a través de los voluntarios? ¿Qué hacer si la única manera de que abra una biblioteca escolar es gracias a padres y madres voluntarios en su gestión?

Me pongo en la piel del solo librarian y bendigo a todo voluntario que me quiera echar una mano en las tareas. Me pongo en la piel de las bibliotecas, con varios bibliotecarios, que no realizan actividades por falta de tiempo y bendigo toda propuesta de actividad realizada por voluntarios con el fin de acercar a la gente a la biblioteca. Me pongo en la piel del director de escuela que no tiene posibilidad de contratar a personal para la biblioteca del centro pero quiere abrirla por el bien de sus estudiantes y bendigo a los padres y madres voluntarias que arriman el hombro. Pero me pongo en la piel del profesional que está buscando empleo y me hierve la sangre.

Y me hierve la sangre por el hecho de estar cinco años estudiando y querer trabajar en una biblioteca (aunque sea colocando los libros o vigilando la sala). Me hierve la sangre por el hecho de ver como un trabajo que podría realizar lo están haciendo otros de manera gratuita cuando mi familia y yo necesitamos comer.

Difícil saber quien es el culpable de todo esto. ¿La Administración? Puede que sea la que más papeletas tenga de ser la culpable. ¿Los directores de bibliotecas? No lo creo, buscan el bien de las bibliotecas con los recursos limitados que tienen. ¿Los voluntarios? Tampoco lo creo, ellos solamente quieren ayudar.

Ley 45/2015 de Voluntariado

La Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado detalla el concepto de voluntariado, los límites a la acción voluntaria, los valores y principios de dicha acción, sus ámbitos de actuación…

Me gustaría señalar dos apartados para tenerla un poco más clara:

Artículo 6. Ámbitos de actuación del voluntariado. d) Voluntariado cultural, que promueve y defiende el derecho de acceso a la cultura y, en particular, la integración cultural de todas las personas, la promoción y protección de la identidad cultural, la defensa y salvaguarda del patrimonio cultural y la participación en la vida cultural de la comunidad.

Artículo 4. Límites a la acción voluntaria. 2. La realización de actividades de voluntariado tampoco podrá sustituir a las Administraciones públicas en el desarrollo de funciones o en la prestación de servicios públicos a los que están obligadas por ley.

Lo que sí puede ser voluntariado en bibliotecas

Hay muchas actividades que los voluntarios pueden realizar en las bibliotecas sin sobrepasar la línea roja que les separa de las funciones del personal bibliotecario. Línea roja que cruzan algunos voluntarios al tener funciones, y según señala este artículo de El País, como abrir las bibliotecas, clasificar archivos y describirlos, ordenar estanterías, llamar a usuarios para que devuelvan los libros…

Centrándome en algunos programas de acción voluntaria en bibliotecas voy destacar (por citar algunos) a las bibliotecas municipales de Huesca y su programa de bibliovoluntarios/as y voluntarios TIC que colaboran en las siguientes acciones:

  • Programa Déjame que te cuente: consiste en realizar lecturas a grupos o individuos con las competencias lectoras limitadas: personas mayores, discapacitados, inmigrantes, etc. en sesiones de una hora semanal.
  • Colaboración en acciones puntuales prestando apoyo al personal bibliotecario: concursos, aniversarios, festivales, rastrillos, talleres, etc.
  • Préstamo de libros a colectivos desfavorecidos.
  • Colaboración en acciones puntuales prestando apoyo al personal bibliotecario: Día de Internet: apoyo a las acciones formativas, Guiribyte: apoyo a talleres.
  • Alfabetización digital: apoyo a talleres de iniciación.
  • Servicio de ofimática biblioteca infantil y adultos de la biblioteca Ramón J. Sender: apoyo y orientación en el uso de programas ofimáticos e Internet.

A las bibliotecas públicas de Castilla – La Mancha y su programa de voluntariado cultural “Biblioteca Solidaria”, con acciones como:

  • Apoyo al estudio.
  • Conversación en español.
  • La biblioteca de puerta a puerta.
  • Te llevo a la biblioteca.
  • Acompañamiento a centros culturales.
  • Enseñar a utilizar ordenadores (Tecnologías de la información y
  • comunicación – TIC.
  • Alfabetizar en información.
  • Talleres de lectura y escritura en centros.
  • Leer en voz alta, contar historias.
  • Apoyo a la Gestión del Programa de Voluntariado.
  • Intérpretes y traductores para inmigrantes.
  • Apoyo a acciones de sensibilización y cooperación.
  • Carros y quioscos solidarios.

A las bibliotecas de Barcelona y su Servicio de préstamo y lectura a domicilio realizado por voluntarios/as.

Para terminar con este apartado simplemente decir que hay algunas acciones de voluntariado que sobrepasan esa línea roja de la que hablo. Acciones de alfabetización sobre todo.

Pros y contras del voluntariado en bibliotecas

Tanto Shelagh Levett como Carina Fernández Faya explican muy bien los pros y contras del voluntariado en las bibliotecas. La primera en la comunicación Voluntarios en las bibliotecas públicas de Reino Unido (2003) y la segunda con la comunicación Voluntariado cultural en las Bibliotecas Nodais de la Red de Bibliotecas de Galicia (2014).

Dentro de los pros cabe destacar el beneficio de la ciudadanía al haber una ampliación de servicios (lo que hace que aumente la participación), la buena predisposición de los voluntarios aportando sus conocimientos, aptitudes, entusiasmo y compromiso, la no necesidad de recursos económicos…

Como contras señalar los costes de formación y asistencia, la poca comunicación entre voluntarios o voluntarios y bibliotecarios, la dificultad del reclutamiento, la falta de continuidad y compromiso de algunos voluntarios, la sobrecarga de trabajo al personal bibliotecario en la gestión y supervisión de los voluntarios, el miedo dentro del sector profesional a que estos voluntarios ocupen un puesto de trabajo…

Para terminar…

  • Los voluntarios están para ayudar a desarrollar acciones que están fuera del alcance (y funciones) de los bibliotecarios.
  • Los bibliotecarios tienen que ver a los voluntarios como una oportunidad de llegar a un público más amplio.
  • Los voluntarios, bajo ningún concepto, deben realizar funciones propias del personal bibliotecario. Aunque les mole el asunto.
  • Las Administraciones públicas tienen que ver que el crecimiento en el número de voluntarios en las bibliotecas (1.748 voluntarios en 2012 y 2.049 en 2014 [fuente INE]) significa algo. Quizás las bibliotecas están lanzando un mensaje de que para hacer las cosas necesitan a más personas. Quizás no, seguro.

Imagen cortesía de Shutterstock

JuliánMarquina

Community Manager de Baratz-Servicios de Teledocumentación, donde me encargo de la gestión, comunicación y dinamización de los medios sociales de la empresa así como de buscar nuevas líneas de comunicación y participación. Escritor del libro: "Plan Social Media y Community Manager" y del "Informe APEI: Bibliotecas ante el siglo XXI: nuevos medios y caminos". Creador de RecBib - Recursos Bibliotecarios, de BiblogTecarios y de InfoTecarios. Profesor en temas relacionados con social media, community manager y bibliotecas. Estoy diplomado en Biblioteconomía y Documentación y licenciado en Documentación por la Universidad Carlos III de Madrid. Profesor en la UPF y profesor colaborador en la UOC.

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