Google ha presentado Expert Intelligence, una iniciativa que permite consultar e interactuar con libros electrónicos mediante inteligencia artificial. Integrada inicialmente en Gemini Notebook, la herramienta permite incorporar determinados títulos comprados en Google Play Books para hacer preguntas sobre su contenido, obtener respuestas basadas en el texto y generar materiales que ayuden a comprender mejor lo leído. El servicio comienza con más de 100.000 libros de importantes editoriales y abre nuevas posibilidades para la lectura, el aprendizaje y la investigación a partir de fuentes publicadas.
La propuesta busca cambiar la manera en que las personas utilizan los libros después de leerlos. En lugar de volver a buscar manualmente una explicación, una idea o un fragmento, pueden plantear preguntas directamente sobre su contenido. También pueden relacionar las aportaciones de distintos autores o combinarlas con documentos propios. El objetivo es que los libros no sean únicamente materiales de consulta, sino también fuentes con las que trabajar y profundizar en determinados conocimientos.
Expert Intelligence forma parte de la estrategia de Google para incorporar contenidos de autores, editoriales y especialistas a sus herramientas de inteligencia artificial. Su primera integración se realiza en Gemini Notebook, anteriormente conocido como NotebookLM, un asistente que permite organizar y analizar información procedente de diferentes fuentes. La novedad, que puede conocerse con más detalle en la página oficial de Expert Intelligence, consiste en facilitar el acceso a libros comerciales compatibles, con la participación de las editoriales y unas condiciones específicas para su utilización.
Cómo funciona Expert Intelligence y qué se puede hacer con los libros
El funcionamiento parte de una idea sencilla. Cuando una persona compra un libro electrónico compatible en Google Play Books, puede añadirlo como fuente a un cuaderno de Gemini Notebook. A partir de ese momento, tiene la posibilidad de hacer preguntas sobre el contenido, solicitar explicaciones de conceptos o identificar ideas desarrolladas por el autor. Las respuestas se apoyan en el texto del libro e incluyen referencias que permiten localizar los pasajes utilizados. De esta manera, se facilita la comprobación de la información sin depender únicamente de la respuesta generada por la inteligencia artificial.
Las posibilidades no terminan en las preguntas. La herramienta también permite transformar el contenido de los libros en otros formatos, como resúmenes de audio, infografías y cuestionarios. Por ejemplo, una persona que esté estudiando una materia puede preparar preguntas para comprobar sus conocimientos o generar un audio con las principales ideas de una obra. Estas funciones pueden resultar útiles para estudiantes, investigadores y lectores interesados en profundizar en determinados temas o recuperar información de libros que ya conocen.
Otra característica es la posibilidad de combinar varios libros con otras fuentes dentro de un mismo cuaderno. Una persona puede incorporar sus apuntes, documentos o materiales de trabajo y consultar toda esa información de forma conjunta. Esto permite relacionar conceptos, comparar perspectivas y buscar aplicaciones prácticas de lo aprendido. Google plantea ejemplos relacionados con la gestión de equipos, la alimentación o el bienestar personal, aunque el sistema también puede servir para trabajar con bibliografía especializada y documentación académica.
Más de 100.000 libros y la participación de grandes editoriales
Expert Intelligence comienza con más de 100.000 libros electrónicos de editoriales como Penguin Random House, Bloomsbury, Macmillan Publishers, O’Reilly Media, Johns Hopkins University Press y De Gruyter Brill. Google también ha trabajado con más de quince autores de éxito, entre ellos Steven Pinker, Michael Pollan y Jennifer Wallace, para preparar cuadernos especiales que complementan algunas de sus obras. Estos espacios reúnen materiales adicionales y recursos pensados para ampliar la experiencia de lectura y explorar los conocimientos de sus autores desde diferentes perspectivas.
La incorporación de libros comerciales también plantea cuestiones relacionadas con los derechos de acceso y el trabajo editorial. Google ha establecido controles para que cada persona tenga que disponer de su propio ejemplar adquirido en Google Play Books. Si alguien comparte un cuaderno que contiene uno de estos títulos, los demás participantes deberán haber comprado también el libro para interactuar con su contenido. Además, no todos los libros electrónicos son compatibles. Por ahora, la selección se limita a determinados títulos en inglés y su disponibilidad depende de las condiciones establecidas por las editoriales.
Para comprobar si un libro puede utilizarse con Expert Intelligence, hay que consultar su ficha en Google Play Books y buscar la compatibilidad con Gemini Notebook en el apartado de herramientas. Google explica el procedimiento en su página de ayuda sobre Expert Intelligence. La compañía también contempla ampliar la iniciativa a otras fuentes, como suscripciones de terceros, informes profesionales y libros de texto. Asimismo, prevé llevar estas funciones a la aplicación Gemini y al modo de inteligencia artificial de su buscador, aunque estas incorporaciones todavía forman parte de sus planes de expansión.
Una nueva forma de relacionarse con los libros y sus contenidos
Expert Intelligence abre posibilidades interesantes para la lectura, la formación y la consulta de información especializada. Para las bibliotecas y los profesionales de la información también merece atención, especialmente por su relación con la recuperación de información y otras competencias bibliotecarias aplicadas a la inteligencia artificial. Sin embargo, conviene distinguir esta propuesta de los servicios de préstamo bibliotecario: su funcionamiento se basa en la adquisición individual de libros compatibles dentro de Google Play Books.
La iniciativa muestra cómo la inteligencia artificial puede ampliar las formas de consultar y trabajar con los libros. Habrá que comprobar cómo evoluciona, qué nuevos contenidos incorpora y hasta qué punto estas herramientas consiguen aportar valor a la lectura. Porque poder conversar con un libro puede ayudar a comprenderlo mejor, pero leerlo, interpretarlo y desarrollar una opinión propia sigue siendo una tarea de cada persona.
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