Bibliotecarios ante el emprendimiento y la innovación en sus bibliotecas

21 Marzo, 2017 at 10:02

Las bibliotecas no cambiarían ni evolucionarían si no fuese por el trabajo de sus profesionales. Bibliotecarios comprometidos, en su mayoría, con su trabajo y con la comunidad de usuarios a la que sirven. Y es que las bibliotecas no podrían llegar a innovar si no contase con bibliotecarios dispuestos a asumir la transformación y el cambio. Bibliotecarios que tratan, en la medida de lo posible, de ofrecer un plus a sus comunidades y que van abriendo nuevos caminos a explorar.

Las bibliotecas deben innovar y adaptarse a su comunidad para seguir siendo útiles

Sin duda que son las bibliotecas las que se tienen que adaptar a la sociedad y no esperar a que sea la sociedad la que se adapte a las bibliotecas. Es algo que venimos viendo desde hace muchísimo tiempo: ADAPTACIÓN al entorno. También es verdad que no solamente pasa en el mundo de las bibliotecas. Cualquier organización que quiera seguir siendo ÚTIL y NECESARIA se tiene que adaptar e INNOVAR para seguir llamando la atención de su COMUNIDAD. En resumidas cuentas, las bibliotecas deben innovar y adaptarse a su comunidad para seguir siendo útiles y necesarias.

Y es que las bibliotecas precisan de bibliotecarios que trabajen por el bien de ellas y que emprendan desde dentro las acciones que crean necesarias para seguir siendo necesarias, útiles y aumentar el uso de sus servicios. Bibliotecas que se nutren del emprendimiento interno (INprendimiento) y de las competencias y habilidades ligadas a la innovación de sus bibliotecarios.

10 cosas que pasarían en el mundo si no existiesen las bibliotecas ni los archivos

14 Marzo, 2017 at 10:06

No me gustaría vivir en un mundo sin bibliotecas y sin archivos. Realmente me asusta cada vez que leo que cierran bibliotecas, que los archivos están colapsados y su información es inaccesible, que se despide al personal e incluso que el trabajo en bibliotecas y archivos podrían ser realizado por máquinas. Puede que nunca lleguemos (hablo en general) a darnos cuenta de su valor real ya que es algo que tenemos a nuestra disposición y que utilizamos (e incluso infrautilizamos)… y es difícil ponernos en un escenario de inexistencia o liquidación de bibliotecas y archivos, pero intentemos imaginarlo.

No me gustaría vivir en un mundo sin bibliotecas y sin archivos

Para empezar, y es algo fácil de suponer, todo el acceso a la información sería de pago.  No todo el mundo tendría las mismas oportunidades de conocimiento y estaríamos frente a una sociedad desinformada y manipulable. Toda nuestra información sensible circularía sin control por los mercados negros de la información. No tendríamos acceso ni conocimiento de nuestro pasado ya que no se guardaría ninguna información. Existiría tal brecha social que la sociedad estaría dividida en sociedad informada y sociedad desinformada.

Si no existiesen bibliotecas ni archivos… ¿habrían llegado hasta nosotros, por ejemplo, la teoría de la gravedad de Isaac Newton o la teoría de la relatividad de Albert Einstein? ¿La gente podría haber leído obras como Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes o Hamlet de William Shakespeare? ¿Dónde quedarían los antiguos textos egipcios o griegos?… Quizás no nos plantearíamos estas preguntas porque ni por asomo hubiésemos escuchado hablar de ellos.

Los 6 pilares esenciales que hacen que las bibliotecas funcionen

7 Junio, 2016 at 10:11

No nos damos cuenta de los cambios en las bibliotecas hasta que no pasan unos cuantos años y volvemos la cabeza hacia atrás. Es ahí cuando vemos que esa adaptación y evolución, de la que tanto se habla, es una realidad latente en el mundo bibliotecario. Y es que las bibliotecas están tan hechas a esos cambios que hace que cualquier novedad de ahora dentro de diez años se vea como algo del pasado (e incluso puede que abandonada u obsoleta) o como algo que se ha asimilado y adoptado hasta convertirla en algo imprescindible.

En una biblioteca todo evoluciona. Evoluciona el usuario que requiere nuevos servicios y productos en la biblioteca. Evoluciona el bibliotecario/a para adaptarse a ese nuevo usuario. Evoluciona la colección para convertirse cada vez más en algo evaporable en lo que importa es el aquí y el ahora. Evoluciona el espacio para convertir a la biblioteca en un lugar cómodo y agradable en el cual el usuario quiera pasar su tiempo. Evoluciona la tecnología a pasos agigantados y la biblioteca trata, como bien puede, de ofrecer las últimas novedades y utilidades. Y hay cambios en los presupuestos (más bien involuciona el presupuesto) que hace que las bibliotecas se tengan que adaptar a lo poco que hay.

