¡Madrid ha recibido una escultura de Mafalda!, la pequeña filósofa que ha inspirado a generaciones a pensar, reír y cuestionarse el mundo. La escultura del icónico personaje de Quino se ha instalado frente a la Casa del Lector en el Matadero Madrid. Donada al Ayuntamiento por la editorial Lumen (de Penguin Random House), esta obra celebra el 60 aniversario de Mafalda y rinde homenaje al vínculo especial entre el artista y la ciudad. Con su llegada, se recuerda el poder de la cultura para unir generaciones y fomentar una visión crítica.

La escultura de Mafalda, creada por Pablo Irrgang, está hecha de resina epoxi pigmentada con cuarzo, lo que la hace resistente a la intemperie y a la interacción del público. Con 80 cm de alto, 45 cm de ancho y de profundidad, y su clásico vestido rojo, Mafalda aparece sentada en un banco de madera, invitando a todas las personas a sentarse junto a ella. Cabe destacar que su instalación en el Matadero es solo el inicio de un recorrido que podría llevar a Mafalda a diferentes puntos de la ciudad, como ferias del libro, haciendo que más personas puedan disfrutar de su espíritu provocador.

El viaje de Mafalda desde Buenos Aires fue también especial: Iberia la trasladó en un vuelo directo hasta Madrid, dándole así una bienvenida digna a su legado. Esta colaboración entre Penguin Random House y la aerolínea refuerza los lazos culturales entre España y América Latina, mostrando cómo un personaje de la literatura puede cruzar fronteras y conectar con personas en todo el mundo. Ahora, Madrid se une al selecto grupo de ciudades que cuentan con una escultura de Mafalda, un homenaje lleno de simbolismo.

La ciudad de Madrid recibe la escultura de Mafalda, donada por Penguin Random House al ayuntamiento

Para Quino, Madrid fue como un segundo hogar. Durante años, pasó los inviernos en el barrio de Salamanca, rodeado de sus amistades y lugares que nutrían su inspiración. Su sobrino Guillermo Lavado, quien inspiró el personaje de Guille, compartió que esta escultura simboliza el vínculo especial entre el artista y la capital española. Este homenaje permite que la ciudadanía madrileña conecte con la obra y el cariño que Quino sentía por la ciudad, ofreciendo una oportunidad para acercarse aún más a su inolvidable creación.

«Mafalda ha suscitado simpatías transversales sin importar las tendencias políticas. Siempre ha tenido una mirada crítica en el otro, pero haciéndose cargo de toda la bondad y miseria de los seres humanos», comenta Guillermo Lavado, sobrino de Quino.

Mafalda trasciende su papel de personaje de viñetas; es una voz crítica y auténtica que ha cruzado fronteras y generaciones, abordando temas universales y atemporales. Con empatía, tolerancia y humor, Quino le dio una perspectiva que toca el corazón de quien la conoce. La escultura también honra la herencia cultural que el autor dejó en cada personaje. Felipe, Susanita, Manolito… todos llevan algo de él, reflejando nuestras virtudes y defectos y haciéndonos mirar al mundo con una sonrisa y un toque de autocrítica.

La llegada de Mafalda a Madrid nos invita a reconectar con el legado de Quino y a dejarnos inspirar por su visión crítica y siempre vigente. Esta escultura simboliza el poder que un personaje puede tener para impactar a generaciones, abordando temas universales que tocan todas las edades. Así que, ¿por qué no acercarse al Matadero y descubrir a esta pequeña filósofa en persona? Madrid se suma a las ciudades que rinden homenaje a Mafalda, recordándonos que, en cada niño y niña, hay un pensador en potencia.

Fuentes y más información: Agencia EFE | Iberia | Penguin Random House Grupo Editorial |