La buena suerte, de Rosa Montero

¿Qué impulsa a un hombre a bajarse anticipadamente de un tren y ocultarse en un pueblo de mala muerte? ¿Quiere recomenzar su vida o pretende acabar con ella? Tal vez esté huyendo de alguien, o de algo, o incluso de sí mismo, y el destino le ha traído a Pozonegro, un antiguo centro hullero que ahora agoniza. Por delante de su casa pasan trenes que pueden ser salvación o condena, mientras los perseguidores estrechan el cerco. La perdición parece estar más próxima cada día.

Pero este hombre, Pablo, también conoce gente en aquel lugar maldito, como la luminosa, incompleta y algo chiflada Raluca, que pinta cuadros de caballos y tiene un secreto. Allí todos arrastran algún secreto, algunos más oscuros y peligrosos que otros. Y algunos simplemente ridículos. También hay humor en ese pueblo triste, porque la vida tiene mucho de comedia. Y gente que finge ser quien no es, o que oculta lo que planea. Es el gran juego de las falsedades.

Un mecanismo de intriga hipnotizante desvela poco a poco el misterio de ese hombre, y al hacerlo nos muestra el interior de lo que somos, una radiografía de los anhelos humanos: el miedo y la serenidad, la culpa y la redención, el odio y el deseo. Esta novela habla del Bien y del Mal, y de cómo, pese a todo, el Bien predomina. Es una historia de amor, de amor tierno y febril entre Raluca y el protagonista, pero también de amor por la vida. Porque después de cada derrota puede haber un nuevo comienzo, y porque la suerte sólo es buena si decidimos que lo sea.

Puntuación: 4 de 5.

Goliat, de Tom Gauld

Goliat de Gat no es gran guerrero. Si tiene alternativa, preferirá sin titubear ocuparse del papeleo a hacer las rondas, por no hablar del disgusto que le provoca entrar en combate. Sin embargo, por orden del rey, se verá desafiando cada día a los israelitas: Escoged un hombre que venga contra mí. Si venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos. Obra de unos de los autores de cómic más aplaudidos en Gran Bretaña, Goliat hace gala de un ingenio lleno de sensibilidad y un osado diseño al reconsiderar, reelaborar y revolucionar una historia tradicional.

Puntuación: 3.5 de 5.

La nieta del señor Linh, de Philippe Claudel

Una fría mañana de noviembre, tras un penoso viaje en barco, un anciano desembarca en un país que podría ser Francia, donde no conoce a nadie y cuya lengua ignora. El señor Linh huye de una guerra que ha acabado con su familia y destrozado su aldea. La guerra le ha robado todo menos a su nieta, un bebé llamado Sang Diu, que en su idioma significa «Mañana dulce», una niña tranquila que duerme siempre que el abuelo tararee su nana, la melodía que han cantado durante generaciones las mujeres de la familia.

Instalado en un piso de acogida, el señor Linh solo se preocupa por su nieta, su única razón de existir hasta que conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente. Un afecto espontáneo surge entre estos dos solitarios que hablan distintas lenguas, pero que son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Ambos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que, una mañana, los servicios sociales conducen al señor Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo.

Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado desenlace, profundamente conmovedor.

Puntuación: 4 de 5.

Canto yo y la montaña baila, de Irene Solà

Primero llegan la tormenta y el rayo y la muerte de Domènec, el campesino poeta. Luego, Dolceta, que no puede parar de reír mientras cuenta las historias de las cuatro mujeres a las que colgaron por brujas. Sió, que tiene que criar sola a Mia e Hilari ahí arriba en Matavaques. Y las trompetas de los muertos, que, con su sombrero negro y apetitoso, anuncian la inmutabilidad del ciclo de la vida.

Canto yo y la montaña baila es una novela en la que toman la palabra mujeres y hombres, fantasmas y mujeres de agua, nubes y setas, perros y corzos que habitan entre Camprodon y Prats de Molló, en los Pirineos. Una zona de alta montaña y de frontera que, más allá de la leyenda, conserva la memoria de siglos de lucha por la supervivencia, de persecuciones guiadas por la ignorancia y el fanatismo, de guerras fratricidas, pero que encarna también una belleza a la que no le hacen falta muchos adjetivos. Un terreno fértil para liberar la imaginación y el pensamiento, las ganas de hablar y de contar historias. Un lugar, quizás, para empezar de nuevo y encontrar cierta redención

Puntuación: 3.5 de 5.

