Los archivos tienen mucho que ganar con su presencia en los medios sociales

15 octubre, 2015 at 10:48

Vayamos al grano, ¿tienen cabida los archivos en el mundo de los medios sociales?… … … ¡Claro que sí!, no son pocos los archivos que ya están usando las redes sociales para llegar a su comunidad, por no hablar de sus profesionales y el buen uso que hacen de ellos con la finalidad de compartir e interactuar.

Pero las cosas como son, hay una mayoría de archivos (y profesionales) que no hacen uso de las redes sociales. Puede ser por bastantes motivos, como son una falta de interés en estar o de conocimiento, trabas administrativas, cargas de trabajo importantes que le imposibilitan dedicarle el tiempo que se merece… Todo esto sumado al desánimo que cada año vienen acumulando por los recortes presupuestarios.

Medios sociales y archivos

La situación en España con respecto a los archivos muestra un grado de interés de las personas de un 2,6 sobre 10 según la última Encuesta de hábitos y prácticas culturales del MECD. También dice dicho estudio que el 5,6% de la población visitó archivos en el último año (+ de 2,5 millones de personas) y que el 45,2% del total de personas que visitó un archivo en el último año lo hizo por su profesión o estudios, mientras que el 54,8% lo hizo por ocio o entretenimiento.

Está claro que el usuario principal de los archivos es el usuario presencial… pero no hay que perder de vista a los 35,7 millones de usuarios en Internet que hay en España, de los cuales 22 millones son usuarios de las redes sociales.

Dichos usuarios pasan una media de 4 horas al día en Internet, de las cuales casi 2 horas son para estar en las redes sociales. Sus principales razones para estar en los medios sociales son estar en contacto con amigos, mantenerse al día de noticias y eventos de actualidad, y llenar el tiempo libre que se tiene.

De esas 2 horas que los usuarios pasan en los medios sociales al día la mayor parte se va para estar en contacto con amigos, puede que para el archivo solamente haya 5 minutos (como mucho).

Hecha esta introducción al archivero/a no le queda otra que tener una actitud positiva ante estos nuevos retos. Hay que tener ilusión, ganas de innovar, querer participar e interactuar con los usuarios de los archivos. Y, sobre todo, trabajar las 3Cs: colaboración, cooperación y comunicación.

¿Y por qué tener una actitud positiva?… Pues porque los medios sociales van a ayudarnos a humanizar el archivo. Los medios sociales nos van a dar voz, oídos, carácter y sentimiento al archivo. Para ello, los archivos, tienen que ser abiertos, no tener miedo a la conversación ni a la difusión. Los archivos tienen que escuchar a los ciudadanos, compartir su tiempo con ellos, e incluso celebrar las alegrías y tristezas. Todo esto en pro a la comunidad, la promoción de servicios, difusión de servicios, noticias y actividad, el posicionamiento y la visibilidad, y aumentar el acceso.

Ahora bien, hay que saber qué esperan los usuarios de la presencia de los archivos en los medios sociales. Los usuarios de los archivos demandan una presencia activa (no confundir con spam), que los contenidos que compartan realmente les aporten y les llegue. Quieren a un archivo cercano, honesto y amable, en definitiva, que les de confianza… además quieren ser escuchados, contestados y requieren una atención inmediata.

Sube ligeramente el presupuesto para archivos y bibliotecas en 2016, pero…

4 agosto, 2015 at 13:59

Sí, así es, sube ligeramente el presupuesto para archivos y bibliotecas asignados en los Presupuestos Generales del Estado 2016, pero hay que leer la letra pequeña y mirarlos con lupa. La subida es ligera (muy muy ligera), donde las bibliotecas  han pasado de tener un presupuesto asignado en 2015 de 42,64 millones de euros a 43,55 millones en 2016 (+0,91) y los archivos han pasado de tener un presupuesto en 2015 de 25,55 millones de euros a 26,94 millones en 2016 (+1,39).

Bueno, tampoco es para tirar cohetes… pero algo es algo (en el caso de que llegue a considerarse algo). Aunque aún sigue siendo muy poco y no tiene nada que ver con las cifras del 2009 en el cual el presupuesto para bibliotecas era de 106,91 millones de euros y 65,7 millones de euros para archivos.

sarcasmo con los PGE2016

Bien es cierto que, del total de los presupuestos asignados a cultura los archivos siguen teniendo un 3,4% del mismo (igual que en el año 2015 y 0,3% menos que en el año 2014) y las bibliotecas tienen un total del 5,4% (0,3% menos que en el año 2015 y 0,6% menos en el año 2014). Lo que quiere decir, que a la cultura se le da más presupuesto (un 7,3% más que en 2015), pero a los archivos y bibliotecas se les mantiene el porcentaje del total o se les disminuye. De ahí lo de leer la letra pequeña… [por no hablar del canon de las bibliotecas (aprobado hace un año), de que los libros electrónicos en las bibliotecas son la mina de oro de las editoriales… cosas que no hacen más que sumarles gastos a los maltrechos presupuestos bibliotecarios].

