El programa «Un país para leerlo», emitido por La 2 de TVE, ha sido reconocido con el Premio Nacional al Fomento de la Lectura 2026 en la modalidad de Fomento de la Lectura en los Medios de Comunicación. El jurado ha destacado el trabajo de sus directores, Luis Miguel Gómez y Miguel Ángel Hoyos, por llevar la literatura a la televisión con una mirada cercana, viajera y muy vinculada al territorio. El galardón, concedido por el Ministerio de Cultura, reconoce aquellas iniciativas que favorecen el hábito lector y difunden la lectura como una actividad cultural, positiva, útil y placentera.

El reconocimiento a «Un país para leerlo» es una buena noticia para quienes defendemos que la lectura puede, y debe, aparecer en espacios cotidianos. No solo en bibliotecas, librerías o centros educativos, también en la televisión pública, en los medios digitales y en cualquier canal capaz de despertar curiosidad. Porque leer no siempre empieza con una recomendación directa. A veces empieza con una imagen, con una ciudad, con una conversación o con una historia contada de otra manera.

Este premio también ayuda a recordar algo importante: fomentar la lectura no consiste únicamente en decir que leer es bueno. Consiste en crear contextos donde los libros resulten cercanos, deseables y conectados con la vida de las personas. Y ahí es donde un programa como «Un país para leerlo» encuentra su lugar, al mostrar la literatura como parte del paisaje, de la memoria y de la identidad cultural de muchos territorios.

Cómo la televisión pública acerca la literatura al público y fomenta el hábito lector

«Un país para leerlo» es un magacín literario que recorre distintos puntos de la geografía española para acercarse a la historia y al panorama actual de la literatura. El programa viaja cada semana a una ciudad para conocer grandes figuras literarias, talentos emergentes, espacios donde se escribieron obras relevantes, clubes de lectura, librerías, novedades editoriales y otros contenidos relacionados con el mundo del libro.

Esta forma de contar la literatura tiene algo especialmente valioso. No presenta los libros como objetos aislados, sino como parte de un ecosistema. Detrás de cada lectura hay autores, editoriales, librerías, bibliotecas, lectores, paisajes, lenguas, acentos y comunidades. Mostrar todo eso en televisión permite ampliar la mirada y entender que la lectura no vive encerrada en una estantería, sino que se mueve por calles, pueblos, ciudades y conversaciones.

El jurado ha valorado precisamente esa capacidad del programa para descubrir los relatos que forman parte del mundo del libro en los territorios. También ha señalado su estilo original y cuidado, así como su manera de utilizar la literatura como hilo conductor para recorrer la geografía española.

Un recorrido por ciudades españolas que conecta autores, obras y espacios culturales para acercar la literatura al público

El programa, estrenado en 2022, cuenta actualmente con seis temporadas emitidas en La 2 y RTVE Play. Está dirigido por Luis Miguel Gómez y Miguel Ángel Hoyos, y presentado por Laura Chivite. Su formato, de unos 30 minutos, busca ofrecer un espacio ameno y dinámico para descubrir la relación entre literatura, lugares y personas.

Una de sus claves está en sacar la lectura de los lugares previsibles. Los libros aparecen unidos a ciudades, paisajes, librerías con encanto, clubes de lectura y espacios donde se gestaron obras importantes. Esta mirada ayuda a que el espectador no perciba la literatura como algo lejano o reservado a especialistas, sino como una forma de comprender mejor el territorio y las historias que lo atraviesan.

En tiempos de pantallas rápidas y consumo fragmentado de contenidos, que un programa de televisión dedique espacio a la lectura tiene un valor especial. No compite con el libro, lo acompaña. No sustituye la experiencia lectora, la puede despertar. Y no convierte la literatura en un producto frío, sino en una invitación a mirar alrededor con otros ojos.

El Premio Nacional al Fomento de la Lectura destaca la importancia de los medios en la promoción de los hábitos lectores

El Premio Nacional al Fomento de la Lectura se concede en dos modalidades. Una de ellas reconoce iniciativas generales de fomento de la lectura y la otra está dirigida a quienes se han distinguido por promoverla desde los medios de comunicación. En la convocatoria de 2026, cada modalidad está dotada con 30.000 euros.

En esta edición, «Un país para leerlo» comparte reconocimiento con el Premio Literario San Clemente, impulsado por el IES Rosalía de Castro de Santiago de Compostela, que ha sido distinguido en la modalidad de Fomento de la Lectura.

Que el premio ponga el foco en un programa televisivo es interesante. Los medios tienen una enorme capacidad para crear conversación pública. Cuando hablan de libros, autores, librerías, clubes de lectura o paisajes literarios, están ayudando a que la lectura gane presencia social. Y esa presencia es necesaria, porque muchas veces lo que no se ve, no se valora.

La lectura como forma de entender el territorio y su identidad cultural

«Un país para leerlo» muestra que la lectura también puede entenderse como una forma de viaje. Cada ciudad, cada comarca y cada paisaje tiene una relación particular con los libros. Hay obras que nacen de un lugar, autores que lo transforman en literatura y lectores que encuentran en esas historias una manera distinta de habitarlo.

Esa conexión entre lectura y territorio es una de las grandes aportaciones del programa. Frente a una idea de la literatura como algo abstracto, «Un país para leerlo» la acerca a la calle, a la conversación y a los espacios culturales de proximidad. En ese recorrido aparecen librerías, clubes de lectura y voces diversas que ayudan a construir una imagen más viva del mundo del libro.

El reconocimiento del Ministerio de Cultura llega, por tanto, a un proyecto que ha sabido contar la lectura desde la televisión pública con cercanía y cuidado. Y eso no es menor. En una sociedad que necesita más espacios para la pausa, la curiosidad y el pensamiento crítico, cada iniciativa que acerque los libros a nuevas audiencias merece ser celebrada.

Porque fomentar la lectura también es esto: abrir caminos y dar visibilidad. Hacer que alguien, desde casa, descubra una ciudad, una autora, una librería o una historia y piense que quizá ha llegado el momento de empezar un nuevo libro.