La actitud ante los retos es clave del éxito del profesional de Información y Documentación

29 noviembre, 2016 at 10:00

Las salidas laborales de los profesionales de Información y Documentación no tienen límite. Allá donde haya información, allá que puede desempeñar sus funciones. Y es que en el mundo hay tantísima información que lo que más falta hace es orden y calidad… y eso se lo puede dar un profesional InfoDoc.

Ahora bien, no es ningún secreto decir que el tema laboral está algo complicado en el sector, tanto en el ámbito público como privado. Que hay mucha (muchísima) competencia y que existe una delgada línea que separa nuestras funciones (y puestos de trabajo) de las de otros profesionales. Línea que debemos aprovechar nosotros también para asomarnos a nuevos mundos y explorar nuevos horizontes laborales.

El InfoDoc no debe desaprovechar la oportunidad de explorar nuevos puestos laborales

Este año la Jornada de Gestión de la Información de la SEDIC trató sobe el empleo y el desarrollo profesional. En ella se vieron las distintas vertientes y características que los profesionales de Información y Documentación deben tener en cuenta tanto en la empresa privada (y que será de la que hable en este post), en la administración como en el autoempleo o emprendimiento.

Recuerdo hablar con una colega (la mantendré en el anonimato) al finalizar la jornada sobre el tema de la preparación de los futuros profesionales. Ella veía el tema un poco oscuro, yo lo veía algo mejor. Lo destacable es que llegamos a una misma valoración de los profesionales: hace falta actitud, seguir formándose y no esperar sentando a que te llegue el puesto de trabajo.

¿Es verdad que cualquier persona puede realizar las labores de un documentalista?

15 noviembre, 2016 at 10:04

En un mundo en el que hay cada vez más información lo lógico sería tener en cuenta a los profesionales formados y especializados en organizar y localizar lo más relevante de dicha información. Profesionales que sepan separar el grano de la paja y que incluso encuentren la aguja en el pajar. Profesionales que hagan el trabajo más fácil al resto de profesionales al darles la información que necesitan cuando la necesitan. Pero no… al parecer esta labor la puede realizar cualquier persona.

No todo el mundo puede realizar las labores de un documentalista

Y es que a finales del mes de octubre saltó la noticia. El Colegio Oficial de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana (COBDCV) realizó un comunicado sobre la eliminación de la plaza de documentalista en el Hospital Provincial de Castellón. Plaza que casualmente ocupaba Paula Traver, una de las fundadoras de Socialbiblio.

No es que me sorprenda que haya despidos dentro de cualquier organización (creedme que he visto y leído casi de todo), lo que me sorprende del asunto es el motivo del despido:

Las funciones de documentalista se pueden cubrir con los recursos actuales de personal.

Según donde estudies tendrás más posibilidades de trabajar… o no

20 enero, 2015 at 10:20

No son buenos tiempos para encontrar trabajo si has estudiado Biblioteconomía y Documentación (ahora Grado en Información y Documentación)… aunque quizás nunca hayan sido buenos del todo. La adaptación de los estudios a las nuevas realidades profesionales, y al mercado laboral, es primordial y se intenta llevar a cabo para la subsistencia “de la especie”… pero quizás haga falta un poco más de adaptación, agilidad y riesgo para adelantarse a las necesidades y dejar atrás funciones importantes, pero para los que se quieran especializar en determinadas materias.

Ya lo decían Virginia Ortiz-Repiso, Javier Calzada-Prado e Ivett M. Aportela-Rodríguez en su artículo de El Profesional de la Información, ¿Qué está pasando con los estudios universitarios de Biblioteconomía y Documentación en España?

La escasa visibilidad social (ya endémica) de los estudios y de la profesión contribuye a una de las debilidades más importantes. No deja de ser paradójico que en una sociedad dominada por la información y por nuevos perfiles laborales ligados a ella, los grados no tengan más demanda.

La visibilidad es un lastre que llevamos arrastrando desde hace muchísimo tiempo. Hace falta que las empresas conozcan lo que un profesional de la información (ejemplo de documentalista) puede llegar a hacer por su organización… aunque son muchas las veces que caemos en el engaño de que las empresas no saben lo que quieren en cuanto a gestión de la información (tratamos de autoconvencernos los unos a los otros), pero sí que saben lo que quieren, lo que no saben es que existimos y lo que somos. Tenemos un problema de invisibilidad grande. (Aunque bien es cierto que no todas las empresas saben identificar sus problemas documentales y no conocen de su importancia… espero no estar autoconvenciéndome de esto).

