La Biblioteca Pública de Donnelly (Idaho) ha decidido convertirse en una biblioteca solo para personas adultas a partir del 1 de julio de 2024. Esta decisión responde a la nueva legislación estatal House Bill 710, que impone estrictas restricciones sobre los materiales accesibles para menores. Sherry Scheline, directora de la biblioteca, explicó que esta medida es preventiva para evitar posibles consecuencias legales y financieras derivadas del incumplimiento de la ley.
La biblioteca considera que incluso materiales no explícitamente inapropiados podrían ser cuestionados bajo las nuevas regulaciones. Por ello, han decidido restringir el acceso a menores no acompañados. Estos solo podrán entrar si están con una persona adulta que firme su custodia y responsabilidad de acceso a los materiales. Debido al pequeño tamaño de la biblioteca (de unos 100 metros cuadrados), no es posible crear una sección separada para libros destinados a «personas adultas». La biblioteca expresó que este cambio es doloroso y no era lo que esperaban. Además, enfatizaron su deseo de cumplir con la legislación y proteger a su personal, la biblioteca y los fondos de los contribuyentes.
Esta decisión ha generado un considerable debate en la comunidad. Algunas personas argumentan que es necesaria para proteger a menores de contenido potencialmente inapropiado, mientras que otras creen que restringe el acceso a recursos educativos y culturales importantes para los jóvenes. Este debate refleja las tensiones más amplias sobre la libertad de información y la protección de menores.
La Biblioteca Pública de Donnelly se convierte en exclusiva para adultos tras la aprobación de la House Bill 710 en Idaho
La House Bill 710, aprobada por la legislatura de Idaho, tiene como objetivo proteger a menores de contenidos considerados perjudiciales. La ley define como materiales dañinos aquellos que contienen contenido sexualmente explícito o inapropiado para menores. Ahora, las bibliotecas públicas y escolares tienen prohibido proporcionar estos materiales a menores, y las infracciones pueden acarrear severas sanciones legales.
La ley permite a los padres y tutores presentar quejas formales si consideran que sus hijos han tenido acceso a material inapropiado en una biblioteca. Las sanciones pueden incluir demandas por daños y medidas cautelares que podrían llevar al cierre temporal o permanente de la biblioteca, además de multas significativas. Estas estrictas medidas buscan asegurar que las bibliotecas cumplan con la nueva normativa.
La implementación de la House Bill 710 ha generado un intenso debate en Idaho y en la comunidad bibliotecaria. Los defensores de la ley argumentan que es una medida necesaria para proteger a los menores de contenidos potencialmente dañinos y asegurar que los padres tengan un mayor control sobre la información a la que acceden sus hijos. Sin embargo, los críticos advierten que la ley puede llevar a la censura y limitar el acceso a recursos educativos y culturales importantes para los jóvenes, afectando su desarrollo intelectual y acceso a una educación completa.
Ahora, tu turno: ¿Protección necesaria o censura educativa? Deja tu opinión
Las bibliotecas en todo el estado están revisando sus políticas y colecciones para cumplir con la nueva ley. Algunas han considerado opciones como restringir el acceso a ciertas secciones o materiales específicos, mientras que otras, como la Biblioteca Pública de Donnelly, han optado por medidas más drásticas, convirtiéndose en bibliotecas solo para personas adultas.
¿Qué opinas sobre esta medida? ¿Crees que la decisión de restringir el acceso a materiales en las bibliotecas es una protección necesaria para menores, o la consideras un acto de censura que limita el acceso a la educación y cultura? Me gustaría saber tu perspectiva. ¿Piensas que pronto veremos regulaciones similares en otros países? Deja tu comentario y participa en la conversación.
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