¿Cuántas oportunidades de futuro le quedan a las bibliotecas?

3 marzo, 2015 at 10:50

Que difícil es de hablar del futuro cuando no se sabe ni lo que va a pasar mañana… Nos pasamos la vida programándolo: comidas, quedadas, vacaciones, eventos a los que asistir, el futuro de la biblioteca… e incluso este post está programado para que salga unos días después de escribirlo. Luego el futuro hace lo que quiere, e incluso en ocasiones va más allá de lo que se podía imaginar. ¿Dónde quedó el carpe diem y el disfrute del momento?… más sabiendo que la fecha de caducidad de la Tierra está en 200 años, según Stephen Hawking.

El mundo de las bibliotecas no es ajeno a todo esto al estar su futuro siempre en constante debate. Que si existirán las bibliotecas el día de mañana, que si con Internet ya se tiene más que suficiente para el acceso a la información, que si los bibliotecarios serán sustituidos por máquinas (un estudio de la Universidad de Oxford dice que hay un 65% de que sea muy probable esto), que si cada vez va perdiendo más interés la biblioteca en la sociedad (el 70,2% de las personas confiesa que no ha ido a la biblioteca en el último año… aunque esta cifra puede que sea constante), que si… que si…

Biblioteca del futuro

Biblioteca del futuro

Lo que deberíamos saber es cuantas oportunidades de futuro ha gastado ya la biblioteca, por su bien. Saber si ya es la última oportunidad o si le quedan unas cuantas para dejarse llevar por el carpe diem del que os hablaba. Ni que decir tiene que me hubiese encantado ver a las bibliotecas aprovechando la oportunidad que tuvo Google para convertirse realmente en las gestoras de la información de Internet, haciendo realidad el objetivo de la multinacional de «Organizar la información del mundo y hacerla accesible y útil de manera universal».

En el post “Never trust a corporation to do a library’s job” se hace una clara mención a que este tipo de misiones en la vida no se pueden dejar en manos de empresas privadas. No se puede confiar la preservación del pasado ni la organización de la información a una empresa cuyos fines son económicos y que puede abandonar cuando los resultados no fuesen los esperados. [Tampoco os perdáis este otro post sobre Google y biblioteca: “Google’s slow fade with librarians. Maybe they’re just not that into us?”]

Por suerte, las bibliotecas se están poniendo las pilas en cuanto a la integración y transformación de nuevos servicios y productos (no hablo de transformación como cambio drástico, la biblioteca siempre será una biblioteca). ¿Será consecuencia de haberle visto las orejas al lobo? ¿O quizás sea que han despertado de una pesadilla y ahora toca trabajar para que no suceda lo soñado? ¿O simplemente sea una evolución?

Yo diría que es una evolución la que está convirtiendo a la biblioteca en lo que hoy mismo la conocemos [y a pesar de muchos]. Las bibliotecas están trabajando duro por adaptarse a los nuevos tiempos, cada vez están abriendo más frentes para llegar a sus usuarios… quieren seguir siendo imprescindibles para la sociedad y para las personas en cuanto a espacio, acceso, información, aprendizaje, transformación, educación, participación, divulgación, recursos… En definitiva, las bibliotecas están trabajando como si fuera esta la última oportunidad que les quedase.

Drones y robots en las bibliotecas… y si no tiempo al tiempo

2 diciembre, 2013 at 13:25

Vamos a ponernos a imaginar, pero a imaginar cosas que pueden ser reales con el paso de los años con la tecnología y la robótica existente y que conocemos hasta el momento. En este post trataré de ver dos ejemplos (imaginativos) donde un robot puede ayudar a un usuario de la biblioteca a encontrar un libro y donde un drone puede llevar un libro solicitado por una persona a su casa sin que sea necesario que este usuario se desplace hasta la biblioteca. Para más adelante dejaremos el uso del seguimiento de usuarios dentro de una biblioteca, o sus alrededores, a través de las señales de sus dispositivos móviles.

El robot-guía bibliotecario

No es algo que me esté inventando, ya que, por ejemplo, existe en el Eureka! Museo de la Ciencia de San Sebastián. Dicho robot se llama kTBot y sirve como guía para los visitantes y para la presentación del contenido de las diferentes salas. Es algo que aún está bastante verde en cuanto a desarrollo y funcionalidades, pero es un primer paso en la toma de contacto de las personas con los robots y bastante funcional. Como curiosidad, Google ya está en el camino de construir robots para el uso empresarial y según un informe elaborado por la Universidad de Oxford (The future of employment: How susceptible are jobs to computerisation) y, que recoge Pablo García en BiblogTecarios, hay un 65% de posibilidades de que el bibliotecario sea automatizado en los próximos veinte años, las posibilidades de automatización del auxiliar de biblioteca y del técnico de biblioteca asciende al 95% y al 99% respectivamente.

¿Qué utilidades puede tener un robot de estos en las (grandes) bibliotecas?

  • Llevar a los usuarios hasta el lugar exacto donde se encuentra el libro que está solicitando.
  • Acompañar a usuarios a puestos libres para lectura, estudio, salas de trabajo en grupo o uso de ordenador.
  • Realizar recomendaciones de servicios, productos y actividades en función del usuario.
  • Visitas guiadas como primer acercamiento a la biblioteca de los nuevos usuarios y así puedan descubrir hasta el más mínimo detalle.
  • Contacto directo con el personal bibliotecario a través de videoconferencias.

kTBot (12)

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