Estudiantes Grado Información y Documentación

Estudiantes Grado Información y Documentación

Pero, ¿el tema de trabajar la visibilidad quién lo debe de hacer?… ¿La universidad, las asociaciones o que cada uno se trabaje su visibilidad?… aunque me duela decirlo creo (bajo mi punto de vista, y que puede que no sea el acertado) que quien más está haciendo por la visibilidad son los propios profesionales, por delante de la universidad (fin: conseguir alumnos) y las asociaciones profesionales (bueno, algunas de estas también se lo curran).

¿Documentalistas no convencionales o documentalistas especializados?

2 julio, 2014 at 11:12

El pasado 26 de junio se celebró en la sede de la UOC en Madrid la mesa redonda: «Los documentalistas no convencionales», capitaneada por Sandra Sanz y con la presencia de Ana Ordás (Gerente de cuentas en Baratz), Belén Benito (community manager – SEO / SEM), Iris López (Film Research en TVE) y la mía (community manager en Baratz). El objetivo de dicha mesa era mostrar un poco más allá de las profesiones convencionales a las que cualquier graduado en Información y Documentación podría optar.

Tras las exposiciones se abría turno de intervención a los asistentes. Entre dichas intervenciones destacar algunas breves conclusiones como la fiabilidad de las redes sociales como una herramienta más de información (con su pros y contras), la necesidad de adaptación de los propios profesionales a los nuevos futuros laborales (esta vez no echaré la culpa a las universidades) y la falta de conocimiento en emprendimiento en la mayoría de las personas del sector.

A continuación comparto con vosotros lo que fue mi intervención, tanto textual como visual a través del PowerPoint que compartí con los asistentes:

¿Documentalistas no convencionales o documentalistas especializados?

Todo lo que no sigue la regla o se critica o se dice que es raro y se aparta, y os lo digo por experiencia, no son pocas las veces que me he encontrado en ambas situaciones.

Cuando estudias la carrera de Información y Documentación (antigua Biblioteconomía y Documentación) las tres salidas más claras a las cuales vas a poder optar son la de bibliotecario, archivero y documentalista. Todos tenemos grabado a fuego lo que son bibliotecario y archivero, aunque no hayas estudiado la carrera, pero, ¿documentalista? ¿está claro lo que es un documentalista para el resto de los mortales?

Para no irme muy lejos a buscar el significado correcto de “documentalista” hago una búsqueda en (San) Google, ya que sería lo que haría cualquier persona que quisiera saber lo que es un documentalista. Google muestra como primera acepción que es una “persona que hace cine documental, en especial si se dedica a ello profesionalmente”.

Definición  correcta (también, sin lugar a dudas) pero que no nos sirve y lo que puede llegar a hacer es confundir a nuestro público sobre lo que queremos que se sepa de lo que es un documentalista ligado a nuestra profesión. En la segunda acepción (lástima que no sea en la primera) se define lo que es un documentalista (esta vez sí el documentalista que buscamos): “Persona que tiene por oficio preparar y elaborar toda clase de datos bibliográficos, informes o noticias sobre determinada materia

Documentalista para Google

Documentalista para Google

El futuro del profesional de la Información y la Documentación ante los nuevos retos digitales

13 octubre, 2013 at 12:10

Recientemente he tenido el placer de ser invitado y participar en el «2º Encuentro de Estudiantes y Jóvenes profesionales de los Archivos», organizado por la Asociación de Archiveros de Castilla y León (ACAL). En dicho encuentro traté de dar mi visión sobre el presente y el futuro de los estudiantes y jóvenes profesionales ante los nuevos retos digitales y las oportunidades que nos trae Internet con una serie de nuevos perfiles profesionales y que los profesionales de la Información y documentación deben tratar de aprovechar (arquitecto de contenidos, content editor, content curator, community manager…)

Esta claro que los estudiantes y jóvenes profesionales tienen en camino lleno de baches nada más terminar sus estudios, quizás por su falta de experiencia, por la falta de oportunidades y/o por la situación económica-financiera que estamos viviendo actualmente. Jóvenes que tienen que tratar de crearsen una imagen digital profesional fuerte y convincente para que sean las empresas los que se fijen en ellos. Está claro que Internet y en específico los medios sociales son plataformas ideales para que estos jóvenes puedan “vender” su producto, posicionarsen en el sector y dar visibilidad a lo que hacen, eso sí, siempre teniendo en cuenta una buena gestión de lo que es su reputación digital ya que son muchas las organizaciones que están atentas de posibles candidatos por los distintos medios sociales.

