Fase I: Condiciones para la reapertura al público de las bibliotecas

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Fase I: Condiciones para la reapertura al público de las bibliotecas

El Boletín Oficial del Estado acaba de publicar la Orden SND/399/2020, de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad. Esta orden indica que a partir del 11 de mayo varios territorios de España pasan a la Fase I, la cual permitirá la apertura de bibliotecas y museos. Las medidas contempladas en esta orden se suman a las de la Orden SND/388/2020, las cuales establecen, entre otras, las condiciones para la reapertura al público de los archivos.

Las bibliotecas públicas de la red estatal, autonómica, municipal y universitaria, han permanecido cerradas desde la declaración del estado de alarma. La gran mayoría de las bibliotecas de la red pública han seguido prestando servicio público a través de los medios digitales, manifestando una gran fortaleza digital en tiempos de confinamiento. No obstante, hay muchos servicios que, por su naturaleza, no se han podido prestar. En esta transición hacia la nueva normalidad, se irán incorporando en las distintas fases los servicios bibliotecarios, siempre priorizando la protección de la salud y la seguridad tanto para el personal en bibliotecas como para los usuarios de los servicios, recogiéndose en esta primera fase las actividades de préstamo y devolución de obras, lectura en sala, así como de información bibliográfica y bibliotecaria.

Entre dichas condiciones se pueden destacar las siguientes, aunque todas son importantes:

  • Se podrán reabrir las bibliotecas (tanto públicas como privadas) para préstamo y devolución de obras, lectura en sala e información bibliográfica y bibliotecaria.
  • Quedan excluidas las actividades culturales, el estudio en sala y el préstamo interbibliotecario. Tampoco se podrán usar los ordenadores destinados al público y las colecciones en libre acceso quedarán cerradas al público.
  • En la Biblioteca Nacional de España y en las bibliotecas especializadas o con fondos antiguos, únicos, especiales o excluidos de préstamo domiciliario por cualquier motivo, se podrá permitir la consulta de publicaciones excluidas de préstamo domiciliario con reducción de aforo y sólo en los casos en que se considere necesario.
  • Las obras consultadas y devueltas pasarán una cuarentena de al menos 14 días. No se desinfectarán los libros y publicaciones en papel.
  • Se establecen las medidas de higiene y/o de prevención de las bibliotecas y que deberán ser adoptadas por los responsables de las bibliotecas.
  • Se deberá informar a las personas usuarias a través de carteles y otros documentos informativos situados en lugares visibles y de paso de las medidas higiénicas y sanitarias para el uso de los servicios bibliotecarios.

El pasado 28 de abril el Gobierno de España publicó la previsión orientativa para el levantamiento de las limitaciones de ámbito nacional establecidas en el estado de alarma. En dicho plan de desescalada se hizo mención a la previsión de reapertura de archivos, bibliotecas y museos en España. En resumen, se comentó que, en el mejor de los escenarios, los archivos podrían reabrir sus instalaciones en la Fase 0 (4 de mayo), mientras que las bibliotecas tendrán que esperar hasta la Fase I (11 de mayo).

Como esta orden también incluye las condiciones para la apertura al público de establecimientos y locales comerciales minoristas, hostelería y restauración, entre otras actividades, me centraré única y exclusivamente a compartir los artículos que tienen que ver directamente con las bibliotecas, los cuales van del 23 al 25.

Nota de prensa del Ministerio de Cultura y Deporte en relación a la apertura de las bibliotecas

Los territorios que estén en la Fase 1 de desescalada podrán reabrir las bibliotecas para las actividades de préstamo y devolución de obras, así como para información bibliográfica y bibliotecaria, al 30 % de su aforo.

Las obras serán solicitadas por los usuarios y proporcionadas por el personal de la biblioteca. Una vez consultadas, se depositarán en un lugar apartado y separadas entre sí durante al menos catorce días. Las colecciones en libre acceso permanecerán cerradas al público.

En esta fase, no podrán llevarse a cabo actividades culturales, actividades de estudio en sala o de préstamo interbibliotecario. Asimismo, no se podrá hacer uso de los ordenadores y medios informáticos de las bibliotecas destinados para el uso público de los ciudadanos, así como de catálogos de acceso público en línea o catálogos en fichas de la biblioteca.

Antes de la reapertura al público de las bibliotecas, el responsable de cada una de ellas deberá adoptar las medidas sanitarias y organizativas establecidas en la orden ministerial de Sanidad publicada hoy.

[También se comenta que las librerías que pasen a Fase I darán servicio sin cita previa y se fijará un horario de atención con servicio prioritario para mayores de 65 años.]

CAPÍTULO VIII. Condiciones para la reapertura al público de las bibliotecas

Artículo 23. Reapertura de las bibliotecas y servicios autorizados.

1. Podrá procederse a la apertura de las bibliotecas, tanto de titularidad pública como privada para las actividades de préstamo y devolución de obras, lectura en sala, así como para información bibliográfica y bibliotecaria.