Cuatro amigos, de David Trueba

Detrás del desmadrado viaje de vacaciones de cuatro amigos veinteañeros, se esconde una historia de amor. El protagonista, Solo, se suma a la juerga continua y al gamberrismo andante de sus inseparables compañeros tratando de huir del recuerdo de Bárbara, pero cada paso le acerca más a ella, al amor de su vida. La exaltación de la libertad, de la juventud, de la adolescencia eterna termina por recordarles que todo se acaba, que tras las carcajadas asoman las frustraciones. Cuatro amigos es el relato agridulce del final de una época, de una edad.

Puntuación: 3.5 de 5.

La Librería Encantada, de Christopher Morley

Los entrañables Roger y Helen Mifflin han dejado de recorrer los campos y pueblos con su librería ambulante y se han instalado en pleno Brooklyn, como siempre soñara Roger. Ambos regentan La Librería Encantada, un «parnaso en casa» al que acuden, de un lado u otro de Nueva York, todo tipo de personajes singulares, incluidos jóvenes publicistas, farmacéuticos alemanes y guapísimas herederas; por no hablar de sus amigos libreros, que se reúnen allí cada poco para disfrutar la tarta de chocolate de Helen y los discursos incendiarios, y a la vez llenos de sensatez, del pequeño gran Roger. Parece que todo está en calma en esa librería encantadora (nunca mejor dicho) y en la placentera vida de estos personajes insólitos… pero no es así: nos encontramos justo al final de la Primera Guerra Mundial, en medio de una época convulsa, llena de avances técnicos, emociones contradictorias y mucho suspense. 

Puntuación: 3.5 de 5.

El Solitario: El caso del criminal que mantuvo a España en vilo, de Lorenzo Silva y Manuel Marlaska

El 2 de mayo de 1994 un atraco en Lugo marcaría el inicio de una de las trayectorias más increíbles de la historia del crimen español, ese día arrancaba la andadura de El Solitario, el que ha pasado a la historia como el atracador más esquivo del país. Durante catorce años, atracó bancos por toda España, provocando hasta tres muertes. Policía y Guardia Civil le persiguieron en una investigación absolutamente trepidante, que de la mano de Lorenzo Silva y Manu Marlasca se convierte en una absorbente trama policiaca. Una vez más podemos afirmar que la realidad supera la ficción.

Puntuación: 4 de 5.

El galáctico, pirático y alienígena viaje de mi padre, de Neil Gaiman

Normalmente, ella le deja una lista de cosas que hacer. Lo más importante es siempre que NO SE OLVIDE DE LA LECHE. Pero, desafortunadamente, se le suele olvidar. Así que, a la mañana siguiente, antes de desayunar, tiene que salir a la tienda de al lado y esta que tenéis en las manos es la historia de por qué le lleva tanto, tanto tiempo volver con la leche. Como estrellas invitadas: el profesor Steg (un dinosaurio viajero en el tiempo); unos bichos verdes y viscosos; la Reina de los Piratas; una joya muy famosa que está incrustada en el ojo de una estatua en un volcán… Y una botella de leche perfectamente ordinaria pero muy importante.

Puntuación: 3 de 5.

Que nadie duerma, de Juan José Millás

El día en que Lucía pierde su empleo como programadora informática es también el día en que su vida va a dar un giro definitivo, tal vez por una sucesión de casualidades o tal vez porque ese era el destino que le estaba esperando desde su décimo cumpleaños. Como si de un algoritmo se tratara, Lucía establece los siguientes principios sobre los que basará su existencia futura: va a dedicarse a ser taxista; recorrerá las calles de Madrid -o tal vez Pekín- al volante de su taxi mientras espera pacientemente la ocasión de llevar en él a su vecino desaparecido, del que se ha enamorado, y todos los acontecimientos importantes para ella tendrán como banda sonora, a partir de ese momento, la ópera de Puccini Turandot, de la que se siente protagonista.

Puntuación: 4 de 5.

La librería ambulante, de Christopher Morley

Prepárese para entrar en un mundo único y lleno de encanto, donde el tiempo se ha detenido: estamos en la segunda década del siglo XX, en unos Estados Unidos todavía rurales y de paisajes idílicos, donde conviven los viejos carromatos y los novísimos automóviles; Roger Mifflin, un librero ambulante que desea regresar a Brooklyn para redactar sus memorias, vende su singular librería sobre ruedas (junto a su yegua y su perro) a la ya madura señorita Helen McGill, quien decide, harta de la monotonía de su vida, lanzarse a la aventura y recorrer mundo. A partir de ese momento se sucederán los encuentros y los desencuentros, y las más divertidas peripecias se darán la mano con las grandes enseñanzas que proporcionan libros y librero.

