El Hospital Universitario Vall d’Hebron ha introducido la lectura para bebés prematuros como una herramienta clave para su desarrollo. Su objetivo es estimular las conexiones neuronales y reducir la brecha sociocultural, ofreciendo a los pequeños una oportunidad temprana de desarrollo cognitivo. La nueva biblioteca en la UCI del Servicio de Neonatología también tiene como objetivo reducir la ansiedad en los bebés y sus familias, fortaleciendo el vínculo afectivo con los progenitores y promoviendo un desarrollo neurológico óptimo desde los primeros días de vida.

Son muchas las iniciativas hospitalarias centradas en los libros y la lectura. La incorporación de la lectura para bebés prematuros en el Hospital Universitario Vall d’Hebron es una de ellas. Se une al club de lectura para pacientes oncológicos del Hospital Universitario Virgen del Rocío y a la iniciativa de «bibliotecas ambulantes» del Hospital Universitario de Torrejón, que lleva la lectura a pacientes y familiares. También destaca la colaboración entre el Hospital Universitario de Bellvitge y la Biblioteca Bellvitge para ofrecer lecturas en voz alta a los pacientes.

La lectura compartida enriquece el lenguaje, estimula las conexiones neuronales y mejora la atención y la memoria. En los bebés prematuros, el riesgo para su desarrollo normal es mayor, por lo que es necesario aplicar medidas que favorezcan un adecuado neurodesarrollo. La lectura es una de estas medidas. Pero no solo tiene un impacto positivo en los bebés, sino que también beneficia a las familias, especialmente a los hermanos y hermanas.

«Cuando llegan, entre las numerosas cosas que les explicamos, ahora los animamos a leer a sus hijos durante el piel con piel. Además, en las visitas de los hermanos, incorporamos la lectura que además de favorecer el vínculo, estimula el aprendizaje de quienes leen», subraya Raquel Rodríguez, supervisora del Servicio de Neonatología. «¡En la biblioteca de recién nacidos, todos los libros son bienvenidos! Aunque los cuentos de toda la vida, que tienen un texto con introducción, nudo y desenlace, con los cuales los progenitores pueden estar un rato leyendo mientras hacen piel con piel, son ideales, un libro más largo, un poemario o un reportaje periodístico también sirven, lo que nos interesa es leer a los bebés». 

El Hospital Vall d’Hebron emplea la lectura para estimular conexiones neuronales y cerrar la brecha sociocultural en bebés prematuros

La nueva biblioteca de la UCI del Servicio de Neonatología fomenta la lectura entre las familias y sus bebés para reducir la brecha sociocultural. Más vocabulario a los tres años se traduce en mejores resultados académicos y una salud más robusta en la edad adulta. Además de estimular las conexiones neuronales, la lectura en bebés prematuros tiene como objetivo cerrar la brecha lingüística y sociocultural desde los primeros días de vida. Los datos son claros: los bebés de familias con un nivel socioeconómico medio-alto escuchan alrededor de 2.000 palabras por hora, mientras que los de familias con un nivel socioeconómico bajo solo escuchan unas 600. A los tres años, esta diferencia puede resultar en una exposición a 20 millones de palabras más para los primeros. Este mayor vocabulario en la primera infancia se asocia con más conexiones neuronales activas, mejores resultados académicos y, a largo plazo, una mejor salud en la adultez.

«El cerebro, para desarrollarse, necesita un entorno y estímulos adecuados. En el útero, el bebé recibe la voz de la madre y de las personas con las que habla, de manera atenuada, pero la prematuridad rompe esos estímulos. En una incubadora, escuchan otros sonidos, hay más pitidos y silencios, que podemos compensar con la lectura», explica la Dra. Fátima Camba, adjunta del Servicio de Neonatología del Hospital Universitario Vall d’Hebron. «Debemos tener en cuenta que el período neonatal es un momento crítico para el desarrollo y debemos ofrecer al bebé los estímulos adecuados para potenciarlo. La voz de la madre o del padre suelen ser los mejores estímulos auditivos que puede recibir un bebé», añade.

Antes de finalizar, quiero destacar que esta iniciativa me parece realmente admirable, ya que utiliza la lectura para apoyar el desarrollo cognitivo y emocional de los bebés prematuros. Fomentar la lectura desde los primeros días de vida no solo es valioso, sino que también contribuye a reducir las brechas lingüísticas y socioculturales, con efectos positivos que perdurarán a lo largo de toda su vida. Sin duda, esta propuesta del Hospital Universitario Vall d’Hebron tendrá un impacto positivo y duradero tanto en los bebés como en sus familias.

Fuente: Hospital Universitario Vall d’Hebron |