11 cosas que me encantan de las bibliotecas y 11 cosas que no me gustan en ellas

30 Mayo, 2017 at 10:02

Todos conocéis mi afinidad por el mundo de las bibliotecas, y todo lo que las rodea. Y es que cualquier cosa que haga siempre acabo relacionándola con las bibliotecas, con algún libro que haya leído o con alguna experiencia que haya vivido en ellas. Estoy seguro que a vosotros también os pasa algo parecido con cualquier cosa que os guste y que apreciáis.

Los pros y contras de mi experiencia como usuario en el mundo de las bibliotecas

Cuando alguien me pregunta qué es lo que más me gusta de las bibliotecas, voy haciendo una lista mental a través de lo que éstas me transmiten. Sin querer (quizás sea el subconsciente) también se va creando una lista de las cosas que no me gustan y que espero no encontrarme cada vez que voy a ellas.

Sin duda que entre ambas listas tiene mucho más poder las cosas que sí me gustan de las bibliotecas. Las cosas que no me gustan las veo como pequeñas molestias que ya dependen, en gran medida, de los escasos presupuestos que tienen las bibliotecas y de las personas que no tienen ningún tipo de miramiento por el resto y no se dan cuenta de que están en un lugar público.

11 cosas que me gustan de las bibliotecas

  1. La gran cantidad de información que contienen. Las bibliotecas están cargadas de información esperando a ser transformada en conocimiento por cualquier persona que la visite. Información que está contenida en libros (impresos y digitales), bases de datos, revistas, periódicos, Internet, el propio personal bibliotecario, el resto de personas que tienen relación con la biblioteca…
  2. El orden existente. Sin duda que con tanta información es preciso un orden escrupuloso para clasificar cada pieza de información en su lugar correspondiente. Este orden es el que hace que cuando necesito una información la busque en el catálogo, coja la referencia, vaya a por ella y esté en su lugar correspondiente.
  3. El sentirlas como espacios de evasión y trabajo. Puedo usar las bibliotecas según las necesidades de cada momento. Si tengo que estudiar, ahí están. Si tengo que hacer un trabajo, ahí están. Si quiero información, leer una revista o un libro, ahí están.
  4. La paz que se respira. No sé si os pasa a vosotros también, pero es entrar en una biblioteca y sentir que encuentro un oasis en medio del desierto. Además son espacios democráticos al alcance de todos los públicos, edades, razas, niveles económicos y conocimientos.
  5. Sentirlas como una segunda casa. Llegar a la biblioteca y no sentirla como un lugar extraño sino como una habitación más de mi casa (un poco grande, pero una habitación más). Me gusta que se cuide hasta el más mínimo detalle para la comodidad y la utilidad de las personas que las utilizamos. Que haya sillones cómodos para leer o consultar información, que haya buenas mesas trabajo o estudio, que haya una buena luminosidad, que haya plantas (sí, esto también me gusta)…
  6. El personal bibliotecario implicado y que se preocupa por el usuario. No hay nada mejor que un profesional que te atiende ante tus necesidades informativas de buena manera y profesionalidad, y que sea atento y se preocupe en ayudarte.
  7. Poder pasear entre las estanterías. Me gusta estar un buen rato paseando entre las estanterías y curioseando los distintos títulos que tiene que la biblioteca. Muchas veces he descubierto libros que de ninguna otra manera hubiese leído.
  8. Que esté online a través de plataformas de préstamo, de consulta y redes sociales. En definitiva, que te acompañe y esté al otro lado de la pantalla en todo momento.
  9. La gran cantidad de actividades y talleres que realizan tanto para niños como para adultos. Las bibliotecas ofrecen una buena oferta de actividades formativas y lúdicas para pasar el rato en un entorno agradable y de confianza.
  10. Que esté cerca de casa. Por suerte tengo una biblioteca pública a unos 15 minutos andando desde casa. Y digo “por suerte” porque hay muchísimas personas que ni siquiera tienen biblioteca a la que acceder o a la cual puedan ir andando… :(
  11. Que siempre haya algo nuevo que descubrir en cada visita. Algo que me encanta de las bibliotecas es que cada vez que voy descubra o aprenda algo de la visita. Descubrir nuevos libros paseando entre las estanterías, aprender cómo hacer determinada cosa o aprender más sobre un tema que me interesa.

