Hay personas que meten el libro en la mochila sin pensarlo demasiado y otras que intentan que vuelva a casa exactamente como salió. Para estas últimas existen desde hace tiempo las fundas para libros, pero Covers4books ha llevado esta idea un poco más allá con sus Book Bags, unas fundas acolchadas a las que incorpora un asa para poder transportar directamente el libro como si fuera un pequeño bolso. La propuesta parte de algo tan sencillo como proteger una lectura mientras se lleva de un sitio a otro, pero también muestra hasta qué punto el libro físico continúa generando objetos, complementos y nuevas formas de relacionarnos con él.

Un libro que pasa muchas horas fuera de casa acaba teniendo una vida bastante intensa. Va a la biblioteca, al trabajo, al transporte público, a una cafetería o de vacaciones. Y en medio de todos esos trayectos comparte espacio con llaves, botellas de agua, cargadores y prácticamente cualquier cosa que pueda aparecer dentro de una mochila. Cuidar los libros y procurar que se mantengan en buen estado puede convertirse casi en una obsesión para algunas personas, especialmente cuando se trata de ejemplares propios o prestados.

Covers4books se mueve precisamente en ese terreno. Su catálogo incluye fundas para libros, Book Bags, asas, marcapáginas y otros complementos relacionados con la lectura. La idea no consiste en cambiar el libro, sino en crear alrededor de él una forma diferente de llevarlo y protegerlo.

Los Book Bags convierten la funda del libro en un pequeño bolso

La diferencia más llamativa está en los Book Bags. A primera vista pueden recordar a una funda convencional, pero incorporan un asa que permite llevar el libro directamente al hombro o en la mano. De esta manera, el propio ejemplar pasa a ocupar el espacio que normalmente tendría un pequeño bolso.

La propuesta resulta curiosa porque convierte algo normalmente invisible, la protección del libro, en un complemento que forma parte de la ropa y de la imagen de quien lo lleva. Covers4books ofrece diferentes diseños y permite también configurar un Book Bag combinando algunas de sus opciones disponibles.

No deja de ser una solución bastante específica. Quien ya lleva una mochila probablemente seguirá guardando allí su libro. Sin embargo, puede tener sentido para una salida breve, para llevar únicamente la lectura que se tiene entre manos o, simplemente, para quienes prefieren que el libro viaje separado del resto de objetos.

También hay otro efecto interesante. Llevar un libro de esta manera hace que la lectura sea mucho más visible en el espacio público. Frente al teléfono móvil, los auriculares o la tableta, que apenas permiten saber qué está haciendo la persona que tenemos delante, un libro transportado de esta forma vuelve a mostrarse claramente como parte de la vida cotidiana.

Las fundas están pensadas para libros de diferentes tamaños

Uno de los problemas evidentes de cualquier funda para libros es que los ejemplares no tienen unas medidas normalizadas. Una novela de bolsillo tiene poco que ver con una edición de tapa dura de cientos de páginas. Por ese motivo, Covers4books trabaja con distintas tallas.

Para encontrar la adecuada, la empresa recomienda medir el ancho, el alto y el grosor del libro. También dispone de un cuestionario que tiene en cuenta características como el tipo de cubierta o el número de páginas. Según indica la propia marca, una misma talla puede utilizarse con numerosos libros de dimensiones similares.

Las fundas se colocan introduciendo las dos cubiertas del libro en sus extremos. En el caso de ejemplares con sobrecubierta, la recomendación es retirarla antes. El interior acolchado está pensado para proteger el libro durante sus desplazamientos.

En algunos modelos, como la funda Acuarela, Covers4books especifica además que utiliza loneta Half Panamá de algodón con certificación OEKO-TEX. La empresa señala que sus productos se elaboran a mano en Andalucía, España.

El libro físico también genera nuevas formas de vivir la lectura

Puede parecer simplemente una funda con asa, y en buena medida eso es. Pero propuestas como esta también hablan de algo que ocurre alrededor de los libros. La lectura no termina necesariamente al cerrar la última página. Hay personas que coleccionan ediciones, anotan sus lecturas, utilizan marcapáginas especiales, enseñan sus bibliotecas en redes sociales o convierten el libro que están leyendo en un objeto que las acompaña durante el día.

Covers4books encaja dentro de esa forma de entender la lectura. No aporta una nueva manera de leer, pero sí una nueva manera de transportar, proteger y hacer visible el libro.

Y quizás esa sea la parte más interesante de la propuesta. Mientras seguimos hablando del crecimiento de los formatos digitales y de nuevas tecnologías relacionadas con la lectura, el libro impreso continúa encontrando pequeñas formas de hacerse un hueco fuera de las estanterías. Incluso convertido, literalmente, en un bolso.