Puntuación: 5 de 5.

Fahrenheit 451, de Ray Bradbury

Guy Montag es un bombero y el trabajo de un bombero es quemar libros, que están prohibidos porque son causa de discordia y sufrimiento. El Sabueso Mecánico del Departamento de Incendios, armado con una letal inyección hipodérmica, escoltado por helicópteros, está preparado para rastrear a los disidentes que aún conservan y leen libros. Como 1984, de George Orwell, como Un mundo feliz, de Aldous Huxley, Fahrenheit 451 describe una civilización occidental esclavizada por los medios, los tranquilizantes y el conformismo.

Puntuación: 3.5 de 5.

Los asquerosos, Santiago Lorenzo

Manuel acuchilla a un policía antidisturbios que quería pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada. Sobrevive de libros Austral, vegetales de los alrededores, una pequeña compra en el Lidl que le envía su tío. Y se da cuenta de que cuanto menos tiene, menos necesita. Un thriller estático, una versión de Robinson Crusoe ambientada en la España vacía, una redefinición del concepto «austeridad». Una historia que nos hace plantearnos si los únicos sanos son los que saben que esta sociedad está enferma. Santiago Lorenzo ha escrito su novela más rabiosamente política, lírica y hermosa.

Puntuación: 3.5 de 5.

Mi verdadera historia, de Juan José Millás

El narrador de Mi verdadera historia es un adolescente de doce años como otro cualquiera, con sus miedos, inseguridades y deseos de nuevas experiencias. Un día, volviendo del colegio, arroja una canica desde un puente y ocasiona un accidente de tráfico que acaba con la vida de toda una familia. Sólo se salva Irene, una chica de su edad, que queda tullida. A partir de ese momento, la culpa va cobrando forma en su mente y el protagonista halla en este hecho delictivo (convertido en su gran secreto) y en su obsesión y su amor por Irene la única salida a un entorno familiar que se desmorona mientras sus padres se divorcian.

Puntuación: 5 de 5.

La biblioteca en llamas: Historia de un millón de libros quemados y del hombre que encendió la cerilla, de Susan Orlean

La historia de cualquier incendio es la historia de un olvido, por eso casi nadie recuerda lo que ocurrió el 29 de abril de 1986. Aquel día la Biblioteca Pública de Los Ángeles amaneció consumida por el fuego, cuatrocientos mil libros se convirtieron en cenizas y otros setecientos mil quedaron irremediablemente dañados. Siete horas ardieron las estanterías y las mesas y los ficheros, pero ningún periódico cubrió la noticia porque al otro lado del mundo, entre los bosques densos de la Unión Soviética, ocurría el mayor accidente nuclear hasta la fecha: Chernóbil.

¿Quién querría quemar una biblioteca? ¿Por qué? Susan Orlean se hizo esas dos preguntas y al poco tiempo entendió que el fuego sería apenas un rastro, una línea punteada sobre la que dibujar su personalísima visión del conocimiento y de las personas que creen en él. La biblioteca en llamas es un homenaje a la lectura y el relato de una periodista obsesionada por encontrar al culpable de un crimen contra la memoria. Una investigación que se extendió más de una década y que a cambio nos revela personajes desopilantes, inverosímiles y tiernos.

Puntuación: 5 de 5.

Nueve cuentos malvados, de Margaret Atwood

Consagrada gracias a la fabulosa difusión de sus novelas El cuento de la criada y Alias Grace —ambas convertidas en series de éxito internacional—, Margaret Atwood despliega inteligencia y humor en abundancia en estos nueve cuentos sobre las facetas más absurdas y deliciosamente malvadas del ser humano. La irrupción de vampiros, de criaturas poseídas y de espíritus, que conviven con personajes y situaciones entrañables de la vida cotidiana, muda los relatos en originalísimas variantes sobre la inagotable materia de la enfermedad, la vejez y la muerte, a la vez que suponen una tenaz defensa de valores como el derecho a la diferencia y la libertad individual, y una aguerrida vindicación de las mujeres en un entorno hostil.