No podrán llevarse a cabo actividades culturales, actividades de estudio en sala o de préstamo interbibliotecario, así como cualquier otro servicio destinado al público distinto de los mencionados en el párrafo anterior. Asimismo, no se podrá hacer uso de los ordenadores y medios informáticos de las bibliotecas destinados para el uso público de los ciudadanos, así como de catálogos de acceso público en línea o catálogos en fichas de la biblioteca.

2. No obstante lo previsto en el apartado anterior, en la Biblioteca Nacional de España y en las bibliotecas especializadas o con fondos antiguos, únicos, especiales o excluidos de préstamo domiciliario por cualquier motivo, se podrá permitir la consulta de publicaciones excluidas de préstamo domiciliario con reducción de aforo y sólo en los casos en que se considere necesario.

3. Las obras serán solicitadas por los usuarios y proporcionadas por el personal de la biblioteca.

Una vez consultadas, se depositarán en un lugar apartado y separadas entre sí durante al menos catorce días.

Las colecciones en libre acceso permanecerán cerradas al público.

Artículo 24. Medidas de higiene y/o de prevención en las bibliotecas.

1. Antes de la reapertura al público de las bibliotecas, el responsable de cada una de ellas deberá adoptar las siguientes medidas en relación con las instalaciones.

a) Proceder a la limpieza y desinfección de las instalaciones, mobiliario y equipos de trabajo.

b) En las zonas de acceso y en los puntos de contacto con el público, se ubicarán dispensadores de geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad.

c) Instalación de pantallas protectoras, mamparas o paneles de protección cuando proceda. Asimismo, deberán fijarse marcas en el suelo para indicar a las personas que se dirijan a los puestos de atención al público dónde tienen que colocarse para respetar la distancia mínima de seguridad.

d) Cerrar, panelar, instalar balizas, acordonar o instalar otros elementos de división para impedir el acceso a los usuarios a las zonas no habilitadas para la circulación de los usuarios.

e) Clausurar los ordenadores de uso público, catálogos de acceso público en línea y otros catálogos, que sólo podrá utilizar el personal de la biblioteca.

f) Habilitar un espacio en la biblioteca para depositar, durante al menos catorce días, los documentos devueltos o manipulados y disponer de carros suficientes para su traslado.

2. El responsable de cada una de las bibliotecas deberá organizar el trabajo de modo que se garantice que la manipulación de libros y otros materiales se realiza por el menor número de trabajadores posibles.

3. El responsable de cada una de las bibliotecas establecerá una reducción del aforo al treinta por ciento para garantizar que se cumplen las medidas de distancia social.

4. Para el desarrollo de las actividades previstas en este capítulo, las bibliotecas deberán cumplir las siguientes medidas de higiene y/o prevención:

a) Se llevará a cabo la limpieza y desinfección del centro en los términos previstos en el artículo 6.

b) La organización de la circulación de personas y la distribución de espacios deberá modificarse, cuando sea necesario, con el objetivo de garantizar la posibilidad de mantener las distancias de seguridad interpersonal exigidas en cada momento por el Ministerio de Sanidad.

c) Los lugares de atención al público dispondrán de medidas de separación entre los trabajadores de la biblioteca y los usuarios.

d) Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 24.f), no se desinfectarán los libros y publicaciones en papel.

e) En las zonas de acceso y en los puntos de contacto con el público, se ubicarán dispensadores de geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad.

f) En caso de que los visitantes tengan que utilizar los aseos será de aplicación lo previsto en el artículo 6.5.

Artículo 6.5. Cuando de acuerdo con lo previsto en esta orden el uso de los aseos esté permitido por clientes, visitantes o usuarios, su ocupación máxima será de una persona, salvo en aquellos supuestos de personas que puedan precisar asistencia, en cuyo caso también se permitirá la utilización por su acompañante. Deberá procederse a la limpieza y desinfección de los referidos aseos, como mínimo, seis veces al día.

Artículo 25. Medidas de información.

En las dependencias de las bibliotecas se instalarán carteles y otros documentos informativos sobre las medidas higiénicas y sanitarias para el correcto uso de los servicios bibliotecarios.

La información ofrecida deberá ser clara y exponerse en los lugares más visibles, como lugares de paso, mostradores y entrada de la biblioteca.

En redacción…

About the autor:

Responsable de Comunicación de Baratz-Servicios de Teledocumentación, donde me encargo de la gestión, comunicación y dinamización de los medios online y offline de la empresa, así como de buscar nuevas líneas de comunicación y participación. Escritor del libro: Plan Social Media y Community Manager y del Informe APEI: Bibliotecas ante el siglo XXI: nuevos medios y caminos. Creador de RecBib – Recursos Bibliotecarios, de BiblogTecarios y de InfoTecarios. Profesor en temas relacionados con social media, community manager y bibliotecas. Estoy diplomado en Biblioteconomía y Documentación y licenciado en Documentación por la Universidad Carlos III de Madrid, además de especializado en Dirección de Comunicación e Imagen corporativa por la UOC. Profesor en la UPF y profesor colaborador en la UOC. Colaborador de la Revista Desiderata.

