El Ayuntamiento de Madrid y Plena Inclusión Madrid han impulsado una nueva edición de Cuentos de Concha Espina en lectura fácil, una publicación que amplía el acceso a la literatura y refuerza la apuesta de las bibliotecas madrileñas por una lectura más inclusiva. El libro, ya disponible en la Red de Bibliotecas Públicas Municipales y también en descarga digital, acerca la obra de la escritora a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y a quienes tienen dificultades de comprensión lectora.

La edición reúne tres relatos de Concha Espina (Ronda de Galanes, Alma silvestre y Cura de amor) y se suma a la colección de títulos en lectura fácil que el Ayuntamiento de Madrid viene impulsando en los últimos años. En total se han editado 700 ejemplares, de los que 300 se distribuirán en la Red de Bibliotecas Públicas Municipales y el resto a través de CERMI Comunidad de Madrid y Plena Inclusión Madrid.

«Es una bonita costumbre presentar una vez al año, hacia el comienzo de la primavera, un nuevo libro en versión de lectura fácil», ha comentado la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz. «Este año nos toca una escritora española que merecería más fama de la que tiene, Concha Espina, cuyos últimos años nos recuerdan que no hay obstáculo que no se pueda superar si se cuenta con los medios adecuados, pues ella se hizo con sus propias herramientas para seguir escribiendo pese a su ceguera».

Uno de los aspectos más valiosos de esta publicación es que la adaptación y validación del libro ha sido realizada por un equipo profesional de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo de la Red Adapta de Plena Inclusión Madrid. Ahí está buena parte del sentido de esta iniciativa: no solo hacer más accesibles los textos, sino contar también con la participación de quienes mejor pueden comprobar que la lectura resulta clara, comprensible y realmente útil.

Una forma de acercarse de nuevo a Concha Espina

La llegada de este libro en lectura fácil también sirve para volver la mirada hacia Concha Espina, una autora que ocupa un lugar importante en la literatura española. Tanto el Ayuntamiento de Madrid como Plena Inclusión Madrid recuerdan que fue una de las grandes figuras de la Generación del 98 y la primera escritora española nominada al Premio Nobel de Literatura. No es un dato menor. Habla de una autora con peso propio, con una trayectoria reconocida y con una obra que sigue mereciendo nuevas formas de encuentro con los lectores.

Nacida en Santander en 1869, Concha Espina se instaló en Madrid en 1909 y en la capital escribió parte de sus obras más destacadas. A lo largo de su carrera recibió reconocimientos como el Premio Nacional de Literatura en 1926 por Altar Mayor y el Premio Nacional de Novela Miguel de Cervantes en 1950 por Un valle en el mar. Que ahora una parte de su obra llegue en lectura fácil no solo amplía su alcance, sino que también ayuda a que más personas puedan descubrir o redescubrir a una escritora fundamental.

En el caso de Cuentos, además, esta edición permite acercarse a unos textos centrados en el amor romántico en el siglo XIX, las relaciones de pareja y la búsqueda de la felicidad. Ahí está parte de su interés: no se trata solo de recuperar una autora relevante, sino de hacerlo a través de relatos que siguen conectando con temas muy humanos. Y cuando esa lectura se ofrece de una forma más accesible, la literatura deja de estar reservada para unos pocos y gana algo que las bibliotecas conocen muy bien: más oportunidades reales de ser leída, entendida y compartida.

Una apuesta que ya tiene recorrido en las bibliotecas de Madrid

La edición en lectura fácil de Cuentos no llega sola. Se incorpora a una línea de trabajo que el Ayuntamiento de Madrid viene desarrollando desde hace años para hacer más accesible la lectura en la red municipal de bibliotecas. Antes de este título ya se habían publicado otras adaptaciones como Episodio Nacional. El 19 de marzo y el 2 de mayo de Benito Pérez Galdós, Cuentos de amor de Emilia Pardo Bazán, La vida de San Isidro Labrador y su esposa Santa María de la Cabeza, Cinco semanas en globo de Jules Verne y Tristana de Benito Pérez Galdós. Más que una acción aislada, lo que se ve es una continuidad bastante clara.

Esa continuidad también se nota en los fondos y en la actividad de las propias bibliotecas. Según la información municipal, la Red de Bibliotecas Públicas Municipales cuenta además con 223 títulos en lectura fácil y 303 títulos en letra grande repartidos por distintos centros. A eso se suma el trabajo de mediación que se viene haciendo desde hace tiempo. Solo en 2024 se celebraron 459 sesiones de clubes de lectura fácil en colaboración con asociaciones, fundaciones y centros ocupacionales, con la participación de más de 4.500 personas.

Todo esto ayuda a entender mejor el alcance de una publicación como esta. No se trata únicamente de adaptar un libro, sino de seguir reforzando una forma de entender la biblioteca pública en la que la accesibilidad lectora ocupa un lugar real. Ahí está, seguramente, lo más importante de la noticia. Cuentos de Concha Espina amplía una colección, sí, pero sobre todo reafirma una idea que cada vez tiene más peso en las bibliotecas: que leer con menos barreras no debería ser algo excepcional, sino parte natural del servicio.

Fuentes: Ayuntamiento de Madrid  | Plena Inclusión Madrid |