El estado de Nueva Jersey ha promulgado la Ley A3446/S242, conocida como Freedom to Read Act (Ley de Libertad de Lectura), que prohíbe la censura de libros en escuelas y bibliotecas públicas. Esta legislación garantiza el acceso gratuito a libros y materiales educativos apropiados para cada edad, protege legalmente al personal bibliotecario en el cumplimiento de sus funciones y deja claro que no limita el derecho de los padres a decidir qué deben leer sus hijos.
Cada año, la lista de libros prohibidos en EE. UU. crece de forma alarmante, poniendo en riesgo el acceso de la población a materiales de lectura esenciales tanto para informarse como para entretenerse. Según PEN America, durante el año escolar 2023-2024 se registraron más de 10.000 casos de prohibiciones de libros, duplicando las cifras del año anterior. La Oficina de Libertad Intelectual de la ALA también reportó más de mil títulos únicos cuestionados, reflejando la magnitud de esta problemática. Además, las promesas de Donald Trump a los conservadores sobre impulsar controles más estrictos aumenta el temor a que las prohibiciones de libros sigan en ascenso en el país.
Una buena noticia dentro de todo este caos es que hay gobernantes que se esfuerzan para frenar esta tendencia a base de leyes. El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, firmó la Ley de Libertad de Lectura como un paso decisivo para impedir las prohibiciones arbitrarias de libros y garantizar el acceso a materiales adecuados en escuelas y bibliotecas. Es importante destacar que esta ley no elimina los derechos de los padres; por el contrario, asegura que sean ellos quienes decidan lo que leen sus hijos, evitando que un padre pueda imponer esas decisiones a otros niños.
«La Ley de Libertad de Lectura consolida el papel de Nueva Jersey en la vanguardia de la prevención de las prohibiciones de libros y la protección de la libertad intelectual de nuestros educadores y estudiantes», afirmó el gobernador Murphy. Añadió que esta legislación amplifica las voces de nuestro pasado y presente, preparando a la población infantil y juvenil para el futuro a través de la lectura libre y sin restricciones.
‘Freedom to Read Act’, una ley que prohíbe la censura de libros
La nueva ley exige que las juntas escolares y las administraciones de bibliotecas públicas establezcan políticas claras para la selección y eliminación de materiales. Esto garantiza que los recursos sean apropiados para cada grupo de edad y reflejen una diversidad de ideas y experiencias. Al mismo tiempo, protege al personal bibliotecario del acoso por cumplir con su labor, fortaleciendo su papel como garantes de la libertad intelectual.
«La libertad de leer y acceder libremente a la información es una parte esencial de una educación de calidad y un componente central de nuestra democracia», destacó el Presidente del Senado, Nick Scutari. Por su parte, el senador Andrew Zwicker enfatizó: «Una biblioteca es un lugar de indagación voluntaria. Garantizamos que todos tengan la libertad de elegir lo que quieren leer, pero nadie puede decidir por ti. Eso, simplemente, es la “libertad de leer”».
Con esta legislación, Nueva Jersey no solo defiende el derecho a la lectura, sino que establece un modelo a seguir para otros estados o, por lo menos, a condenar la censura de libros. En un contexto donde la censura de libros amenaza los principios democráticos, esta ley representa una firme apuesta por la libertad, la educación y la diversidad.
Fuente y más información: State of New Jersey |
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