El futuro del profesional de la Información y la Documentación ante los nuevos retos digitales

Son los estudiantes y jóvenes profesionales ligados al mundo de la Información y la Documentación los que tienen un largo y, en bastantes ocasiones, difícil camino por recorrer. En ese camino juega un papel muy importante la inexperiencia laboral con la que cuentan, pero hay algo que juega a su favor y es que es su ADN llevan grabadas las nuevas tecnologías. Ellos son el futuro de la profesión y tienen que estar preparados para salvar todos los baches con los que se van a encontrar, siendo el primero de ellos la difícil situación laboral azotada por una crisis que parece no tener fin.

En datos numéricos esto se traduce en que el paro registrado en menores de 25 años en agosto del 2013 alcanzó la cifra de 434.953 personas en España o, lo que es lo mismo, el 9,2% del total de parados[1]. En cuanto a la situación de Bibliotecarios, documentalistas y afines (como así lo denomina el Servicio Público de Empleo Estatal – SEPE) el total de parados llegó a 2.626, siendo menores de 25 años únicamente 64 personas y siendo contratadas en ese mes de agosto 21 personas[2]. Estos últimos, datos oficiales y difíciles de creer por otra parte.

Hace ya bastantes años Bill Gates ofreció una charla[3] a alumnos de su antiguo instituto en la cual hacía mención a una serie de reglas en la vida como que esta no es justa, como que nada más salir de la universidad no ganarás muchísimo dinero o que si piensas que tu profesor es duro espérate a tener un jefe. Por no mencionar otras como que se acabaron las largas vacaciones, la diferencia entre ganadores y perdedores o la importancia de ser amable con los nerds[4] ya que hay muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

Todo pinta muy mal. Son tiempos complicados… pero también es cierto que son tiempos de nuevas oportunidades. Tiempos en los cuales los estudiantes y jóvenes profesionales quieren llegar a ser grandes profesionales, manejar la documentación y la información de grandes y pequeñas organizaciones para hacer valer su importancia o simplemente para tener un trabajo en el cual evolucionar de manera personal y/o profesional. Pero para eso se necesitan oportunidades, las cuales tienen que venir de las empresas y que en los tiempos que estamos no se la van a jugar a la ligera.

Pero, ¿a quién culpar? ¿a las empresas? ¿a la situación económica-financiera? ¿a los profesionales por no saber “vender” su producto?… Lo que está claro es que todo influye y los profesionales de la Información y la Documentación tan solo tienen una parte de culpa en este desaguisado actual, pero que pueden corregir y trabajar a través de la formación, el posicionamiento, la visibilidad y aprovechamiento de nuevas oportunidades, e incluso el autoempleo, sumado con una pizca de ilusión, innovación, interacción, colaboración, comunicación y cooperación en el sector.

Desde hace ya unos años, bastantes años, hay a disposición de todos los profesionales una herramienta imprescindible en su visibilidad y posicionamiento en el sector. Esta herramienta es Internet… que a su vez es un arma de doble filo que puede jugar en su contra. De ahí la importancia de la identidad digital (imagen que difundimos) y reputación digital (como nos ven las demás personas) y donde, paradójicamente, se llega al punto de que uno no es quien dice ser, sin quien dicen los demás que es.

Internet es un gran escaparate en el cual “vender” nuestro producto, además de una nueva puerta de nuevas profesiones que van surgiendo en cuanto al tratamiento y análisis de información, comunicación y gestión de contenidos (entre muchas otras). Estas son las oportunidades que se deben aprovechar sin llegar a perder de vista las profesiones “de siempre” como la de bibliotecario, archivero, catalogador o documentalista, profesiones que no viven sus mejores momentos tal y como se puede ver en los planes de trabajo de dichos puestos en Infojobs[5] [6] [7] [8].

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