Sin duda que el gran beneficiado ha sido la industria cinematográfica con un aumento de la asignación presupuestaria del 2,5%… o lo que es lo mismo: ha pasado de tener en 2015 50,69 millones de euros a tener 74,54 millones en 2016. Pero no hay que “culparles”… ellos no son los que mayor presupuesto tienen asignado dentro de la cultura. En la primera posición está el fomento y apoyo de las actividades deportivas con el 21,2% del presupuesto asignado (170,32 millones de euros), seguido de los museos con el 18,7% (150,22 millones de euros) y la administración del Patrimonio Histórico-Nacional con el 15,7% (126,10 millones de euros).

PGE2016 Cultura

¿Las bibliotecas se pueden asemejar a las plataformas de intercambio de archivos?

14 mayo, 2015 at 10:05

Es un tema un poco peliagudo al tratarlo desde el punto de vista de las bibliotecas (ya ni te cuento desde el punto de vista de la Ley de Propiedad Intelectual o demás derechos de autor) pero no le falta razón a los argumentos que Rick Falkvinge (fundador del Partido Pirata en Suecia) ha dado en su post “You can’t defend public libraries and oppose file-sharing”. El intercambio de contenidos está presente en las bibliotecas, al igual que lo está en las plataformas para compartir archivos… pero vayamos por partes…

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En su post, Rick Falkvinge, comenta que cuando empezaron a funcionar las bibliotecas públicas en Gran Bretaña los editores presionaron para que el préstamo de libros en éstas fuese ilegal. Que si no se paga por leer un libro sería igual que robarlo. A su vez consideraban a las bibliotecas privadas (a las que solo se podía acceder por suscripción) focos de delincuencia y robo.

El Parlamento británico no se dejó presionar y vieron que las bibliotecas públicas eran un valor económico al tener una población más educada y culta… por lo tanto aprobaron la ley de las bibliotecas públicas gratuitas en 1850. Es decir, apostaron por una sociedad más formada en lugar de por hacer negocio con ella. Los editores argumentaron que con esta ley que se dejarían de escribir libros al ser dados de manera gratuita, que ningún autor querría escribir. (Cosa que no sucedió)

Las bibliotecas y el intercambio de archivos no difieren en principio. El propósito de las bibliotecas era – es – poner la cultura y el conocimiento a disposición de la mayor cantidad de personas posible, tan eficientemente como sea posible, de forma gratuita – simplemente por el mayor beneficio socioeconómico de una población educada y cultural.

Bibliotecas y archivos: cuesta abajo, sin frenos y sin dinero

1 octubre, 2014 at 11:01

Lo que pudiera parecer un perfecto titulo de una película, no es más que una pura realidad que las bibliotecas y archivos están viviendo en los últimos años en los presupuestos asignados en los Presupuestos Generales del Estado (PGE)… y lo peor de todo es que parece que no importa nada a los gobernantes, sean del color que sean, ya que la bajada de presupuestos parece ser ya la práctica habitual cada año que pasa.

Typical steep street in San Francisco by Javier Carcamo (user: javic)

Typical steep street in San Francisco by Javier Carcamo (user: javic)

Como se observa en el siguiente gráfico sobre los presupuestos asignados tanto a bibliotecas y archivos en los últimos años, el único año donde hubo una ligera subida fue en los PGE del año 2009. De ese año (2009) hasta los presupuestos aprobados para el año 2015 ha habido una caída libre del 60,11% menos para bibliotecas y del 61,57% menos para archivos.

PGE Archivos Bibliotecas

PGE Archivos Bibliotecas

Una caída de más de 6 por cada 10 euros que tenían asignados. Esto no le entra en la cabeza a nadie salvo que lo que se busque sea el cierre de estas organizaciones. Es imposible seguir haciendo lo mismo cuando no hay ni medios materiales ni humanos para hacerlos. Por favor señores gobernantes, despierten de este letargo, póngase las pilas y no busquen únicamente la foto en bibliotecas vacías y que nunca llegarán a ser útiles (ni abrirse) para los ciudadanos.