Las bibliotecas tienen que lidiar con necesidades del ayer, del hoy y del mañana

Y aunque todavía queden usuarios, bibliotecarios/as, colecciones, espacios y tecnologías en las bibliotecas sin evolucionar (o que van unos escalones por detrás en esta evolución) son estos los puntos claves y esenciales para que una biblioteca funcione, a los cuales habría que sumar el presupuesto (y nunca restar).

Ahora bien, las bibliotecas de hoy en día se encuentran con usuarios que requieren más de lo que se les puede dar y usuarios que requieren lo esencial. Bibliotecarios/as implicados con los cambios y la adaptación y bibliotecarios/as que no dan más de sí y les ahoga el día a día. Colecciones que crecen en algunas bibliotecas y colecciones que se mantienen en otras. Espacios reorganizados con espacios sin posibilidades de cambio. La nueva tecnología con la tecnología del siglo pasado. En definitiva, bibliotecas que tienen que lidiar con necesidades del ayer, del hoy y del mañana.

Otro duro golpe a las bibliotecas… esta vez por parte del Tribunal Supremo

24 Mayo, 2016 at 10:02

Ya han pasado casi dos años desde que se hizo público el Real Decreto 624/2014. Real Decreto por el que se desarrolla el derecho de remuneración a los autores por el préstamo de sus obras realizados en determinados establecimientos accesibles al público. En resumen, casi dos años desde que se dio luz verde a cobrar a las bibliotecas (a las administraciones de las que dependen) por el préstamo de sus obras.

Fue el 1 de agosto de 2014. Fecha señalada en negro para el mundo de las bibliotecas, sus profesionales y sus usuarios… y quizás una victoria para autores al recibir la “tan ansiada” paga extra de unas bibliotecas que, como aquel que dice, no tienen ni apenas para comer.

El Tribunal Supremo avala el cobro por préstamo en las bibliotecas

La verdad es que era algo que iba a llegar tarde o temprano. El mundo de las bibliotecas quería que fuese más tarde que pronto, e incluso que nunca llegara,… pero llegó. Llegó en pleno verano español, sin querer hacer mucho ruido y pasar lo más desapercibido posible. Quizás una puñalada trapera a las bibliotecas esta doble sorpresa: cobrar por prestar y tratar de hacerlo en una fecha poco visible para los medios.

Ahora vuelvo a sacar este tema, y a darle difusión, por la desestimación del recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares (Guadalajara) sobre este Real Decreto ante el Tribunal Supremo. En concreto cuestionaban la fórmula establecida para calcular la cuantía de remuneración a los autores y la falta de haber incluido entre las excepciones no sujetas a remuneración a las publicaciones oficiales y las obras de autores que renunciasen a su cobro.

El Tribunal Supremo sobre el Real Decreto 624/2014 (canon de las bibliotecas)

En resumidas cuentas, el Supremo avala la regulación del cobro de derechos de autor a las bibliotecas municipales. Duro golpe recibido para las bibliotecas por parte de la justicia española.

La Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo ha declarado conforme a Derecho el Real Decreto 624/2014, de 18 de julio, por el que se desarrolla el derecho de remuneración a los autores por los préstamos de sus obras en bibliotecas públicas de municipios de más de 5.000 habitantes y otros establecimientos accesibles al público.

10 motivos para utilizar las bibliotecas… y 10 excusas para no usarlas

17 Mayo, 2016 at 10:00

Pueden llegar a haber tantos motivos para usar las bibliotecas como excusas como para no utilizarlas. La verdad es que cada persona tendrá sus razones y, hasta cierto punto, cargadas de lógica tanto desde el punto de vista negativo del no uso de las bibliotecas como desde el punto de vista positivo del uso de las mismas.

No hay nada más que ver, por ejemplo, que no todas las personas son  socias de alguna biblioteca, y aunque la tengan al lado de casa. De hecho, en España, el número de socios de las bibliotecas no llega al 50% de sus habitantes (47% para ser más exacto). Tanto por ciento que tendrá sus motivos para haberse hecho socio de una biblioteca en algún momento de sus vidas. En el otro lado está el 53% que también tendrá sus motivos para no haberse hecho socio de alguna biblioteca.

Las bibliotecas son un plus en el desarrollo personal y profesional de las personas

Ahora bien, también habría que tener en cuenta lo siguiente. Y es que una persona que sea socia de la biblioteca puede que no haga uso de la misma. Puede que se haya dado de alta y se haya olvidado de su existencia. Y también está el otro punto. El punto en el cual una persona no sea socia de la biblioteca pero que es usuaria de la misma a través de los servicios que no requieren identificación.

Todo un mundo el de los socios de las bibliotecas y que abre un gran abanico de opciones para el uso y disfrute de las bibliotecas y para el no uso de las mismas.

Entre los motivos para utilizar las bibliotecas cabrían destacar que son lugares de información, ocio, encuentro, formación, acceso a la tecnología… y entre los motivos para no utilizar las bibliotecas destacar los horarios, la falta de tiempo de las personas, Internet… Y un motivo que coincide entre los motivos de uso y de no uso: los bibliotecarios/as.

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