Puntuación: 4 de 5.

La soledad era esto, de Juan José Millás

La soledad era esto es la historia de una mujer —Elena Rincón— que inicia, a partir de la muerte de su madre, una lenta metamorfosis hacia la liberación a través de un doloroso aprendizaje. La mirada cada vez más humanizada de un detective y el progresivo alejamiento de su marido serán elementos esenciales de este camino de perfección. Dotado de un talento narrativo que sabe hacer de lo cotidiano el inicio de lo angustioso, Juan José Millás nos ofrece una desgarrada crónica donde no falta el reflejo de las actitudes de quienes, tras una militancia de izquierdas, han sustituido la ideología por la tarjeta de crédito. Un omnipresente paisaje urbano es el contrapunto de los sentimientos de la protagonista, que se encuentra en una encrucijada cuya única salida parece ser ahondar en el propio aislamiento.

Puntuación: 4 de 5.

La librería de los corazones solitarios, de Robert Hillman

Tom Hope no piensa que se le dé especialmente bien ser granjero. Solo hace lo que puede: ordeña las vacas, recoge las manzanas, cuida de las ovejas… Tampoco se considera un buen marido porque su esposa lo abandonó y se llevó consigo al pequeño Peter. Pero cuando en su vida aparece Hannah Babel, la alegre y excéntrica mujer que quiere montar una librería en el pueblo, él se atreve a soñar que podrían ser felices juntos.

Sin embargo, en 1968 solo han transcurrido veinticuatro años desde que Hannah llegara a Auschwitz con su hijo pequeño y saliera sola. Y Tom se enfrenta a una batalla contra el dolor y el recuerdo que todavía apenas puede imaginar.

Puntuación: 3.5 de 5.

La biblioteca secreta, de Haruki Murakami

El muchacho, en apariencia, solo quiere devolver dos libros y rebuscar un poco entre las estanterías. Pero en la sala de lectura se topa con el extraño bibliotecario, un anciano furibundo que lo introduce en el laberinto de la biblioteca, donde lo encierra. En la mazmorra de papel recibe deliciosos manjares, servidos por un misterioso hombre-oveja y una bella muchacha muda. Poco a poco percibe que los límites entre los objetos, las personas y los espacios son cada vez más difusos. La biblioteca secreta es una pesadilla kafkiana y al mismo tiempo una sensible historia sobre la pérdida y la soledad. Murakami construye a través de su habitual estilo, cargado de símbolos tan familiares como herméticos, una historia sutil acompañada por las turbadoras ilustraciones de Kat Menschik.

Puntuación: 3 de 5.

Ha vuelto, de Timur Vermes

Es el verano de 2011. Adolf Hitler despierta en un descampado en el centro de Berlín. No hay símbolos nazis, reina la paz, las calles están invadidas por extranjeros, y Alemania está gobernada por una mujer rechoncha que hace lo que quiere en Europa. Sesenta y seis años después de su caída, el resucitado Hitler triunfa en la televisión como perfecto imitador del Führer, un cómico genial. Pero él no bromea en absoluto. La fama es la plataforma perfecta para retomar su carrera política.

Puntuación: 3.5 de 5.

Lo que mueve el mundo, de Kirmen Uribe

En mayo de 1937, tras el bombardeo de Gernika, miles de niños vascos partieron del puerto de Bilbao rumbo al exilio. Entre ellos se encontraba Karmentxu, una niña de ocho años que fue acogida en Gante, Bélgica, por el escritor Robert Mussche. La vida de Robert cambiará con la llegada de la niña, su implicación en la resistencia durante la Guerra Civil y el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial.

Puntuación: 3 de 5.

Falcó (Serie Falcó), de Arturo Pérez-Reverte

La Europa turbulenta de los años treinta y cuarenta del siglo XX es el escenario de las andanzas de Lorenzo Falcó, ex contrabandista de armas, espía sin escrúpulos, agente de los servicios de inteligencia. Durante el otoño de 1936, mientras la frontera entre amigos y enemigos se reduce a una línea imprecisa y peligrosa, Falcó recibe el encargo de infiltrarse en una difícil misión que podría cambiar el curso de la historia de España. Un hombre y dos mujeres -los hermanos Montero y Eva Rengel- serán sus compañeros de aventura y tal vez sus víctimas, en un tiempo en el que la vida se escribe a golpe de traiciones y nada es lo que parece.

Puntuación: 3 de 5.