En los PGE del año 2009 las bibliotecas tenían asignado un presupuesto de 106,91 millones de euros y en los del 2015 estas instituciones tienen asignado un presupuesto de 42,65 millones de euros. Los archivos, como ya he comentado anteriormente, no van por distinto camino… en los PGE del 2009 tenían asignado un presupuesto de 65,7 millones de euros y que se han visto reducidos a 25,25 millones de euros en los del 2015.

Mecenable o cómo hacer crowdfunding en organizaciones culturales

4 junio, 2014 at 10:15

Crowdfunding es un término que ya lleva unos cuantos años con nosotros y que tenemos que sumar a la larga lista de palabros que adoptamos del habla inglesa. Según la Wikipedia el crowdfunding o micromecenazgo (o financiación en masa) “es la cooperación colectiva llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos. Se suele utilizar Internet para financiar esfuerzos e iniciativas de otras personas u organizaciones”.

Sencilla definición y que explica en pocas palabras la esencia del crowdfunding, pero que si nos adentramos más en el término puede verse que está compuesto de cuatro vertientes bien diferenciadas, aunque con el objetivo común de financiación en masa de proyectos. Esas cuatro vertientes del crowdfunding son:

  • Crowdfunding de recompensa (Reward based crowdfunding): aportaciones económicas a cambio de productos o servicios.
  • Crowdfunding de inversión (Equity based crowdfunding): aportaciones económicas a cambio de acciones, participaciones o beneficios.
  • Crowdfunding de préstamo (Lending based crowdfunding): aportaciones económicas que esperan recibir un tipo de interés en su devolución.
  • Crowdfunding de donación (Donation based crowdfunding): aportaciones económicas realizadas de forma altruista y desinteresada.

Ni que decir tiene que a través de este tipo de acciones salen adelante proyectos como la Wikipedia que consiguió 25 millones de euros en un mes, librerías que estaban a punto de cerrar y no lo hacen por la ayuda de los ciudadanos a través de sus aportaciones, digitalización de archivos a través de una contraprestación simple como es un diploma acreditativo, restauración de obras de arte en museos y que repiten experiencias basadas en los éxitos anteriores o bibliotecas que necesitan nuevos equipamientos y que luchan por conseguirlos, con mayor o menor fortuna. El crowdfunding está entre nosotros, en ocasiones sin darnos cuenta y tanto es así que el año pasado (2013) el crowdfunding movió 19 millones de euros en España.

Hace ya unos meses (febrero 2014) el Gobierno de España trató de limitar el crowdfunding basado en la inversión y en el préstamo, limitaciones que recientemente han sido levantadas para profesionales que se dedican a la inversión y que no afectan a los tipos de crowdfunding de recompensa y de donación.

Crowdfunding y organizaciones culturales: Mecenable

Hablar de crowdfunding y administración pública en el ámbito cultural es un arma de doble filo. Un doble filo en el cual están los ciudadanos que pueden llegar a pensar que no quieren pagar por servicios que ya están pagando con sus impuestos, y a los que además la administración está maltratando con recortes continuos… y por otro lado la administración que puede ver este tipo de “nueva vía de financiación” como la solución a sus problemas (cuando no es así).

En medio nos encontramos con las organizaciones (véase bibliotecas, archivos, museos…) que buscan desesperadamente ingresos para poder ofrecer servicios y productos novedosos y de calidad a los ciudadanos, que al fin y al cabo son los que están sufriendo (al mismo nivel que las organizaciones culturales) dichos recortes.

Una vez puestos en situación, y como veis me pongo en el peor de los casos en los cuales tanto ciudadanos como las administraciones pueden malinterpretar el crowdfunding ligado al mundo cultural dependiente de las arcas del Estado, os voy a hablar un poco más de lo que ya he hecho por los distintos medios sociales de Mecenable (aquí la plataforma en construcción), plataforma de crowdfunding de donación en el ámbito cultural.

Mecenable

Mecenable

Mecenable es una plataforma de financiación cultural que, a través de las aportaciones económicas colectivas o crowdfunding de donación, va a permitir un lugar de encuentro entre instituciones y empresas culturales y ciudadanos. A través de Mecenable se pone al alcance de las Bibliotecas, Archivos, Museos e instituciones culturales españolas en general, un método alternativo de financiación que, mediante la participación ciudadana, complemente las partidas presupuestarias asignadas por las distintas administraciones a sus centros.

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