La Biblioteca Pública de St. Paul (Minnesota) ha recibido la devolución de un libro que había sido prestado en 1919. El ejemplar, ‘Famous Composers’, fue encontrado por un vecino del condado de Hennepin entre las pertenencias de su madre. Este hecho insólito ha captado la atención del personal de la biblioteca y del público en general, ubicándose entre los casos más notables de libros devueltos a bibliotecas con más de un siglo de demora.

El libro ‘Famous Composers’ de Nathan Haskell Dole, publicado en 1902, recorre las vidas de 33 compositores, entre ellos Bach, Mozart, Beethoven y Chopin. La última vez que se prestó desde la Biblioteca Pública de St. Paul fue en 1919, y permaneció extraviado durante años hasta su reciente devolución. Cabe destacar su valor histórico, ya que es uno de los pocos libros que sobrevivió al incendio de 1915 que destruyó gran parte de la Biblioteca Central de St. Paul, ubicada en ese entonces en el Old Market Hall. La pérdida de aproximadamente 160.000 títulos en aquel siniestro resalta aún más la importancia de su supervivencia.

John Larson, coordinador de la biblioteca digital de St. Paul, se mostró sorprendido por el retorno del libro. Según Larson, que lleva más de 25 años trabajando en la biblioteca, rara vez se ven libros devueltos con un retraso tan prolongado. Este caso es excepcionalmente inusual por el largo periodo en el que el libro estuvo ausente.

«Ha habido una o dos ocasiones en que algo ha regresado y tal vez ha sido con un retraso de 20 o 30 años, pero nada que parezca que haya estado fuera de servicio durante unos 100 años. Quizás una vez cada cinco o diez años veamos algo increíblemente retrasado», afirmó John Larson.

Un libro regresa a la Biblioteca Pública de St. Paul con más de un siglo de retraso

Tras la insólita devolución del libro ‘Famous Composers’ a la Biblioteca Pública de St. Paul, más de 100 años después de su préstamo, se ha realizado una revisión de su historia. Los registros del libro indican que se catalogó dos veces en la biblioteca: una vez en junio de 1914 y otra en enero de 1916. Esto sugiere que se reintegró a la colección en 1916, justo antes de la inauguración de la nueva sede de la Biblioteca Central en 1917. Desde entonces, se prestó en varias ocasiones, siendo la última vez en 1919.

Aunque la biblioteca dejó de cobrar multas por retraso en 2019, Larson estimó que, de acuerdo con la tasa de 1919 de un centavo diario, la multa por este libro habría alcanzado los 36.000 dólares. El alcalde de St. Paul, Melvin Carter, bromeó diciendo que no aplicarían ninguna multa por la devolución tardía del libro.

Antes de finalizar, comentar que el libro no será reincorporado a la circulación debido a su condición delicada. Larson señaló que el libro ahora se considera un artefacto con su propia historia, más allá de ser simplemente un objeto antiguo. La biblioteca tiene planes de conservarlo como una pieza histórica, destacando su largo viaje a través del tiempo y su relevancia en la historia de la biblioteca.

Fuentes y más información: The Guardian | MPR News |