9 Comentarios

  1. Javier 9 mayo, 2020 en 11:12 - Responder

    Buenos días, Julián!

    Muchas gracias por estar siempre al quite 😀

    Por cierto, cuál sería la diferencia entre lectura y estudio en sala?

    Tal vez el material utilizado para ello? Propio en el caso de estudio y de la biblioteca en el caso de la lectura?

    No sé…

    Un saludo!

    • JuliánMarquina 9 mayo, 2020 en 11:30 - Responder

      Buenos días, Javier. Supongo que se referirá a la lectura en sala de aquellos documentos que no se pueden sacar en préstamo durante un tiempo determinado y el estudio en sala requiere utilización de las mesas durante más tiempo. Pero no lo sé a ciencia cierta. Saludos!

  2. Silvia 9 mayo, 2020 en 12:38 - Responder

    Hola. La lectura en sala está muy enfocada a consulta de materiales que no se pueden prestar y habitualmente suele ser por un periodo corto de tiempo. También suele hacer referencia a consultar un libro para saber si es lo que deseamos llevarnos.
    Empleamos mal los términos de forma habitual, pero son dos cosas diferentes. De hecho, el estudio en bibliotecas no tendría que ser lo habitual, sino en salas de estudio. Pero como la tradición es así… casi parece una aberración pensar en que las Biblios no son santuarios de silencio… el eterno debate…

    • JuliánMarquina 9 mayo, 2020 en 12:52 - Responder

      Hola, Silvia. Muchas gracias por tu comentario y aclaración. :)

    • ECG 9 mayo, 2020 en 18:46 - Responder

      Exactamente, Silvia. Muy buena explicación. Lástima que tengamos que estar expicando esto aquí. Se supone que somos todos/as bibliotecarios/as o documentalistas. De verdad …

      • JuliánMarquina 9 mayo, 2020 en 19:04 - Responder

        Hola, ECG. Podrías haber dado una explicación buena aportando información para explicar las cosas, incluso con enlaces, como hace el personal bibliotecario o documentalista. En cambio haces un comentario ofensivo para las personas de la profesión que no estamos tan al corriente de la terminología exacta. Sé que estamos nerviosos por la situación y la incertidumbre, pero tratemos ir de buen rollo y ayudando a los colegas. Saludos.

  3. Silvia 9 mayo, 2020 en 14:08 - Responder

    De nada. Que conste que es mi apreciación y como siempre lo he entendido yo. Espero que haya algún profesional que tenga una definición más técnica. Para mí la lectura en sala es consulta en sala, y el estudio pues… ya sabemos. 😉

  4. Silvia 10 mayo, 2020 en 7:40 - Responder

    Hola de nuevo. Para ser justos con los compañeros creo que en el BOE debían haber puesto “consulta en sala” y así no habría tanta confusión, sobre todo para explicarlo a los usuarios. En la ley de bibliotecas uno de los servicios básicos es consulta en sala, y sería más sencillo que utilizaran este término. El estudio en sala no es un servicio básico en la ley por lo que sería práctico que lo expliquemos así a los usuarios y así puedan entender la diferencia. 🙂 Respecto a los profesionales, en general ha habido y hay mucha confusión y es comprensible. Pero ante la duda, vamos a la ley de bibliotecas y nos arroja un poco de luz. En el BOE de ayer se han intentado asegurar 3 de los 4 servicios básicos de una biblio pública por lo que lo veo muy correcto para empezar. Lo primero es la protección de la Salud, es mejor ir poco a poco. No olvidemos que hay bibliotecas con muy poco personal, por ejemplo una persona sola para todo, si enfermamos, se cierra. El proceso de buscar sustituta y que sepa que hacer en estos momentos sería un caos e implicaría un cierre hasta que se solucionase. Por no pensar en que enfermen usuarios delicados de salud o mayores… los responsables de un centro no queremos ni pensarlo. 🙁 Las bibliotecas son esenciales, pero la Salud lo es más. Y todo este rollo lo suelto porque ha habido críticas diciendo que el BOE es muy restrictivo y de verdad que no lo es. Necesitamos ir poco a poco y han contemplado los servicios básicos. El estudio en sala no es un servicio esencial, muchos hemos tenido que estudiar toda la vida en casa (carrera y oposiciones incluida) y lo hemos conseguido. Ánimo y paciencia!

  5. olga 18 mayo, 2020 en 19:06 - Responder

    Muy buena la información, quedo muy agradecida, la comunicaré entre el personal de nuestra biblioteca de Argentina. Estamos haciendo un protocolo propio para bibliotecas universitarias.

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