11 cosas que no me gustan nada de las bibliotecas

  1. Los libros en mal estado. Sé que el uso hace que los materiales se deterioren, lo entiendo. Pero lo que no me gusta nada es que la gente doble las esquinas, rompa páginas del libro, los subraye, tome anotaciones en ellos… Bueno, y tampoco me gusta llevarme alguna película en DVD y al ir a verla que no funcione.
  2. Los libros mal colocados y que la gente esconde para su uso exclusivo. Es algo que no soporto. Los libros de las bibliotecas deben estar en su lugar correspondiente. Hay personas que los esconden para tenerlos en exclusividad… y otras, que sin querer, los colocan en el lugar inadecuado. Para estas últimas personas comentarles que dejen el libro sobre una mesa, se lo den al personal bibliotecario o lo pongan en el carro bibliotecario.
  3. Los ordenadores obsoletos que usan versiones de hace mil años. La verdad es que es una auténtica lástima y penuria querer consultar algo y que entre proceso y proceso se vayan cinco minutos. O querer consultar un sitio web y que el navegador no lo soporte.
  4. La presencia de libros obsoletos en papel. Sí, sé que forman parte de la colección y tienen que estar ahí hasta que se decida su expurgo… pero es que libros como “Aprende y practica Word para Windows 95”. La verdad es que desespera, y más cuando buscas algo actual sobre el tema. [Maldad: puede ser buena idea tenerlo ahí para aprender a utilizar el Word de algunos ordenadores de la biblioteca].
  5. Que falle la conexión wifi o de Internet a menudo. La velocidad de Internet de la mayoría de las bibliotecas brilla por su ausencia. También es cierto que todas las personas quieren aprovechar la red y es por esto por lo que se satura.
  6. Que cuando quiero leer un libro no está disponible. Muchas veces me apetece leer un libro y voy corriendo al catálogo de la biblioteca para ver si está disponible y… ¡ohhhh, no! Prestado. Mi gozo en un pozo.
  7. Que el personal bibliotecario sea antipático o no tenga ganas de trabajar. Sé que trabajar de cara al público es difícil, y que cada persona y profesional es un mundo en sí mismo. Lo que no me gusta nada es la desidia profesional ante preguntas o que me abronquen por cualquier cosa mínima. Digo esto porque ya me pasó una vez por ir a buscar al bibliotecario a la zona infantil y me dijo de muy malas maneras que esperase en el mostrador. Fue el #bibliotecarioasesino, y ya hace tiempo… pero no olvido, se me ha quedado grabado.
  8. Algunas personas usuarias de la biblioteca. Personas como las que acaparan en exclusividad al personal bibliotecario, las que salen fuera a fumar y se traen todo el olor a tabaco consigo o las que no respetan al resto de usuarios o las normas de las biblioteca (hablan como si estuviesen solos, reservan sitios a otros amigos que irán en 3 horas o ocupan una mesa de cuatro personas con todos sus apuntes, libros, botellas de agua…)
  9. El periodo de exámenes. Es imposible querer ir a la biblioteca a media mañana y encontrar un hueco. Todos están ocupados (muchos de ellos solo por apuntes), además es un periodo en el que se exige silencio absoluto para la buena convivencia.
  10. Los tiempos de préstamo. Soy una persona que lee despacio y que tampoco tengo todos los días tiempo para leer. Estas dos cosas sumadas hace que en 21 días no me de tiempo leerme un libro. Es verdad que lo puedo renovar, pero una vez me pasó que al ir a renovar un libro no me dejaron (y me lo quitaron) porque tenía reservas hechas por otros usuarios.
  11. Que la administración no le de más importancia a las bibliotecas e invierta más en ellas. Muchas de las cosas que no me gustan de las bibliotecas vienen ocasionadas por la falta de inversión en las bibliotecas, como por ejemplo los ordenadores obsoletos, conexión a Internet lenta, que no haya suficientes libros como para atender a la demanda… Así que por favor, administración (y si me estás leyendo) trata un poquito mejor a la biblioteca para tachar cosas de mi lista.

 

Imagen superior cortesía de Shutterstock

JuliánMarquina

Community Manager de Baratz-Servicios de Teledocumentación, donde me encargo de la gestión, comunicación y dinamización de los medios sociales de la empresa así como de buscar nuevas líneas de comunicación y participación. Escritor del libro: "Plan Social Media y Community Manager" y del "Informe APEI: Bibliotecas ante el siglo XXI: nuevos medios y caminos". Creador de RecBib - Recursos Bibliotecarios, de BiblogTecarios y de InfoTecarios. Profesor en temas relacionados con social media, community manager y bibliotecas. Estoy diplomado en Biblioteconomía y Documentación y licenciado en Documentación por la Universidad Carlos III de Madrid. Profesor en la UPF y profesor colaborador en la UOC.

More Posts - Website

Follow Me:
TwitterFacebookLinkedInPinterestGoogle PlusFlickrYouTube